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Christian Porras: Amar el material

17.02.2015 | 17:02

Existen individuos muy creativos que cultivan sus talentos con verdadero ahínco, Christian Porras es uno de ellos: músico, cantautor, escultor, pintor, diseñador, quien vive en la norteña “Ciudad Blanca”, Liberia, provincia de Guanacaste, limítrofe con tierras nicaragüénses.

Desde hace algunos años lo sigo, interesado en sus confecciones de máscaras, con rasgos de diseño de productos artesanales. Realiza, además, talleres con niños de escuelas aledañas, reutilizando materiales, jícaros, maderas encontradas en las playas e intervenidas por las abrasivas arenas, recursos que hablan de dónde vienen, de los sonidos de las brisas costeras, de los acentos y vocablos de aquellos pobladores autóctonos de esas tierras entrañables.

Ahora me sorprende con esta nueva producción de caras en maderas encontradas por su ingeniosa interpretación de gestos y rasgos donde son suficiente dos agujeros para representar la mirada fogosa del sabanero, o el toro y el montador, en esos juegos e ilusiones ópticas explicadas a través de los procesos psico-perceptivos y sensoriales.

 Christian Porras. Máscaras en madera. Foto cortesía del autor.

¿Cómo inicias el diseño y manufactura de esas caras? ¿Haces dibujos preliminares o maquetas?
Christian: Inicio teniendo ganas… de crear, de expresar, de inventar. Estas máscaras salen por la necesidad de utilizar los sobros de madera que el taller depara a diario.
Nunca hago un borrador de nada, siempre me lanzo a la aventura pues es parte de lo que quiero descubrir. Soy amante de los materiales y veo en la mancha un aliado mas, a la obra.

¿Cómo cargas de ese jocoso gesto del pueblo, del trabajador sabanero, del artesano o de aquel que como tú, canta bajo la luz de la luna liberiana?
Christian: Yo no he aprendido aun el canto de mi pueblo, lo que si percibo es su exquisita esencia, cosa que reconozco importante en mi obra visual y musical. Me gusta las descripciones mas que las historias, por ejemplo: en una canción mía puedo hablar de un puent histórico, y darle larga a su descripción, contar una historia entorno a este, podría ser limitado y quizás obvio, en otras palabras y para hacer referencia a las caras… ”una expresión hablaría mas, que los miles de colores”

Christian Porras. Máscaras en madera. Foto cortesía del autor.

Christian Porras. Máscaras en madera. Foto cortesía del autor.

¿Cuándo creas esos personajes, cómo captas en sus gestos esa picardía del folclore guanacasteco?
Christian: La esencia es una herencia, yo soy parte de un mundo en que las cosas se intercambian, pasan de uno a otro, como si fuese cosa de familia, y todo es resultado de una cotidianidad y estrecha relación con el entorno, estos personajes son parte del patio en el que habito y por ende son confianzudos, pícaros, chismosos, reservados, creyenseros, amigables, bonachones.

¿En qué piensas en el momento de crearlas? ¿Cómo encuentras los estímulos que te empujan a darles ese vigor tan propio?
Christian: Pienso en que algo bello tiene que salir de algo que amo hacer y es crear.
Me estimulo con poco, la única necesidad que tengo es de obtener algo que en algún momento del proceso de elaboración, cuantifico y valoro, dándole un puesto dentro de lo estético, lo bello, decorativo, crítico o irreverente y de ahí puede surgir una nueva motivación orientada a cumplir un nuevo objetivo especifico.

Christian Porras. Máscaras en madera. Foto cortesía del autor.

Christian Porras. Máscaras en madera. Foto cortesía del autor.

