1-Gigante-verde-2005_-Oleo-e-impresión-sobre-madera.jpg

Joaquín Rodríguez del Paso: Super Moderno

Share on FacebookEmail to someoneTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

El primer acercamiento al arte de Joaquín Rodríguez del Paso -quien exhibe actualmente en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC) la muestra titulada “Super Moderno”-, lo experimenté en la antigua Galería Nacional de Arte Contemporáneo (GANAC), con la exhibición titulada “Reglas del Juego”, 1992, donde ya definía su abordajes al arte conceptual. A la distancia de más de veinte años, tengo en mente aquella instalación de la cual ahora presenta una nueva versión en la sala 2 del MADC, el mapamundi redibujado con cinta aislante, pero trazado de cabeza. Al apreciar esta nueva exposición uno advierte estar presente ante la obra de un artista profundo investigador de la cultura de la humanidad, con lo cual sustenta sus visiones y detrás de cada pieza coexiste un encadenamiento de datos, elaboraciones teóricas, históricas, que el espectador debe también anudar, ser partícipe del proceso para salir airoso del trance de apreciar el arte. Aunque Joaquín define la intensión de la muestra como no retrospectiva, al volver a mostrar proyectos como “Los Perros Guardianes del Arte” que inicialmente se exhibió en la V Bienal de La Habana y otra versión se exhibió aquí mismo en el MADC en los años noventas, “Herramientas para Construir en Tercer Mundo”, “Hotel América”, entre otras piezas emblemáticas de su fructífera producción, quizás la intensión de utilizar las cuatro salas del museo le confieren un aire de culminación. Por estas y otras razones, intento tener este acercamiento con él: un artista maduro, intelectual, crítico y atender sus respuestas a mis preguntas que buscan ahondar en los grandes temas centrales que despiertan siempre el interés de los observadores y estudiosos de arte contemporáneo en el país.

Gigante verde, 2005. Oleo e impresión sobre madera. Foto LFQ.

LFQ: Respecto al aludido mapamundi de la Sala II, ¿si el artista se propone cuestionar con sus discursos artísticos, qué pretendías dilucidar en esos liminares tan intensos de tu producción conceptual?
Joaquín Rodríguez del Paso:
El (historiador) alemán Arno Peters fue quien inicialmente propuso esa interpretación del mapa del mundo, donde el punto focal fuera la línea del Ecuador, de manera que no se perciba tan grande el hemisferio Norte, tal y como se aprecia en los mapas existentes (mapa Mercator por ejemplo).
La tesis del investigador alemán culminó con el trazo del mapa conocido como la proyección “Gall-Peters”, 1974, la cual ofrece una representación diferente, -no exacta- del mundo, de manera que las masas continentales al Sur no se vieran tan desproporcionadamente pequeñas en cuanto a representatividad geográfica.

LFQ: ¿El motivo entonces era minimizar el hemisferio Norte para que se recuperara la visión del Sur?
JR del P:
No minimizar, pero si cambiar el punto de vista pues en los anteriores mapas el Hemisferio Norte se ve enorme, y eso ya representaba una postura hemisferio-norte-centrista, vista desde la perspectiva de la cultura eurocentrista.

Sala 1 del MADC, con videoinstalación, 2014. Foto LFQ.

LFQ: ¿Por qué en cinta aislante?
JR del P:
Porque la cinta es aislante, se utiliza en las instalaciones eléctricas para aislar las corrientes eléctricas, evitando corto circuitos. Mi idea en levantar el mapa en ese material hace alusión a lo "caliente" y potencialmente "incendiario" del tema.

LFQ: Y, ¿Cuál es la visión de invertir su postura?
JRdel P:
La idea de Torres García de que el Norte es el Sur y el Sur el Norte en aquellas posturas de inicios del siglo XX , creo que cuestionaba algo parecido: quien dice que si la Tierra es una esfera la cual flota libre en el espacio, se debe representar con unos continentes Arriba y otros Abajo?

The man from Coca cola, 1998. Oleo sobre tela. Foto LFQ.

LFQ: ¿Asumías aquel asunto del cual mucho se habló a finales de los noventas del siglo pasado, la tensión en el eje Norte Sur, en tanto distensó el conflicto Este Oeste responsable de ocasionar la Guerra Fría?
JR del P:
Latinoamérica siempre ha estado inmersa en ese carácter de conflictos políticos. Primero, al ser conquistados por españoles, germinó una amplia dominación sobre los pueblos vernáculos, que ellos llamaron “indígenas”, término que de alguna manera tensa esos polos hegemónicos. Luego vinieron los conflictos con los filibusteros quienes intentaron apropiarse de los territorios al Sur del Río Grande, y eventualmente anexarse inclusive Centroamérica. Como sabemos se inmiscuyeron en la política de Nicaragua y conocemos la historia de William Walker de intentar apropiarse también de Costa Rica, intentos reprimidos en la hacienda de Santa Rosa y finalmente derrotados en Rivas, lo que se conoce como la Campaña Nacional de 1856. Por otro lado esa confrontación revela el rol del multimillonario Cornelius Vanderbilt, dueño de los grandes ferrocarriles en Estados Unidos y otras empresas dedicadas al transporte marítimo, quién adversa a Walker, y decide poner en aviso al presidente don Juanito Mora de la amenaza y penetración filibustera.

