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Costa Rica: Gran Premio Bienal Arquitectura 2016

Los arquitectos Michael Smith y Alejandro Vallejo del estudio Entre Nos Atelier, fueron distinguidos con el Gran Premio de la Bienal de Arquitectura 2016, organizada durante abril y mayo del presente año por el Colegio de Arquitectos de Costa Rica, con el proyecto “Cueva de Luz”, edificado en una de las zonas periféricas de alto riesgo social y vulnerables de la capital San José. Se trata de la comunidad de La Carpio, la cual nace años atrás en condición de precario, y donde la población, sobre todo las capas más jóvenes, requieren ser estimuladas y empoderadas por la arquitectura, el diseño y la cultura, todo con el propósito de impedir que cedan ante las presiones de la violencia y el deterioro urbano actual. Conversando con estos jóvenes arquitectos Smith y Vallejo, comentan que dentro de las líneas de trabajo ad honoren del estudio Entre Nos Atelier, el proyecto Cueva de Luz fue diseñado desde el año 2011, convirtiéndonos en socios estratégicos de la comunidad de La Carpio y del Sistema Integral de Formación Crítica para la Inclusión Social ( Fundación SIFAIS), iniciativa privada sin fines de lucro que promueve la superación personal y la integración social a través de la enseñanza y aprendizaje de una destreza artística, el deporte, o una técnica afín a las problemáticas de las comunidades marginales.

 

Cueva de Luz, Proyecto de Entre Nos Atelier. Fotografía ®Ingrid Johanning
Cueva de Luz, Proyecto de Entre Nos Atelier. Fotografía ®Ingrid Johanning

¿Cómo nace el proyecto dentro de esas causales del contexto social y cultural en desventaja de La Carpio?, y ¿qué rol juega la arquitectura como un ente propiciador de soluciones comunitarias?

Durante su proceso de desarrollo se ha fortalecido una red de referentes comunitarios, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales y empresas privadas, generando una dinámica comprobada en donde se alberga mas de 130 talleres impartidos por voluntarios y que también propone nuevos retos de diseño.

Respecto a la segunda pregunta Cueva de Luz es uno de esos proyectos particulares, que no nacen desde la arquitectura si no desde las genuinas necesidades de sus usuarios. No obstante, si se le otorga a la arquitectura un rol fundamental para garantizar el futuro de las generaciones por venir, es que el proyecto ofrece un espacio de soporte comunitario en el asentamiento informal más grande de nuestra capital San José.

Cueva de Luz, Gran Premio Bienal de Arquitectura 2016 en Costa Rica. Fotografía ®Ingrid Johanning

Dadas tantas expectativas contextuales, económicas y culturales, ¿por qué se piensa en un edificio en madera? ¿Dónde está la bondad de dicha solución material y el carácter del espacio que permite?

La importancia del programa y de la recualificación urbana a partir de este, se formaliza en la impronta de este edificio en madera, el más grande de la región, en una de las zonas socialmente mas vulnerables del gran área metropolitana, y es posible replicar el modelo en otras partes del país.

Cueva de Luz comprende mil metros cuadrados de construcción en dos naves de cuatro pisos proyectadas en planta libre. Su huella de aproximadamente doscientos cincuenta metros cuadrados conserva en el nivel de la rasante un espacio tipo plazoleta o zona recreativa, que a su vez puede servir como anfiteatro o sala de exposiciones y áreas administrativas.

El segundo, tercer y cuarto piso contienen espacios para talleres multifuncionales que pueden privatizarse cuando se requieran con divisiones ligeras y paneles acústicos. Entre las dos naves existe un sistema de rampas y escaleras que sirve como galería y garantizan la accesibilidad universal en todos los niveles.

Cueva de Luz, vistas interiores. Fotografía ®Ingrid Johanning

Un proyecto de esa naturaleza, ¿permite generar teoría para la arquitectura, tan necesaria hoy en tiempos del triunfo de las “apariencias”, para que la solución no sea una mampara o escenario sino una solución integral que sea un “faro” que irradie y atraiga a más adeptos?

El Centro de Integración y Cultura de La Carpio nace con el fin de potenciar un espacio para el aprendizaje multi-vía en donde todos los participantes son beneficiarios del proceso: tanto los que aprenden como los que enseñan; los que dan, como los que reciben; los asistentes presenciales como sus familiares directos. Es por ello que un precario, en uno de los lugares supuestamente mas “peligrosos” de San José conocido como la “Cueva del Sapo”, se ha transformado en la “Cueva de luz” gracias al aporte de todas las personas involucradas dentro y fuera de la comunidad.