¿Observas alguna tendencia del arte?, ¿cómo referenciar tu trabajo?, ¿qué investigas o cómo cargas esa fuerza autoreferencial de nuestras culturas originarias presente en esos trabajos?
Christian: Me gusta el arte moderno, pues veo una gran oportunidad de comunicación y usos distintos de objetos y materiales.
Mi trabajo visual es una continuación de mi obra musical y viceversa, están ligadas una con la otra. Yo veo mi trabajo como único, y a pesar de que puede coincidir o evocar otras obras y otros artistas, debo decir con certeza que este es consecuente con lo que soy y soy un hombre sencillo, deseoso de experimentar y cruzar la línea para obtener un producto.
Me encanta la gente, pero sobre todo el entorno, el escenario donde nos movemos los seres humanos, los pueblos, los barrios, los patios
yo busco e indago en estos rincones donde se escabulle y vive la gente, me interesa la vida y como se desarrollo en un mundo que depende de tantas cosas materiales para vivir. Es así como puedo animarme a pintar o armar objetos a partir de materiales de uso común.

Christian Porras. Máscaras en madera. Foto cortesía del autor.

Christian Porras. Máscaras en madera. Foto cortesía del autor.

Para cerrar con este breve acercamiento al trabajo de este joven creador guanacasteco, y dar una ojeada a su trabajo creativo, recordar quizás sus canciones o cuando acompaña con su guitarra y otros instrumentos al grupo de danza liberiano dirigido por su esposa Vera Vargas, es un goce para la estética, para la visualidad del arte actual y el diseño, se trata de un todo armónico arraigado en una región de fuertes rasgos de identidad.

Christian Porras. Máscaras en madera. Foto cortesía del autor.

Hay en este proyecto reminiscencias de los tiestos de cerámicas y otros materiales colectados en las excavaciones arqueológicas, en este caso de la cultura Chorotega en la Gran Nicoya, con ligámenes específicos al arte Maya, por lo que el trabajo de Christian, quizás sin que él mismo se lo proponga, conduce a una historia regional que no nos disgrega, más bien nos ata a sus formas de arte y pensamiento vernáculo y originario.
Esperamos pues que estos gestos fogosos cargados a las maderas o esos materiales que él ama conquisten mejores posiciones, se ubiquen en fronteras más amplias a veces difíciles pero no imposibles de atravesar, debido a la nociva actitud “capitalcentrista”, y podamos apreciar estas piezas expuestas en galerías y museos de la capital.

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Luis Fernando Quirós

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Carlos Bermúdez ¿Mapas mudos o reinvención del rostro?

14.02.2015 | 15:34

El artista Carlos Bermúdez viene de una etapa de reformulación intelectual ante lo que fue su pintura de finales de la década de los años noventas y los dos mil, cuando trabajó con materiales alternativos como el concreto y otros pigmentos elaborados y descubiertos en el taller. Lo que hoy muestra en la galería del Patronato Nacional de la Infancia –PANI-, formula un nuevo logro, distinto en apariencia pero idéntico en lo estructural: versa sobre la experiencia en el laboratorio del arte donde más que disponernos a buscar, lo que conviene a la obra de arte llega por sí mismo, se deja encontrar.

Carlos Bermúdez. Mapas Mudos. 2015. Galería del PANI.

Lo expuesto son retratos, perfiles y/o cuerpos, todos con fuertes contrastes de color, que encienden al espectador, lo agreden -si se quiere comprenderlo de esta manera-, afectando sus claves sensitivas a través de lo perceptivo y que implica a la memoria, lo recordado una vez salidos del espacio de la sala, cuando comprendemos que aquella vivencia, lo que el artista buscó decir con la muestra, cumplió su cometido delante la vorágine de lo visto, que no termina de bombardearnos con múltiples cargas sinestésicas.



 Carlos Bermúdez. Mapas Mudos. 2015. Galería del PANI.

Búsqueda del rostro
Su acción artística, lo que catapulta el manejo de la técnica, la experiencia y dominio de pintor, me parece a lo predicado por un libro muy apreciado para mí: “El Rostro Ajeno”, del célebre novelista japonés Kôbô Abe -1924-1993-, quien nos centra en la vida de un científico a quién le explotó un químico que le desfiguró sus facciones, y una vez restablecida la salud, emprende el proceso de reinvención de dichas facciones, ejercicio proveniente de una profunda investigación autoreferencial, fundamentada para alcanzar nuevamente lo que según él había perdido: su identidad. Para ello probó distintas tipologías de piel, de células y caracteres que le acercaran al hombre que fue, pues lo perdido, más que facciones, significaba la personalidad.