Perros Guardianes, 1994. Instalación. Foto LFQ.

LFQ: ¿Por qué te interesan tanto los asuntos de la economía mundial, y las nuevas tácticas de dominación hegemónica de los banqueros usureros y el FMI? ¿Cómo nos afectan en la actualidad o cuál es la versión de esas estrategias del poder?
JR del P:
Después de la caída del muro de Berlín, el tema de las diferencias ideológicas (comunismo vrs capitalismo) se disuelve, y hoy solo existe un Mega tema a nivel mundial: el económico. La economía, el mercado y el consumidor dominan la totalidad de cualquier discusión, inclusive por encima de la política. En el 2003 hice una pieza para la Bienal de Lima, Perú: un dólar -gigante el cual también está en esta muestra- que ubiqué en el piso para ser pisoteado. La acción consistía en dibujar un dólar y obtener un dólar a cambio. La idea atañe a esas estrategias de dominación, de hacer uso de la mano de obra barata… la maquila. Son relaciones de desequilibrio. Costa Rica no produce tecnología: lo que sí tenemos es mano de obra calificada, que sin embargo no genera valor agregado a las exportaciones, por eso es tan difícil superar la dependencia económica.
Si tuviéramos una economía más independiente y una sociedad más equitativa, probablemente no existiría la tentación de "apuntarse" al narcotráfico, por ejemplo. Es un tema de macroeconomía y desde ese enfoque es que me interesa evidenciar estos esquemas y tensiones.

De madera, 1989. Acrílico y shellac sobre papel. / House in red. 1989 Cera de abeja y madera sobre papel. Foto LFQ.

LFQ: Las herramientas tecnológicas de hoy son nuevos instrumentos de dominación, por ejemplo cuando uno adquiere una computadora, tiene que comprar el software por aparte, comprar un escáner e impresora que en el momento de cambiar cualquier código del software, hay que desechar esos mecanismos y cambiarlos por afines, además que la vida útil del equipo es de tres a cuatro años. ¿Cómo lo explicas con tu forma de arte y pensamiento, ó, existen otras visiones que lo impliquen?
JR del P:
Este asunto se hace cada vez más relevante porque el acceso a la información se ha vuelto más democrático. Por ejemplo, para la Bienarte más resiente presenté -aunque no aceptaron mi propuesta-, una arma de fuego modelada 100% en una impresora 3D, llamada “Liberator”. Los planos fueron confiscados de todos los sitios en internet, y sólo se consiguen en un sitio web denominado "The pirates bay", ubicado en un refugio atómico en Islandia que no puede se rastreados. Yo conseguí esos planos para hacer la pistola, que al ser de material plástico no es detectable por los sensores de seguridad en bancos, aeropuertos, etc. El gobierno de Estados Unidos la considera un arma peligrosa, aunque sólo dispare una única bala. El acceso global a éstas tecnologías deviene en conocimiento considerado una amenaza: ¡imaginemos grupos extremistas de aquí o de allá con posibilidades de fabricar su propio armamento!

 Sala 2 con instalación de futbolines y Hwrramientas…. Foto LFQ.

LFQ: Otro de los temas presentes en tu trabajo y que exhibes en esta muestra en el MADC son “los paraísos”: el paraíso verde o ecológico, o turístico, se entremezcla con aquello de los paraísos fiscales e incluso con los paraísos del sexo y las drogas prohibidas de la actualidad? ¿Te interesa elaborar esos discursos?
JR del P:
La noción del paraíso es la de un lugar inmaculado, donde la naturaleza se mantiene inalterada o un paraíso puede ser también el acceso ilimitado a mujeres dispuestas, por así decirlo. El telón de fondo es el paisaje, pero están ocurriendo muchas cosas detrás o delante de esa escenografía. En otras palabras, esa noción de paraíso que tanto le gusta al turista, y que tanto nos conviene a nosotros, es una construcción. No existe mas allá de los discursos políticos o de las campañas publicitarias. Esto lo sabemos bien los que vivimos aquí.

Herramientas para construir el tercer mundo/ Hipermodernidad 1998-2014 (detalle de instalación). Foto LFQ.

