La Comunidad de Blogs

Adornar o no adornar

25.03.2012 | 15:43

El ornamento es algo que ha sido revisado constantemente a lo largo y ancho de la historia del diseño. Uno de sus más fervientes enemigos fue Adolf Loos, arquitecto austriaco nacido en 1870 cuyo libro “Ornamento y delito” es un hito dentro de la cultura proyectual. En su obra, afirmaba que “como el ornamento no está unido orgánicamente a nuestra cultura, tampoco es una extensión de ella”, o que “el ornamento significa fuerza de trabajo desperdiciada y material profanado”. Incluso pensaba que iba en contra de la economía de un país.

Resulta curioso observar que, en el pasado, el lujo estaba basado en la ostentación y el exceso de decoración, y sin embargo en la actualidad sucede todo lo contrario, hasta se puede llegar a considerar que engalanamiento excesivo de los espacios y los elementos superfluos de los objetos han adquirido ciertas connotaciones “pecaminosas”.

No obstante, muchos todavía piensan que embellecer los productos permite un gran abanico de posibilidades expresivas, una narración que puede llegar a enriquecer los productos. Tanto es así, que existen objetos que en sí mismos son un adorno, o que el ornamento tiene un valor funcional haciendo de, por ejemplo, interruptor. Sin ir más lejos, la customización que tanto está de moda, no es más que “adornar” a tu gusto personal o con tus colores favoritos un determinado objeto. Posiblemente vaya en la naturaleza del ser humano dejar su huella personal y marcar sus pertenencias con algo que lo identifique, y eso va desde el fondo de pantalla del ordenador, hasta la tapicería que eliges cuando compras coche nuevo.

Es diferente la ausencia de ornamento a la renuncia de decoración. Los detalles y los lenguajes son muy importantes para que un objeto o un espacio transmitan lo que queremos. No se trata de adquirir objetos totalmente austeros, sino más bien huir del ornamento gratuito que no hace sino ocultar la verdadera belleza de las formas y los materiales.

Teteras diseñadas por Peter Beherens en 1909  para AEG

2

Diseño que emociona

Marta Falcón

Share

Atemporal

16.02.2012 | 15:46

Existen objetos con cualidades casi “mágicas” que perduran en el tiempo a pesar de todo. Son atemporales. Sobreviven, como mucho, con un pequeñísimo restyling. Se vendieron, se venden y se seguirán vendiendo. Son eslabones imprescindibles dentro de la cadena de la cultura y del contexto histórico. Sin ellos, la cadena no estaría unida, porque son símbolos de un período en concreto. Al marcar una época, su atractivo trasciende más allá del contexto inmediato al que pertenece, tanto, que un objeto hecho a principios del siglo pasado puede seguir totalmente de moda sin por ello tener que asociarle ningún aire “retro”.

Curiosamente, un producto que ha roto todos los moldes, como ha logrado, por ejemplo, el ya famosísimo iPhone, en el cual la estética va casi totalmente ligada a su funcionalidad (la forma sigue la función, en este caso), dentro de unos años ya se verá antiguo, como sucede si llega a nuestras manos ahora uno de los primeros móviles. Y es que los productos no se vuelven atemporales por la función que desempeñan, ni por las soluciones novedosas que dan al entorno dentro de un contexto determinado; esta atemporalidad viene de la mano de la estética y dentro de las funciones más básicas, como por ejemplo, el sentarse.


Lo importante es la calidad. Lo que acaba por trascender es toda la reflexión que hay detrás de un producto, que solo es el resultado final. La universalidad de ciertos productos industriales viene dada por las causas y no por los efectos, es decir, por las ideas y no solo por las formas.


La famosísima Vespa, fabricada por primera vez en 1946 por la empresa italiana Piaggio

0

Diseño que emociona

Marta Falcón

Share

Museo y producto

21.12.2011 | 18:04

Marcar las diferencias entre arte y diseño siempre ha sido un tema controvertido. Ha dado para largos debates a lo largo de la historia y para unas cuantas publicaciones literarias. Parece que a día de hoy, es un tema que está más que zanjado y definido, pero en muchos casos se ve una confusión bastante generalizada. La prueba está, sin ir más lejos, en que el mayor reconocimiento para un diseñador es que una pieza suya llegue al MOMA (Museum of Modern Art, New York) para que luego a muchos nos extrañe que a los diseñadores se nos trate muchas veces de “artistas”.

El diseño industrial es también cultura. Innumerables objetos tan cambiado el curso de la historia muchas veces y ellos en sí mismos describen una manera de vivir en una época determinada, convirtiéndose en elementos muy representativos de un período o de un lugar. Ciertos objetos “clave”que han marcado una época llegan a museos como el Museo de Artes Aplicadas de Viena, donde queda expuesta por tipos y géneros una extensa cultura objetual y no por ello dichos objetos son tratados como arte.

Que el arte y el diseño toman cosas el uno del otro está claro. No hay más que echar mano de cualquier ready-made, como los del propoio Marcel Duchamp, para ver objetos dexcontextualizados que tratan de expresar un concepto artístico; o valores estéticos del mundo del arte aplicados a productos industriales. Sin embargo creo que es responsabilidad de los diseñadores inculcar una cultura de diseño dejando claro el carácter funcional que diferencia a los productos nacidos del diseño industrial y, aunque los dos géneros, arte y diseño, cuenten historias con sus distintos lenguajes, los dos nacen para cubrir diferentes necesidades. El diseño da respuestas; el arte formula preguntas.

Por ello, aun sabiendo que el arte es una visión personal del autor, es cierto que muchos productos salen en series limitadas y ese carácter de exclusividad puede llegar a hacer que sean tratados también como piezas únicas, aunque sigan siendo productos industriales diseñados para un (pequeño) grupo de personas y no como una pieza hecha por alguien desinteresadamente y para ningún público en concreto.

Los diseñadores no somos artistas. Entonces… ¿porque seguir confundiendo a la gente y no promulgar adecuadamente la cultura del diseño industrial?


Marcel Duchamp, "Rueda de bicicleta". MOMA, New York

3

Diseño que emociona

Marta Falcón

Share

Nuestros Blogs

Experimental Design
Diseño en Madrid, Madrid, Madrid
Cotidianidad del Diseño Industrial
OJO x OJO
diseño joven y andaluz
Diseño que emociona
Exploraciones (diseño editorial y publicaciones independientes)
Innovar en modelos de negocio
Eco-diseño
Experimenta, cultura del proyecto e innovación creativa
Tactelgraphics Studio
¡Oh! Diseño y diseñadores
Interfaces del Diseño
Social design
Espacios de Viaje
The Box
Retórica del Diseño
Bandeja de Salida
the strategy

Experimenta tv

See video
Fiesta de presentación de la Guía del Diseño Gráfico
22/09/2011
See video
Escuelas y revistas de diseño entre local y global
09/06/2011
See video
¿Internet o papel? Comunicar el diseño
08/06/2011

Noticias Corporativas

Presentamos Experimenta_academy e inauguramos nueva sede
22/03/2012
Experimenta cambia de gallinero
30/01/2012
Experimenta presenta la Guía del Diseño Gráfico y la Comunicación Visual
22/09/2011