La Comunidad de Blogs
Para gustos, los museos
Hoy en día se habla sólo de déficit, subidas y sobretodo caídas de la bolsa, primas de riesgo y demás medidores de las economías mundiales. Como era de esperar al Manifiesto Milanés le interesan más las cifras relacionadas con otro tipo de actividades menos vinculadas a la especulación y mucho más cercanas a las disciplinas que verdaderamente sobreviven, se sostienen e incluso mejoran con el tiempo. Hablamos de todo aquello que tiene que ver con el arte, con el proyecto de lo bonito, con el diseño (y la mejora) de nuestro entorno.
De todas maneras, visto que está de moda hablar de cifras comparativas, demos un ojo a aquellas ligadas a nuestros intereses: Los milaneses gastan de media cuatro veces más respecto a la media italiana en teatro, conciertos y cine, concretamente 30 millones de euros al año. Estas escalofriantes cantidades se repiten e incluso aumentan cuando hablamos de museos y sus exposiciones. Milán ha pasado de recibir unos 300.000 visitantes a sus museos en 2006 a casi un millón y medio en 2010. Esta escalada se debe seguramente a la reciente recuperación de espacios y edificios históricos para ser adaptados a fines culturales, sin olvidar la red de lugares destinados al arte de los que siempre ha dispuesto la ciudad.

El Palazzo Reale visto desde el Museo del 900 con reflejo del Duomo de Milan
Así encontramos que las grandes exposiciones internacionales desembarcan en el Palazzo Reale, la fotografía encuentra su lugar expositivo en el Palazzo della Ragione (construido en 1233, por lo que el contraste entre la arquitectura y las fotografías expuestas hacen de la visita una experiencia indescriptible), en el PAC (Pabellón del Arte Contémporaneo) encontramos la vanguardia del arte de hoy prácticamente encajado en un lateral del famoso cuadrilátero de la moda. Las grandes instalaciones invaden la Rotonda de la Besana y la Fabbrica del Vapore, recientemente conquistadas por el super-afamado artista Indo-Británico Anish Kapoor con dos instalaciones que hacían estremecerse hasta al más escéptico de los no-aficionados al arte.

Instalación de Anish Kapoor en la Fabbrica del Vapore
Si las cifras del 2010 hablan por sí solas, solo queda esperar resultados mejores para este año y para los que están por venir, seguramente consiguiendo coronar la cima en 2015, año en el que la ciudad abrirá aún más sus puertas al planeta con la inauguración de la EXPO (Exposición Universal con el tema “Nutrir el planeta, energía para la vida”). Y si pensamos que las cifras seguirán aumentando, al contrario de lo que está sucediendo con la economía occidental, es porqué en 2010 se inauguraron el Museo del Novecento (al que le dedicamos un artículo poco después de abrir sus puertas al público) y el Museo de los Trajes, la Imagen y la Moda en el Palazzo Morando; muy interesante fue la exposición que se dedicó a la casa de ropa de cama de alto nivel “Frette”.
.jpg)
Imagenes de la exposición dedicada a Frette en el Palazzo Morando
En 2011 se han inaugurado o inaugurarán el Museo de la Joya, la Casa del Cómic, la Casa de Alda Merini y se duplicará la superficie del Museo Arqueológico. A su vez llegó con el Salón del Mueble la cuarta interpretación del Museo del Diseño Italiano, al cual nos comprometemos a dedicarle un próximo artículo debido a la importancia del tema para esta nación.

Nuova interpretación del Museo del Diseño con Alberto Alessi como comisario y Martí Guixé encargado de la parte gráfica
Está prevista además la apertura en 2012 del Museo de las Culturas Extraeuropeas y en 2013 el Museo de Arte Contemporáneo, proyecto del arquitecto Daniel Libeskind (infografía debajo de estas lineas).

