La Comunidad de Blogs

El sabor del color

04.10.2012 | 05:24

Dos jóvenes representantes del Gremio de Maestros Confiteros de Valencia y los diseñadores Sanserif Creatius han desarrollado una propuesta culinaria que pretende dar “sabor al color” con un criterio científico similar al que se utiliza en las paletas o gamas de colores que utilizan los profesionales de las Artes Gráficas. El resultado es una familia de dulces, denominados Fruitone, que se rigen por una identificación numérica asociada al principal sistemas de referencia del color utilizado internacionalmente.


La colaboración entre los maestros Miguel Ángel Señoris y Manolo Angresola con la diseñadora Ana Yago ha permitido desarrollar un sistema de identificación, comparación y comunicación del color para su asociación al sabor, basándose en modelos usuales de sistemas de definición cromática profesionales, cuyo objetivo es reorientar la percepción del consumidor y educarle en el conocimiento del color, a través de otros sentido, como el gusto.


Inicialmente, los Fruitone son una pieza expositiva más del proyecto de innovación y desarrollo (I+D) impulsado por Sanserif Creatius con el apoyo de la Dirección General de Comercio y Consumo de la Generalitat Valenciana y el Centro de Artesanía de la Comunitat Valenciana, que se ha concretado en la colaboración de este equipo de diseñadores con proyección internacional y una docena de artesanos de Alicante, Castellón y Valencia que han plasmado mediante sus procesos y materiales tradicionales propuestas para renovar la elaboración de pasteles, uso del vidrio, el esparto, la porcelana o los textiles en seda de firmas como Angresola, Sorribes o Rafael Catalá, entre otras, junto con piezas salidas de La Mediterránea o Lladró.


Para esta exhibición se ha presentado una gama de 8 sabores de Fruitone que van desde la fruta de la pasión, el melón canta-loupe o el arándano negro, a la combinación de coco y oro, Te verde japonés matcha, litchi, fresa con aroma de rosa y frambuesa, todos ellos sobre bases de praliné de chocolate blanco y un toque de azúcar y agar agar.


Si bien, la ventaja de este sistema de codificación es que cada una de las muestras está numerada y una vez seleccionada es posible recrear el color y el sabor de manera exacta, esto es, se trata de un sistema parecido a las cartas de colores que usamos para seleccionar un color para pintar nuestra casa y queremos que sea exacto, tal y como explicó Ana Yago en la presentación de los Fruitone.


Reinventar la tradición, abrir nuevas líneas de negocio al sector de la artesanía y reinventar las tradiciones sin renunciar al proceso productivo, los materiales y/o productos y las técnicas heredadas de padres a hijos, si bien, esto no exime de que se reoriente el producto resultante para adecuarlos a nuevos sectores poblacionales y/o tratar de dar respuestas a problemas o necesidades actuales, caso de las fundas para tablets y Smart-phones, la incorporación de asas a los libros o reutilizar el vidrio de las botellas una vez consumidas.

0

Social design

José Antonio Giménez

Share

Diseño textil de Catherine Aitken, premio Time to Design 2012

13.09.2012 | 04:26

Time to Design 2012-
Fade, Catherine Aitken, 2012.

El premio Time to Design, cuyo proyecto ganador fue seleccionado entre propuestas de jóvenes diseñadores procedentes de más de 57 países, fue entregado a la británica Catherine Aitken el pasado 29 de Agosto de la mano del ministro de cultura danés Uffe Elbæk.
 

Time to Design 2012-Entrega de premios Time to Design 2012.

El galardón danés Time to Design nació en 2008 como un concurso internacional pensado para impulsar a jóvenes diseñadores en el comienzo de su carrera profesional con el fin de crear una plataforma única de nuevos talentos. Un premio en el que se admiten propuestas de estudiantes y jóvenes artistas de todo el mundo relacionadas con el diseño de mobiliario, textil o industrial así como diseño de producto. Los proyectos presentados, además, pueden tener naturaleza comercial o puramente artística.

