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Elektrobiblioteka de Waldek Węgrzyn: una propuesta radical de e-book

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Desde que Borges imaginara una biblioteca infinita en su relato La biblioteca de Babel, el concepto de 'libro' ha sido objeto de numerosas reinterpretaciones, dando lugar hoy en día a manifestaciones tales como el e-book o Internet. El diseñador polaco Waldek Węgrzyn propone un nuevo giro de tuerca a este pensamiento con Elektrobiblioteka, un artefacto-libro en el que la tinta de impresión y la pantalla digital establecen una relación simbiótica inaudita.

 

Elektrobiblioteka, Waldek Węgrzyn, 2012. 

El proyecto surge como un trabajo de graduación para la Academia de Bellas Artes de Katowice, Polonia. Węgrzyn toma como punto de partida La topografía de la tipografía, un manifiesto del artista y diseñador ruso El Lissitzsky que, en 1923, fantaseaba con la posibilidad de un libro electrónico. Esta nueva tipología replantearía no sólo los aspectos materiales de su producción, sino también los mecanismos de emisión y recepción, la disposición y maquetación del texto o la finitud del su extensión, entre otros. Es decir, la propia cultura del libro. “El nuevo libro requiere un nuevo escritor. El tintero y la pluma están muertas”, resumía Lissitzsky.

Libro físico y pantalla digital, Elektrobiblioteka, Waldek Węgrzyn, 2012. Fotografía de Krzysztof Szewczyk,  

Elektrobiblioteka recoge las ideas de Lissitzsky y las materializa en un dispositivo que hibrida el libro físico y la pantalla digital. Cuando el lector pasa las páginas del volumen, el dispositivo electrónico replica y expande en la pantalla la información del pliego correspondiente de una manera similar a una página web. Del mismo modo, si el usuario toca ciertas áreas del papel, el dispositivo electrónico reproduce vídeos, activa animaciones o redirige a otros sitios.

Puerto USB, Elektrobiblioteka, Waldek Węgrzyn, 2012. Fotografía de Anna Lorenc.

Detalle del puerto USB, Elektrobiblioteka, Waldek Węgrzyn, 2012. Fotografía de Anna Lorenc. 

Guarda anterior, Elektrobiblioteka, Waldek Węgrzyn, 2012. Fotografía de Anna Lorenc. 

Detalle de los circuitos impresos, Elektrobiblioteka, Waldek Węgrzyn, 2012. Fotografía de Anna Lorenc. 

El secreto del proyecto radica en la interfaz que comunica lo tangible con lo digital. La solución planteada por Węgrzyn presenta un circuito impreso sobre el papel, que sirve como sistema nervioso del cerebro electrónico alojado en el interior de la contraportada. El artefacto final se comunica con la pantalla gracias a un puerto USB y un protocolo de comunicación web (HTML, jQuery, CSS y PHP). “Desde el principio supe que el prototipo no resultaría muy fácil de utilizar para el lector, pero encuentro interesante ver cómo el papel y la pantalla pueden interactuar entre ellas. Pienso que la posibilidad de experimentar con la tecnología y el diseño al mismo tiempo era el mayor aliciente del proyecto", afirma el polaco.

Libro físico y pantalla digital, Elektrobiblioteka, Waldek Węgrzyn, 2012. Fotografía de Krzysztof Szewczyk, 

El planteamiento, aunque refleja similitudes con los e-readers actuales, se concibe desde una perspectiva diferente: Elektrobiblioteka no prescinde del libro físico a favor del dispositivo electrónico, sino que más bien utiliza el segundo como una amplificación del primero. Con ello Węgrzyn busca preservar la tangibilidad fetichista que rodea a la cultura tradicional del libros, sin por ello desaprovechar las oportunidades que ofrece el universo digital. No en vano existen únicamente tres copias de Elektrobiblioteka, lo que refuerza su cualidad de escasez frente a la infinitud sin valor de la era digital.

Libro físico y pantalla digital, Elektrobiblioteka, Waldek Węgrzyn, 2012. Fotografía de Krzysztof Szewczyk.

En el aspecto gráfico, Elektrobiblioteka se hace eco de una estética derivada del constructivismo ruso, movimiento al que perteneció el propio El Lissitzky, Vladimir Malevich o Aleksandr Ródchenko, entre otros. Esta semejanza se refleja tanto en el diseño del libro físico como en la gráfica de la interfaz digital, que puede ser visitada en http://www.elektrobiblioteka.net/ 

El libro sirve a un propósito doble: por un lado, contiene la tesis del diseñador polaco (“El libro como interfaz”); por otro lado, ejemplifica físicamente los argumentos defendidos en el estudio. Węgrzyn ha propuesto que el uso de dispositivos similares a Elektrobiblioteka podrían servir como libros infantiles o catálogos interactivos. 

Elektrobiblioteka, Waldek Węgrzyn, 2012.  Fotografía de Anna Lorenc. 

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