En resumen, la cultura está de moda y “para gustos, los museos”.
Una lista en castellano con los principales museos milaneses se puede encontrar aquí.
La casa de la señora luna, del arquitecto Benjamín García Saxe
De las tierras del trópico seco guanacasteco brota el vaho veraniego, y se mezcla con esas traviesas ventiscas que serpentean entre los troncos de los árboles vibrando sus cortezas. Esta es una tierra de detalles -en constante proceso-, como la cambiante luna que baña de argento sus serenos nocturnos, pero Guanacaste nunca es el mismo, cambia cuando bajan las primeras lluvias inviernales y brota por doquier su apasionado verdor.
Entre esos cerros se abre la panorámica costera de Playa Avellanas; el azul turquesa y blancas espumas contrastan con los pastos quemados, bejucos retorcidos y renegridos troncos de los corteses, cenízaros, pochotes y guanacastes. Fue ahí donde aprecié la “casa de la señora luna”, cuya arquitectura resuelve el impacto de ese colérico clima, asoma una idea minimalista e introduce como materiales el hierro galvanizado, la madera de teca de plantación forestal y el alternativo bambú, usado en forma de anillos que corta el impacto de la calurosa luz diurna, y de noche deja ver esa luna sabanera.
.jpg)
Casa del Arquitecto Benjamín García Saxe, en Avellanas, Guanacaste, Costa Rica. Fotografías de L.F.Q.
La estructura de la casa
En un espacio abierto central contrapuntean dos cubos (uno es habitación y el otro es sala de estar y cocina). Las puertas son ventanas, abren o cierran, giran en un eje vertical para generar una interesante multiplicidad de planos que repercuten en la fachada, la cual asemeja una notación musical aleatoria.
Proyecto habitacional sumido en el bosque seco del Pacífico Norte costarricense.
Los amplios aleros “elogian la sombra”, tal y como lo aprecia Junishiró Tanizaki cuando dice que la sombra es la sustancia más preciada en la arquitectura japonesa, pues el claro oscuro del interno hace resaltar la belleza de los objetos interiores.
.jpg)
La casa “en proceso” posee el encanto de lo “(in)acabado”: por su carácter modular es siempre cambiante, cual la luna, puede crecer y decrecer, mostrarse siempre por descubrir. Como la deriva, fluye, donde una piedra que se le agregue, una madera que se poce en su estructura, la transforma dinámicamente afectando armónicamente el todo.
.jpg)
Por este proyecto García Saxe obtuvo el Premio a la mejor casa unifamiliar, Barcelona 2010.
Su arquitecto
Benjamín García Saxe -quien actualmente vive en Londres donde trabaja para la prestigiosa firma Británica Rogers Arquitectos, es Licenciado en Arquitectura de la Universidad Veritas de Costa Rica, posee además una Maestría en Diseño de Rhode Island School of Design. Este es proyecto de relativo bajo costo constructuivo, pero que García Saxe multiplicó con su diseño, destaca en importantes revistas y publicaciones, y fue distinguido con el Premio a la mejor casa unifamiliar del evento World Architecture Festival, celebrado en Barcelona en 2010, en el que participaron destacados arquitectos del mundo
Calidad del espacio habitacional
La habitabilidad se suma a la calidad del espacio configurado, su comunicación constante con el entorno y el diálogo que entablan los materiales utilizados.
Para la ventilación entre el techo y los espacios habitables, el arquitecto colocó una membrana de láminas de hierro galvanizado, separado de otra estructura en metal, de forma piramidal tejida por cortes de bambú, para hacer circular el aire y aliviar la alta sensación térmica; están tapizadas en yute, que permite hacer respirable al ambiente y sin opacar la visión hacia el externo.
.jpg)
Detalle constructivo del techo que aporta una solución ecológica y estética a la ventilación.
El mobiliario es casual, engalanado -como se dijo-, por efecto del claroscuro, de la sombra; compuesto por un mesón de maderas que algún día fueron horcones o vigas de alguna casona de la bajura, una sillas trenzadas con fajas de cuero negro y unas camas simples cubiertas con telas indias; además dos hamacas azules con un tambor que le brinda al espacio un acento multiétnico, y un librero adosado a la pared del fondo con libros y móviles de Helen, su madre, dispuestos en un contenedor también de bambú.

Catador de la belleza de los materiales
El arquitecto cata el uso del material, del yute, la manta, en el juego entre densidad y transparencia que brindan carácter tectónico, pero también diseño emotivo al estimular todos los sentidos por el juego entre las telas, los cortes del bambú, las plantas del jardín, todo en juego con el elevado “camaranchel” donde se refugia en ocasiones su madre a leer o simplemente a divagar con su pensamiento puesto en la luna.
La casa genera la perspectiva interior, lo que es íntimo, cálido, paisaje de luces y sombras versus lo agreste o tórrido de lo externo; todo se enfila en el eje visual de la edificación probando juegos tonales y espacios comunicables. Existe una intensa profundidad vista desde el exterior por la ventana de la cocina, profundidad propia de aquellas casonas ancestrales de la bajura, y las aberturas dejan ver el firmamento azul, o el claro de luna, o las copas de los árboles del bosque seco guanacasteco.






