Un sueño sin un plan es una ensoñación
Besonder es una de esas inspiradoras joyas que el diseño suele parir muy de vez en cuando. Fundada en 2023 por los exalumnos de Elisava, Pedro Soveral y Joan Pahissa, esta fuerza creativa con etiqueta de empresa cuenta apenas con un puñado de productos en su catálogo pero, lo suficientemente buenos para haber sido reconocidos con un IF Design Award en el presente año.
¿Y cuál es el secreto de su éxito?, bueno, a grandes rasgos podríamos decir que Besonder se cimienta sobre dos aspectos fundamentales, el primero de ellos es —como no podía ser de otra manera— el diseño. Su particular visión de lo que el mundo necesita y cómo lo necesita, le ha permitido dar con piezas como el reloj de NRH, un curioso artefacto, tan difícil de etiquetar como atractivo, que rompe con todo lo establecido de forma elegante e ingeniosa. Sobre un espigado trípode de madera sólida de arce descansa un carrusel de hojas de papel rectangulares de 170 gramos con las horas del día impresas en intervalos de 30 minutos. Estas van rotando de forma sincronizada, mientras un brazo de metal en forma de ele, sujeta la hora indicada en el momento indicado. «El reloj percibe el tiempo como un elemento relajante, ofreciendo una escapada de la rutina y el estrés», comentan.
El segundo aspecto es la planificación y acción. Sí, la suerte es un componente intrínseco del éxito en cualquier iniciativa pero, a la suerte hay que ayudarla… La gente de Besonder lo sabía y ha obrado en consecuencia. En palabras de Soveral: «Nuestra trayectoria en 2023 se puede resumir como la transición de universitarios a empresarios. Uno de los mayores desafíos que enfrentamos fue la creación de una estructura empresarial sólida para llevar a cabo nuestra visión. Al principio, nos encontramos con la necesidad de manejar todas las áreas, excepto el diseño. Para abordar este desafío, creamos un plan de ventas y buscamos fondos, inversores y subvenciones dentro de nuestro círculo cercano. Luego, emprendimos un viaje por toda Cataluña en mi furgoneta en busca de artesanos locales que se ajustaran a nuestras necesidades y ofrecieran precios competitivos. Aprendimos que, en algunos casos, trabajar de la mano con los fabricantes desde el diseño inicial puede ser beneficioso, ya que evita encarecer costos y asegura una mejor calidad en los acabados. Posteriormente, nos encontramos ensamblando las piezas en el packaging dentro del pequeño espacio del garaje que nos habían concedido nuestros padres.
Al avanzar hacia la industrialización de nuestro producto, gestionamos las redes sociales y nuestro sitio web, que debía destacar nuestros productos y capacidad de innovación. Participamos en ferias de diseño y eventos. Aprendimos que vender era como «ligar», es decir, el producto no solo debía ser atractivo, sino que también debía llegar a las manos del cliente en el momento de la compra.
Para mantener un control financiero adecuado, implementamos una contabilidad rigurosa para determinar dónde reinvertir nuestros ingresos. Además, para mantener el negocio, trabajamos intensamente los fines de semana, en eventos de catering, bodas y otros trabajos que surgían, con el fin de cubrir nuestros gastos personales, ya que el dinero de la empresa era sagrado y debía estar destinado a implementar nuevos productos
En la actualidad, participamos en concursos de diseño para presentar nuestros productos y ganar premios, lo que nos ha permitido ganar credibilidad y posicionarnos en el mercado. En Besonder, nuestra misión es crear productos únicos que sorprendan al mundo».