LFQ: En tu trabajo se advierte una fuerte tesis de pensamiento. En tanto el pensar es un acto presente-futuro, pues el evocar, la memoria, es un acto que ya pasó por lo tanto es pretérito, ¿qué te propones o hacia dónde buscar redirigir tu arte en un futuro cercano?
JR del P:
Tengo cincuenta y tres años y ya tracé las coordenadas por donde me desplazo. Para esta muestra he re-pensado ciertas obras y las he, digamos, afinado. El mejor ejemplo es la pieza que al concebirla en 1998 titulé "Herramientas para construir el tercer mundo" y que hoy, 16 años más tarde, cambié un poco y la re-bauticé cono "Hipermodernidad". El concepto es de Gilles Lipovetzky, y cuando lo leí comprendí que sus ideas e inquietudes sobre el hedonismo actual y la fragilidad de las estructuras sociales, estaban muy cerca de las ideas primigenias de esta obra.

LFQ: ¿Qué te interesa tratar?
JR del P:
La Hipermodernidad, que se asemeja mucho a la supermodernidad, habla de un ser humano más convencido que nunca de que el fin último de la existencia es la gratificación sensorial y material… el hedonismo. Lo queremos todo y nuestro empeño está dirigido a ello. Ya no funcionan ciertos valores que antes fueron monolíticos (solidaridad, responsabilidad, humanismo, etc) y las herramientas en esa instalación hacen eco de esa fragilidad e inutilidad de ciertas estructuras sociales.

Mumbo Jumbo. 2014. Oleo sobre tela. Foto LFQ.

LFQ: Y, ¿qué del espectador, quien al consumirse en los significados emerge herido, en tanto la obra de arte se vuelve hacia él por lo que sale afectado?
JR del P:
Recuerdo lo sucedido en la apertura de ésta muestra cuando una señora me siguió por todo el museo mientras explicaba a un grupo acerca de lo expuesto, al final del recorrido la señora seguía cerca, persistía en su actitud de seguirme y escuchar mis explicaciones, por lo que me le acerqué y fue entonces que me dijo: “gracias por hacerme sentir tan mal y al mismo tiempo tan bien”. Se trata de una paradoja, una dicotomía cuando alguien ve la realidad y esa lupa le alegra o agrada.

LFQ: ¿Qué pesa más en tus propuestas, el manejo del material, la técnica, o el manejo del pensamiento que siempre es crítico y trata de subvertir lo establecido?
JR del P:
Confieso que tuve problemas con la técnica en un inicio, al intentar hacer objetos no me quedaban como me proponía, no tenía dinero para producirlos, pero los conceptos sí tenían claridad. Había una distancia entre lo que se quiere hacer y lo que se logra; desproporción entre el discurso y la calidad de lo "hecho". Hoy eso está resuelto, el trabajo hace al maestro y objetos como la escultura de legos con el tema de la escultura prehispánica, o los futbolines se resuelve encargándola a un ebanista quien conoce a perfección la técnica. Esos detalles implican costos, pero al final el coleccionista apoya y subvenciona la producción de las obras.

Post Natural, 2014. Instalación. Foto LFQ.

LFQ: ¿Cuál es tu percepción al ver gran parte de tu obra reunida en este museo?
JR del P:
Es una sensación de recompensa: cuando el éxito ha sido relativo, uno se cuestiona si lo que ha hecho vale la pena. Luego aparece la opción de hacer una muestra en los 950 metros cuadrados de un museo como el MADC, y es cuando me doy cuenta que si ha valido la pena.

LFQ: Quizás para concluir con este interesante acercamiento a Joaquín Rodríguez del Paso acerca de su muestra “Super Moderno”, quiero comentar mi percepción acerca de la museografía, que también implica la curaduría, pues aunque tu intención fue evitar ser percibida como una retrospectiva, además que la misma curadora María José Chavarría lo dejó explícito en su texto de introducción, la intención persiste: uno va catando el gusto de cada pieza pero en el fondo prevalece un criterio cronológico; no se si será que en las fichas se destaque tanto el año de producción. Si me dieran la libertad de cambiar algo, que sé es un intento imposible, por ello concluyo con esta crítica, yo hubiera traído piezas como “Mumbo Jumpo” –un impresionante óleo de gran tamaño, donde se observa la idea de fragmentación y abordaje a la abstracción, e incluso representa una vertiente esperanzadora de tu próximo trabajo que trae fuerza-, además la instalación “Post Natural”, la cual ya había observado en otras versiones, para traerlas a la gran Sala 1, o al límite en la Sala 2, pues necesitan más aire, altura y espacio en tanto en la Sala 4 se observan oprimidas, y las propuestas son un discurso de enorme vigencia e importancia pues nos confrontan a un planeta que fenece, ante tanta agresión y nociones beligerantes en esos intrincados juegos de poder.

Share on FacebookEmail to someoneTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

1 opinión en “Joaquín Rodríguez del Paso: Super Moderno”

  1. Fue una magnífica exposición, como el mismo artista expresa, valió la pena el sacrificio que durante toda su vida hizo para realizarla, esto es como un apostolado; realmente digno de admiración… Nosotros sus padres sus principales admiradores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *