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Vermis, el papel pintado de Malene Hartmann Rasmussen

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Vermis, el último proyecto de la diseñadora danesa Malene Hartmann Rasmussen, es un papel pintado para cuya realización se combinan trabajo manual y reelaboración digital. Se presenta como una pieza a primera vista decorativa e inofensiva que revela, tras una observación más detallada, el rostro más amenazador de la naturaleza.
 

Vermis, Malene Hartmann Rasmussen, 2012.

El papel pintado Vermis surge de la creación manual previa de los modelos de cerámica que, una vez fotografiados y editados en formato digital, constituyen los patrones visibles en la configuración final de un proyecto que propone diferentes registros de interpretación.

Vermis, Malene Hartmann Rasmussen, 2012.

El resultado es una pieza que dialoga explícitamente con la obra de William Morris: la naturaleza ambigua de sus diseños, conseguida gracias a la reproducción de unos patrones florales que se escapan a cualquier intento de interpretación estable y que siempre revelan realidades nuevas al espectador, se convierte en modelo indiscutible de este proyecto.

Vermis, Malene Hartmann Rasmussen, 2012.

La propia diseñadora admite intentar, con su proyecto, ofrecer una realidad de aspecto ambiguo, en la que la percepción del observador se vea negada una y otra vez. La intención, nos recuerda, es la de crear un espacio casi fantasmagórico en el que las fronteras entre belleza y fealdad se diluyan impidiendo la formulación de juicios estéticos definitivos.

Vermis, Malene Hartmann Rasmussen, 2012.

De hecho, lo que a primera vista parece la simple repetición de patrones geométricos y floreales se revela, si nos fijamos más detenidamente, en representación de la anatomía humana. Del mismo modo, lo que en un principio parecen hojas y ramas, representaciones estrictamente decorativas de la naturaleza, se convierten en gusanos.

Vermis, Malene Hartmann Rasmussen, 2012.

En la asociación insólita de aspectos que normalmente concebimos como independientes reside el potencial evocador de una pieza definida por su diseñadora como poesía visual.
Para representar la vitalidad se emplean los animales más insignificantes de nuestro entorno; la sexualidad se construye a partir de los elementos que habitan en la podredumbre y que inevitablemente relacionamos con la muerte, para reproducir un escenario que abandona su carácter aparentemente lúdico para mostrarnos una faceta casi mácabra.

Vermis, Malene Hartmann Rasmussen, 2012.

De este modo, el propio observador, que oscila entre la atracción y la repulsión de las imágenes, se enfrenta a las sugerencias individuales que, dependiendo del momento, el papel puede suscitar. Es justamtente la voluntad de indagar en las naturaleza de las reacciones individuales ante una realidad que nunca resulta ser lo que parece una de las claves, según la diseñadora, del proyecto.

Vermis, Malene Hartmann Rasmussen, 2012.

El proyecto se presentó por primera vez en la exposición colectiva This is how to live que tuvo lugar en la Red House (Bexleyheath, Londres) de William Morris en los meses de Septiembre y Octubre de 2012, promovida por la británica National Trust –la Fundación Nacional para los Lugares de Interés Histórico o de Belleza Natural– y comisariada el estudio Maliford. Vermis se volverá a exponer al público en la próxima Bienal de Artesanía y Design que se celebrará en Dinamarca entre Julio y Agosto de este año.

Vermis, Malene Hartmann Rasmussen, 2012.

 

 


 

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