Originalmente como espacio de transformación social SIFAIS funcionaba en un predio con una bodega que apenas tenía las condiciones mínimas para operar. Es ahí en donde Entre Nos Atelier ofrece diseñar nuevos espacios que facilitaran el desarrollo de las actividades basados en las necesidades de sus usuarios, de la fundación, restricciones del entorno y limitados recursos disponibles. Inicialmente se proyecta sobre el predio original, no obstante esto hubiera deshabilitado las actividades existentes por varios meses. En ese sentido la Fundación SIFAIS en 2013 consigue en comodato otorgado por e Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) una propiedad adyacente para proyectar otra propuesta y que no se paralizara las actividades que se estaban consolidando. La proyección de espacios fue un proceso de diseño con participación de los actores claves en el proyecto. Las pautas mas importantes acotaban restricciones de presupuesto, áreas multifuncionales, y circulaciones eficientes que facilitaran una fluida interacción entre los distintos espacios, niveles y entorno inmediato.

Cueva de Luz, Detalles. Fotografía ®Ingrid Johanning

¿Cómo creció la idea del proyecto? ¿Cuál fue el punto de inflexión para considerar la madera como el material idóneo para edificar?

Trabajando sobre el predio cedido en comodato, se proyectan las dos naves con el espacio de circulación intermedio. Preliminarmente se había contemplado una estructura en concreto y metal que permitió los primeros esquemas de modulación y organización. Sin embargo las limitaciones de presupuesto requirieron de replantear el sistema estructural que hasta el momento solo alcanzaba para construir la estructura primaria sin cerramientos básicos. En ese sentido surge la madera como una alternativa constructiva para que con el mismo presupuesto se pudiera completar la totalidad del proyecto. Gracias al apoyo técnico del Grupo Xilo liderado por el Ingeniero Juan Tuk y el arquitecto Adolfo Mejía se replantea la obra. En el cambio se paso de un sistema de losas y columnas en concreto, hacia un sistema de marcos portantes arriostrados y repetidos en serie a cada 80 centímetros. Los marcos redujeron la carga total del proyecto otorgándole la elasticidad necesaria para soportar su uso, resistencia sísmica y contra incendios.

Cueva de Luz, Proyecto de Entre Nos Atelier distinguido con el Gran Premio Bienal de Arquitectura 2016 de Costa Rica. Fotografía ®Ingrid Johanning

Desde ese punto de vista material, ¿cuáles simbolismos intentaron destacar, respecto al paisaje del lugar y las condiciones sociales y culturales? ¿Qué incidencias estructurales debieron solventar para hacer factible el constructo?

La madera aporta su cualidad acogedora en los espacios, en donde los nudos de unión entre vigas y columnas de madera laminada no requieren de costosos herrajes metálicos ni pernos, sino mas bien de un sistema de tornillería especializada para madera. Todo lo anterior permite el desafío y sentar precedente para la construcción de edificaciones verticales en madera laminada. Es decir un edificio con tecnología de punta, único en la región ubicado en un sector marginal de la ciudad.

Cueva de Luz, Proyecto de Entre Nos Atelier. Fotografía ®Ingrid Johanning

Dentro de las cualidades espaciales del proyecto, ¿qué aporta la decisión material propuesta a la espacialidad arquitectónica del edificio?

Destaca el uso de un espacio de transición tipo atrio entre los dos cuerpos principales, conteniendo las circulaciones y facilita la iluminación natural. La envolvente vertical perimetral de las naves toma como partido el sistema de columnas seriadas para incorporar entre ellas una serie de ventilas tipo rejillas en madera y paneles abatibles que faciliten el ingreso de las brisas e iluminación natural requeridos en áreas de alto transito, usos y actividades.

También de manera complementaria se incorporan una serie de cerramientos en malla de hierro galvanizado que no obstaculice la porosidad de la envolvente y que brinde la seguridad necesaria. La malla es ampliamente explorada en distintas soluciones funcionales y formales del edificio dada su versatilidad, fácil instalación y costo accesible.

Cueva de Luz, Proyecto de Entre Nos Atelier. Fotografía ®Ingrid Johanning

Ahora, ¿qué otros estímulos ofrece el edificio más allá del espacio y la “calidez” del material?

El proyecto debido a su verticalidad conforme se recorre, revela gradualmente una serie de vistas y encuadres del entorno inmediato; como una especie de mirador que revaloriza su contexto y sirve como catalizador hacia nuevas alternativas y experiencias de empoderamiento espacial en el sitio.

La obra además tiene la particularidad que es posible de trasladaren un cien por ciento, ya que al servirse de uniones atornilladas, estos pueden sacarse de la madera y dejar los elementos intactos para volver a ser ensamblados en otro lugar. Este tema de reutilización de la obra ante cambios de uso o reconfiguración urbana es un aporte muy importante a los principios de sostenibilidad que maneja el proyecto.