Time to Design 2012-
Catherine Aitken, ganadora del premio Time to Design 2012.

La ganadora de la presente edición, Catherine Aitken, de 29 años, se graduó en la Real Escuela de Artes de Londres en 2011 y hoy en día cuenta con su propio estudio de diseño. Su proyecto, bajo el nombre Fade, fue desarrollado en colaboración con la estudiante Eva Malschaert (Países Bajos), y se propone explorar el cambio gradual de intensidad a través del aumento o disminución de los niveles de color y luz o su alteración por la presencia de un determinado material o patrón.

Time to Design 2012-Fade, Catherine Aitken, proyecto ganador del Time to Design 2012.

El jurado del Time to design 2012 ve en la obra de Catherine una gran sensibilidad hacia la interacción humana con el mundo en términos de espacio y materiales y está especialmente interesado en la vocación de la diseñadora por trasladar esta relación a objetos del mundo real. De hecho, a partir de las premisas de su proyecto Fade, la británica desarrollará próximamente una colección de productos de interior.

Time to Design 2012-
Fade, Catherine Aitken, proyecto ganador del Time to Design 2012.

Desde sus comienzos en 2008, Time to Design ha galardonado a distintos artistas que, gracias a esta iniciativa, han disfrutado una beca de 50.000 coronas danesas (unos 6.700 euros), tres meses de residencia en la Escuela de Artes de Dinamarca, además de la oportunidad de exponer dos semanas en Copenhague y participar en distintos programas de coaching y orientación de cara a su futuro como artistas y diseñadores.

Time to Design 2012-Fade, Catherine Aitken, proyecto ganador del Time to Design 2012.

Catherine Aitken, que hace un tiempo completó un programa Erasmus en la Escuela de Diseño de Copenhague, aprecia la oportunidad de volver a formarse en este país, donde afirma encontrar una gran conexión entre su trabajo y muchas propuestas locales que admira profundamente por la calidad final de su ejecución y la atención al detalle.


0

¡Oh! Diseño y diseñadores

Luz Rodríguez

Share

Joaquín Murillo: diseñador/fotógrafo

30.04.2012 | 08:48

El Diseñador Industrial Joaquín Murillo (graduado en Diseño Industrial, Instituto Tecnológico de Costa Rica) abre un importante espacio para la expresión fotográfica actual: produce retratos, desnudos, objetos, paisajes, arquitectura, diseño, que mezcla con el diseño de stands, tiendas, gráfica, y con ello ahora incursiona en la formación de fotógrafos en el interesante entorno de un hotel en la zona de Guachipelín, San José. Trabaja con modelos profesionales y su producto personal se distingue por el manejo técnico de equipo, pero también lo carga de una importante dosis de estética observada en el manejo del detalle, el encuadre, el color, la textura, la transparencia y sobre todo la luz.


Fotografía cortesía de Joaquín Murillo.

LFQ: Cuéntanos de esa nueva experiencia de hacer fotografía, ¿qué te motiva?
Joaquín Murillo:
En realidad no es para nada una nueva experiencia en mi vida pues antes de ser diseñador, ya andaba tomando mis fotos por ahí, con una cámara "réflex" que tuve desde mis 15 años.
Siempre he tenido esa fuerte tendencia hacia lo visual; el color, la composición, la proporción, etc. Me he considerado desde muy joven como una persona que se "alimenta por los ojos". Desde esos tiempos de juventud ya experimentaba con el color, el dibujo, el diseño, y era medio inventor de artefactos "raros" que pocos comprendían. Mis habilidades como dibujante eran conocidas en la época de estudiante de secundaria y hasta fui varias veces a representar al Liceo de Tilarán –oriundo de Tilarán, Guanacaste-, en actividades regionales de Artes Plásticas. Y la fotografía siempre estuvo cerca de todo eso, aunque nunca con la fuerza de los últimos años cuando gracias al surgimiento de la fotografía digital me "liberé" de tener que delegar a terceros partes del proceso, y me sentí por fin en control de cada etapa, de cada paso, desde la creación de la imagen hasta su edición e impresión.

