Capsula Mundi, el árbol de la vida de Raoul Bretzel y Anna Citelli

¿Qué pasaría si dejáramos de vernos como animales desterrados de la naturaleza? ¿La muerte dejaría quizás de aterrarnos tanto? ¿Dejaría de ser un tabú y volvería a considerarse una transición, un pasaje más dentro del ciclo de la vida? Los diseñadores italianos Raoul Bretzel y Anna Citelli piensan que sí y lo demuestran con el proyecto Capsula Mundi, un pequeño paso en adelante hacia una concepción de la muerte más leve y sostenible, tanto desde un punto de vista ecológico como emotivo.

 

Capsula Mundi, Raoul Bretzel y Anna Citelli, 2015.
Capsula Mundi, Raoul Bretzel y Anna Citelli, 2015.

En los países cuya legislación los permite, los llamados “green burials” están suponiendo una pequeña revolución: en lugar de talar árboles para construir ataúdes o de emplear sustancias contaminantes para aislar el cuerpo del difunto e impedir el contacto con la tierra, los “entierros verdes” emplean ataúdes biodegradables y sustituyen la lápida de mármol o de piedra —objeto frío e inmutable— con un árbol —ser vivo y cambiante—. Con el proyecto Capsula Mundi, Anna Citelli y Raoul Bretzel desarrollan esta misma idea aunque dando un paso más hacia su dimensión simbólica.

Capsula Mundi, Raoul Bretzel y Anna Citelli, 2015.
Capsula Mundi, Raoul Bretzel y Anna Citelli, 2015.

Fabricados con materiales biodegradables que no impiden la transformación natural de nuestra sustancia orgánica, los ataúdes diseñados por la start-up italiana reproducen la forma de un huevo o, más bien, de un embrión. Tras haber colocado las cenizas o el cuerpo del fallecido en posición fetal (en las horas previas a la llegada del rigor mortis), las cápsulas se entierran en el suelo. Con el paso del tiempo, su contenido se convertirá en humus, en sustrato fértil para el cultivo de árboles y plantas. Poco a poco, cada árbol —nacido de una muerte, fruto de una existencia pasada— entrará a formar parte de un auténtico bosque sagrado, lugar para el recuerdo y la meditación. Los familiares del difunto, además, o él mismo mientras siga en vida, podrán elegir el tipo de árbol para plantar en el momento del entierro y tendrán a disposición un trazado GPS que les ayudará a orientarse.

Capsula Mundi, Raoul Bretzel y Anna Citelli, 2015.
Capsula Mundi, Raoul Bretzel y Anna Citelli, 2015.

Nacido en 2003 a raíz de una reflexión sobre el papel social del diseñador y presentado en el último TEDx de Turín (Italia), el proyecto de Raoul Bretzel y Anna Citelli se adentra en un territorio —el de la muerte— considerado incómodo y habitualmente ignorado por el mundo del diseño: «la muerte —explican los propios creativos— es cuando dejamos de consumir y de producir, y esta es una de las razones por las que es un argumento tabú, a menudo pasado por alto por los diseñadores». Capsula Mundi, en cambio, busca modificar radicalmente el enfoque: reinterpretando formas y elementos simbólicos (universales y no religiosos), el proyecto presenta una concepción de la muerte como viaje a través de los estados de la materia y en armonía con la naturaleza.

Capsula Mundi, Raoul Bretzel y Anna Citelli, 2015.
Capsula Mundi, Raoul Bretzel y Anna Citelli, 2015.
Capsula Mundi, Raoul Bretzel y Anna Citelli, 2015.
Capsula Mundi, Raoul Bretzel y Anna Citelli, 2015.
Capsula Mundi, Raoul Bretzel y Anna Citelli, 2015.
Capsula Mundi, Raoul Bretzel y Anna Citelli, 2015.

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