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Km Zero, el aislamiento como punto de partida. Objetos y mobiliario de diseño

Km Zero, el aislamiento como punto de partida. Objetos y mobiliario de diseño

Km Zero, el aislamiento como punto de partida. Objetos y mobiliario de diseño

Siete piezas, siete creadores. Separados por las distancias, unidos por el diseño

La actual crisis sanitaria provocada por el virus del COVID-19 ha dado pie a numerosos proyectos e iniciativas en todo el mundo. Proyectos que desde sus respectivas áreas de acción han ido aportando ideas, soluciones y fuentes inspiración para ayudar a paliar los efectos negativos de un escenario único en la historia reciente de nuestra sociedad.

Hoy, en este artículo, hablaremos de un interesante proyecto colaborativo, multidisciplinar y expositivo que ha utilizado el aislamiento, con seguridad el rasgo más brutal y distintivo de este estado de emergencia, como punto de partida. Se trata de Km Zero, una colección de mobiliario y objetos compuesta de siete piezas creadas por diseñadores de Madrid y Barcelona. La serie, curada por Sanna Völker, se erigió bajo dos sencillas premisas, los diseños debían conceptualizarse durante el periodo de confinamiento y producirse a menos de un kilómetro de la casa de cada creativo. «Se les pidió que materializaran sus experiencias e impresiones en una pieza que representara las limitaciones y posibilidades de la situación actual», comenta Völker, y agrega: «Km Zero es un deseo de explorar y resaltar la importancia de la localidad y la colaboración. La necesidad de unirnos mientras permanecemos separados».

En esta notable colección han participado los diseñadores Isaac Piñeiro, Júlia Esqué, Marta Ayala Herrera, Omayra Maymó, Paula Clavería, Turbina Studio y Sanna Völker. La comunicación visual y fotografía ha estado a cargo de David Leon Fiene.

Sabu, el banco curvo de Isaac Piñeiro

«Cuando Sanna me invitó a participar, al instante pensé en Santi, un carpintero del barrio con el que colaboro habitualmente. En la madera por la calidez del material. Y más tarde, durante el proceso de ideación, pensé en el banco como elemento representativo de la cercanía y la colectividad, tan necesario en estos momentos. La idea de trabajar con un tablero curvado que tenía en el estudio llevaba mucho tiempo en mi cabeza. Quería utilizar el mínimo número de procesos y elementos, tanto en el taller como en la estructura. Tenía claro que se trataba de realizar un ejercicio de simplicidad, de aprovechar otro tablero del taller y trabajar con los espesores y proporciones para construir una forma coherente, ligera y sencilla», Isaac Piñeiro.

Sabu, el banco curvo de Isaac Piñeiro.

Indoor Landscapes, los accesorios dinámicos de Júlia Esqué

«El proyecto reflexiona sobre belleza inherente de los materiales industriales estándares, dentro de las limitaciones del briefing de Km Zero. El resultado es una colección de accesorios dinámicos que pueden vivir en diversos espacios domésticos. La serie está compuesta por tres piezas que pueden inclinarse hacia adelante y permanecer en la nueva posición oblicua sin perder el equilibrio. Cada pieza está construida a partir de un tubo cuadrado cortado diagonalmente en la parte inferior y posteriormente soldado a un contrapeso que permite la doble posición. Las dimensiones están basadas en la disponibilidad de material excedente del taller de Iñaki Bahamonde». Júlia Esqué.

Indoor Landscapes, los accesorios dinámicos de Júlia Esqué

2/1, los asientos modulares de Marta Ayala Herrera

«2/1 es una pieza que reflexiona sobre la sociedad occidental contemporánea. La pieza se presenta como un banco para dos personas con asientos individuales. De este modo, se pueden sentar de manera independiente pero no juntas. Estos asientos están delimitados por unos elementos funcionales que representan los límites individualistas de cada persona. A su vez, existe una parte estructural que resulta indispensable para el banco que une por debajo ambos asientos». Marta Ayala Herrera.

2/1, los asientos modulares de Marta Ayala Herrera

Taburete 1927, de Omayra Maymó. Entre el DIY de Rietveld y el movimiento De Stijl

«Durante el desconfinamiento he descubierto el trabajo de Juan Sánchez, quien regenta desde hace 20 años la espartería que abrió su abuelo en Madrid hace casi un siglo. Valiéndome de su saber hacer y de la madera encontrada en una tienda local de tableros y molduras, he creado este taburete usando recursos disponibles a escasos 100 metros de mi casa. La estructura del taburete está inspirada en el DIY de Rietveld y el movimiento De Stijl, que tenía lugar en Holanda al mismo tiempo que en La Latina, el abuelo de Juan abría su espartería en 1927. Reinterpretando de la característica ‘unión Rietveld’, listones de madera se superponen creando una estructura a modo de composición espacial. El carácter neoplástico de esta base se complementa con la naturaleza tradicional y rústica del asiento, hecho por Juan en cuerda vegetal, un material clásico usado para hacer sillas, respaldos, decoraciones y demás artesanías». Omayra Maymó.

Taburete 1927, de Omayra Maymó. Entre el DIY de Rietveld y el movimiento De Stijl

No2 de Paula Clavería y los materiales inhabitados

«Pieza autoproducida, hecha con materiales de viviendas inhabitadas del Barrio de Lavapiés y de la Latina. Un reflejo personal de la zona del Rastro de Madrid. No2 es un trabajo introspectivo sobre el improvisado entramado callejero del Rastro de Madrid. Gente diferente, personas hablando con descoonocidos como si se conociesen, el culto de las iglesias gitanas, las campanas de las iglesias sonando». Paula Clavería.

No2 de Paula Clavería y los materiales inhabitados

Arqueología del Futuro, de Turbina Studio

«El objeto como vínculo y símbolo para interpretar otros tiempos. Son piezas inspiradas en la alfarería tradicional compuestas por la intersección de tierra y piedra a través del barro cocido y Stone Cast. Parten de las formas cóncavas y circulares del cuenco y el plato despojándolos de su funcionalidad original. A modo de hallazgo arqueológico, estas piezas funcionan como cápsulas del tiempo bus- cando pistas a partir de sus restos materiales, imaginando posibles futuros en el pasado». Turbina Studio.

Arqueología del Futuro, de Turbina Studio

Presence, de Sanna Völker

«Presence es un objeto que explora la experiencia personal de vivir un cambio de ritmo radical. Mediante la combinación de la ceremonia del té con el relajante sonido del agua, el proyecto reflexiona sobre el tiempo y de vivir el presente. La pieza cuestiona nuestra búsqueda constante de eficiencia y optimización e invita a un momento compartido de quietud a través de información sensorial. Al repensar la tetera tradicional, la sustancia se prepara de manera que el goteo del agua y la repentina ausencia de ella indiquen cuándo el té está listo para saborear». Sanna Völker.

Presence, de Sanna Völker
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