Fotografía cortesía de Joaquín Murillo.

LFQ: ¿Qué carácter fotográfico te movía antes del universo digital?
JM:
Antes de la "era digital" me dedicaba principalmente a la fotografía en blanco y negro. Tomaba mis fotos, las revelaba, las ampliaba, realizaba mis exposiciones, y en general, era bastante activo y productivo. Esa etapa de mi vida como fotógrafo la disfruté y extraño, pero se requerían muchas horas para ver los resultados, aspecto que hoy se ha reducido enormemente gracias a la tecnología digital.

LFQ: ¿Dónde encuentras tus activadores?
JM:
Mis fuentes de inspiración son muchas, pienso. Me cuesta decir que tengo ciertas preferencias porque en realidad me siento estimulado, siempre, por detalles, paisajes, animales, texturas, etc.

Fotografía cortesía de Joaquín Murillo.

LFQ: ¿Cuál es tu principal foco de interés: el retrato, el paisaje, los objetos, la arquitectura?
JM:
Soy fiel creyente de que hay belleza en el objeto más banal y simple. Sin embargo, si me obligo a buscar lo que más disfruto es posiblemente la creación de lo que yo llamo "abstracciones cromáticas", que son fotografías en todo el sentido de la palabra, que han sido tomadas con la mayor rigurosidad, pero que posteriormente someto a una traducción del modo de color RGB original (en el que son grabadas por el sensor de la cámara) al modo "Lab" donde las someto a un proceso absolutamente subjetivo y hasta impredecible de "pintado digital". Siento que este trabajo -que considero un híbrido entre pintura y fotografía- me permite expresarme con total libertad en términos de color, que es, por cierto, una de mis pasiones.

Fotografía cortesía de Joaquín Murillo.

LFQ: ¿Cómo nace la idea de esa escuela de fotografía?
JM:
La idea inicial de impartir talleres me surgió mientras estaba en París, en Octubre del 2010. Recibí un correo de un "amigo" de Facebook que me solicitaba que le diera clases de fotografía porque le gustaba mucho mi trabajo y sentía que yo podía enseñarle "mucho" y ayudarle en su crecimiento como fotógrafo. Ese e-mail me hizo pensar con detenimiento al respecto, y después de regresar a CR decidí que iba a iniciar con un producto diferenciado a nivel de mercado, y que iba a llamarlos "talleres" en ver de cursos. Además, decidí diseñar una simple estrategia de mercado con el objetivo de implementar el proyecto de la mejor manera posible desde el principio, y, haciendo uso de mis limitados conocimientos de "marketing" para reducir el riesgo de fracasar. Es así como lanzo a principios del 2011 un primer taller llamado “Fotografía de Niños”, al cual posteriormente y en un corto plazo se le unieron otros que fui "diseñando” en las siguientes semanas. En este momento ofrezco ya casi diez diferentes talleres, todos especializados en temas muy puntuales.

Fotografía cortesía de Joaquín Murillo.

LFQ: Háblame de cómo surge esa idea del espacio “escuela-hotel”. ¿Qué estrategias te mueven?
JM:
La alianza con el STUDIO HOTEL de Santa Ana surge como resultado de una negociación con un cliente de Joaquín Murillo como diseñador: ALDO NERO (tanto el hotel como las tiendas son del mismo dueño). Sin embargo, no diría yo que sea un binomio indivisible pues en un futuro puede ser que la dinámica del negocio me lleve por otros rumbos. Por ahora, el hotel está funcionando excelentemente ya que está muy bien ubicado en la zona geográfica de San José en la que vive la mayoría de mis clientes, y su infraestructura es perfecta para mis objetivos.

Fotografía cortesía de Joaquín Murillo.

LFQ: ¿Cuál es el perfil de intereses de los estudiantes que recibes?
JM:
En general son personas de edad mediana que no quieren ir a recibir cursos con adolescentes universitarios, porque no están interesados en vivir de la fotografía, ni estudiarla como carrera, sino más bien, tenerla como un pasatiempo o hobby que quieren dominar mejor, quizás para poder tomar mejores fotos durante sus viajes, de su familia, o para sentirse productivos con una actividad altamente creativa y adictiva.