Cueva de Luz, Proyecto premiado en la Bienal de Arquitectura de Costa Rica 2016. Fotografía ®Ingrid Johanning

Hablemos de aspectos ambientales, ¿qué factores consideraron para que el material fuera la madera?, ¿qué impacto implica en cuanto a sostenibilidad?

El secuestro de CO2 de la atmósfera es otro factor muy relevante en la construcción. En este edificio solo en estructura primaria se utilizaron 56000 Kgs de madera preservada, con lo cual se extrajo un equivalente de 224000 toneladas de dióxido de carbono, principal actor en el cambio climático global. Otra característica de la obra es el poco impacto en el ambiente al no requerir de complejos sistemas de elevación de los elementos y transporte dentro de un ambiente urbano desordenado y caótico que no permitía el paso de camiones pesados o de gran dimensión.

Cueva de Luz, Vista del entorno de La Carpio. Fotografía ®Ingrid Johanning

¿Cuáles son los puntos centrales a destacar en un proyecto como este? ¿Qué propone en tanto arquitectura contemporánea al emerger en una zona como La Carpio?

Cueva de luz es un proyecto que cuestiona los limites del desarrollo urbano en nuestra ciudades. Es un reflejo que el empoderamiento ciudadano y la suma de voluntades públicas y privadas, pueden ir mas allá de las restricciones preestablecidas por los “códigos” de desarrollo que muchas veces contradicen el sentido común y aspiraciones comunitarias. Es un proyecto que propone la construcción social del hábitat desde una escala viable, manejable y accesible dentro de la complejidad de la cuidad. Como acupuntura urbana evidencia un proceso de apropiación de los usuarios; el proyecto aun no se había terminado y ya estaba siendo utilizado cuando las condiciones de obra lo permitían. Aunado a la titánica labor de la fundación SIFAIS para recaudar recursos, también represento un reto para Entre Nos el gestionar la donación del diseño de ingenierías, materiales y soluciones técnicas.

El proyecto ha desencadenando una serie de iniciativas e intervenciones colaterales que están provocando la regeneración urbana desde la raíz de las relaciones humanas y desde una ciudadanía activa.

Cueva de Luz, Exploraciones. Cortesía de Entre Nos Atelier.

Ya para concluir con esta intensa conversación con los arquitectos Alejandro Vallejo y Michael Smith, quisiera preguntarles acerca del significado observado al ser distinguida la “Cueva de Luz” con el Gran Premio de la Bienal de Arquitectura 2016. ¿Qué nuevas motivaciones trascienden para continuar la responsabilidad en la labor de arquitectos trabajando ad honoren para solventar necesidades en comunidades como el proyecto del centro indígena en Kapaclajui y ahora esta notable propuesta en La Carpio?

Resulta importante entender que llevamos mas de 10 años gestionando este tipo de iniciativas, con mucha perseverancia, cariño y creyendo en el poder de la colaboración. En el estudio Entre Nos Atelier tenemos proyectos que nos dan de comer y los que «no» (Ad honorem). Esta dicotomía habla sobre la importancia de hacer lo que nos gusta sin esperar una remuneración por ello. Sin embargo La Carpio y Kapaclajui representan los dos puntos, en donde la integración entre el sector público y privado pueden coexistir, en donde un proyecto remunerado y otro no tiene el mismo valor, y a la postre ambos nos ayudan a seguir abriendo caminos para crecer como personas y profesionales.

Cueva de Luz, Exploraciones. Cortesía de Entre Nos Atelier.

Respecto al Gran Premio de la Bienal, consideramos que estar galardonados con esta propuesta marca una pauta en la arquitectura del país, como símbolo de que se valoren problemáticas y necesidades de la población y la región; además es la oportunidad propicia para demostrar que este tipo de proyectos salgan a la luz pública y se puedan seguir realizando iniciativas similares que requieren mucha dedicación y gestión. El premio se convierte en una excusa para seguir buscando recursos para comunidad de La Carpio, en tanto estamos trabajando varios proyectos en este momento para el desarrollo de aquella comunidad.

Cueva de Luz, Exploraciones. Cortesía de Entre Nos Atelier.

Diseño electromecánico: MEP S.A. Ing. Javier Bolaños (Mecánicas) y Ing. Pablo Hernández (Eléctricas).

Diseño estructural: Ingeniero Juan Tuk y Asociados en colaboración con el arquitecto Adolfo Mejía.

Empresa constructora: Central de Servicios Químicos S.A. & Maderotec S.A.

Fotografía ®Ingrid Johanning 

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