Ecocubo, refugios ecológicos. Una alternativa sostenible al turismo

Un cubo de madera y corcho móvil, funcionalmente flexible y sostenible, que ofrezca a sus usuarios una experiencia única en la naturaleza es la propuesta de Ecocubo. Un refugio que la startup portuguesa, fundada por los arquitectos António Fernandes y Filipe Macedo de Brito, ha creado desde la versatilidad, la ecología, la sostenibilidad y la movilidad, y que da un paso más en el sector del ecoturismo.

Refugios para disfrutar de la naturaleza, de Lumo Arkitekter

Shelters by the Sea son una serie de refugios construidos por el estudio de arquitectura Lumo en el archipiélago de South Fyn (Dinamarca). Los diferentes albergues se encuentran distribuidos a lo largo de 19 enclaves de la costa danesa, y la ubicación de cada refugio ha sido cuidadosamente seleccionada para su perfecta adaptación al entorno sin interferir en el paisaje.

Skylodge Adventure Suites, un hotel de alturas en el Valle Sagrado de los Incas

Los amantes de la montaña podrán disfrutar a vista de pájaro de los hermosos paisajes que ofrece la naturaleza peruana gracias a los refugios colgantes ideados por Natura Vive. Las tres cápsulas, ancladas a la roca, permiten disfrutar de unas vistas privilegiadas mientras se trata de conciliar el sueño estando suspendido en el aire.

Brillhart House, un refugio familiar de Brillhart Architecture

La Brillhart House, un refugio familiar en el Miami tropical, construida por los propios arquitectos, Brillhart Architecture, trata de conjugar la esencialidad y respeto de las tipologías arquitectónicas vernaculares con algunos de los preceptos del Modernismo local, integrando las ideas surgidas de esta investigación con los usos de la tecnología contemporánea.

Refugio para patinadores en Winnipeg, de Patkau Architects

Winnipeg, con más de 600.000 habitantes y localizada en las praderas de Canadá Occidental, es una de las ciudades más frías del mundo. Las bajas temperaturas en invierno (de hasta 50 grados bajo cero) y los vientos, cubren con hielo y nieve los ríos Red y Assinniboine en su confluencia en el centro de la ciudad, lo que los convierte en una gran pista de patinaje.