Fotografía cortesía de Joaquín Murillo.

LFQ: ¿Con qué equipo fotográfico trabajas?
JM:
Tanto yo como mis estudiantes trabajamos con cámaras tipo DSLR, ya que todos mis talleres han sido diseñados para personas que poseen ese tipo de equipo, y han sido estructurados para que los estudiantes aprovechen el potencial de sus cámaras en modo "manual". Los modos automáticos son "prohibidos" en mis talleres.

LFQ: ¿Qué representa para vos el buen manejo del color y la luz?
JM:
La luz es por mucho el ingrediente más importante en el trabajo del fotógrafo, y eso se los hago ver desde el principio a mis estudiantes. No en vano fotografiar significa "dibujar con luz". El buen manejo de ésta (la luz) es fundamental, ya sea que trabajemos en blanco y negro o a color.
El color, por su parte, aporta una indiscutible carga emocional en la fotografía pero parte de lo aprendemos en mis talleres es que no siempre debe estar presente. Antes que el color está la riqueza del claro oscuro, de las sombras, de la escala tonal. Cuando ambos -sombras correctas y color- convergen en una misma imagen de forma simbiótica habremos creado una imagen que hace historia, que impacta y que será recordada y admirada por muchos. La lucha, tanto para mis estudiantes como para mí en lo personal, consiste en seguir desarrollando esas sensibilidades que nos permitan llegar de forma fluida y no forzada a ese "norte".

Fotografía cortesía de Joaquín Murillo.

LFQ: ¿Te interesa el proceso o el fruto de la fotografía?
JM:
Creo que me importa más el resultado final. Sigo pensando que la fotografía es una experiencia visual que no debe ser explicada. Cada imagen debe por sí sola ser capaz de impactar al observador, ya sea por su belleza, por su crudeza, originalidad, entre otros criterios. Tengo grandes discrepancias con la "fotografía contemporánea" que requiere toda una justificación filosófica para sustentar su existencia.
En resumen, mi criterio es que una buena fotografía debe ser el resultado de un muy buen dominio de la técnica, a la par de una capacidad visual superlativa para ver el mundo de un modo distinto a como la mayoría de las personas la ve. Ese binomio de factores, si se da, es casi siempre infalible.

A manera de conclusión de esta nueva entrevista con Joaquín Murillo, constata que observar de cerca el trabajo de este inquieto diseñador y fotógrafo, ejemplifica la necesidad actual de tener presencia: en el mercado, en la cultura, en el pensamiento creativo; él se reinventa constantemente y ese carácter lo mueve a conocer muchos aspectos de la producción creativa y asimilación tecnológica que transforma nuestra vida actual.

0

diseñacr

Luis Fernando Quirós

Share
Experimenta_planet es una red colaborativa de empresas que apuestan por compartir estrategias y generar valor añadido para sus proyectos y sus experiencias. Una red formada por firmas de reconocido prestigio que consideran el diseño y la calidad como valores irrenunciables de su actividad y la colaboración cómo la mejor respuesta a las presiones del mercado.

Nuestros Blogs

Fashion
Diseño, naturalmente
Experimenta, cultura del proyecto e innovación creativa
Tactelgraphics Studio

Experimenta tv

See video
Benedetta Tagliabue, Clase magistral en nuestra escuela
27.11.2012
See video
Capdell presenta sus novedades en Experimenta
26.06.2012
See video
Curso Biografías de objetos: muebles, cultura y diseño | Experimenta Academy
21.05.2012

Lo más visto

Muebles reciclados de Hamed Ouattara, una especialidad de Burkina Faso
10.05.2012
Fukasawa diseña Shiba para Alessi, paradigma de simplicidad en la cocina
25.02.2011
Exit Architects, rehabilitación de la antigua prisión provincial de Palencia
03.04.2012