 Carlos Bermúdez. Mapas Mudos. 2015. Galería del PANI.

Cauces de color
Me parece observar con los ojos de mi imaginación a Carlos Bermúdez inserto en el taller, probando esas “pieles” o pigmentos, y esos caracteres que fluyen en los líquidos que -a través de la motriz de sus manos y brazos-, generan cauces que redibujan la superficie de fuerte intención cromática y simbólica. Cauces por donde fluye lo que intenta encontrar y que él llama “Mapas Mudos” en los cuales se agregan las vivencias de lo urbano, de un ente que nos condiciona y hace quizás hasta sin darnos cuenta, donde todos sin excepción buscamos nuestra identidad perdida ante el acecho del mercantilismo y la sociedad de las apariencias y el espectáculo.


Carlos Bermúdez. Mapas Mudos. 2015. Galería del PANI.

Son Mapas Mudos en tanto no poseen facciones faciales, son solo territorios con planos de luz y energía que en ocasiones demuestran intensos movimientos centrífugos o centrípetas para subvertir las fuerzas y atractores de la misma naturaleza, como lo hace el ojo de la tormenta, cuando atrae lo incidental de la atmósfera para autosoportarse y autoreferenciarse, acrecentarse a las miradas atónitas y desesperanzadas de quienes esperamos su inminente embate.



 Carlos Bermúdez. Mapas Mudos. 2015. Galería del PANI.

Confrontación silenciosa
Ante dichos “Mapas Mudos”, como ante la tremenda crisis actual, lo que subvierte genera interés, carga al vacío de texturas cromáticas y tensiones interpretativas, y como dije causes que bordean lo que suponemos son rostros o cartografías multicoloras que disertan sobre las nociones de territorialidad, con sus accidentes y flujos que emprenden la comprensión del misterio de la unidad, o la identidad.

 Carlos Bermúdez. Mapas Mudos. 2015. Galería del PANI.

Carlos Bermúdez nos sume en esa “confrontación silenciosa” donde cada uno de nosotros sus espectadores asumimos una posición para emprender ese intento de salir, de emerger quizás del gran Caos, o al contrario de sumirnos en la deriva sin rumbo, sobrellevando las contingencias, intentando comprender las incertidumbres del no saber qué, pero que a la vez se convierten en la principal estrategia para gestar de interés a la obra de arte y volver memorable nuestro andar por esos mapas sin nombre, sin habla, sin escucha, sin olfato, sin sabor, “sin rumbo cierto” como diría aquel poema de Darío: Lo Fatal.

 Carlos Bermúdez. Mapas Mudos. 2015. Galería del PANI.

Trasponiendo la obra liminar de Carlos –de los finales de los noventas-, y lo que hoy muestra en el PANI, diría que gana el color, un tratamiento renovador –que evoca el Pop Art-, por encima de la textura visual y el potencial simbólico del plano, del vacío pero que puede colmarse con cualquier otro signo de lo territorial. Quizás, si se me permite plantear mi disenso sobre lo visto, lo que para mi carece la muestra, pero que él nos promete vendrá, es abordar la poética de las transparencias para hacer visible el proceso, que hasta ahora deja oculto o lo trasviste con nuevos ropajes delante de los combates suscitados en el momento de crear. Como escribiría Vincent Van Gogh en una de esas cartas a su hermano Theo: cuando la parturienta muestra el recién nacido lo hace con su mejor ropaje, pero esconde los trapos ensangrentados del parto. Esta es la distancia que marca la pintura de ayer con la actual, cuando en lo contemporáneo interesa el proceso, como también dijo Kôbô Abe en el libro citado: el interés de la investigación ya no es el fruto, es el proceso.

 

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Luis Fernando Quirós

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Durero, Museos Banco Central

24.01.2015 | 17:15

Los Museos del Banco Central de Costa Rica (MBCCR) presentan del 22 de Enero al 26 de Abril 2015, la exhibición de grabados de la colección Dal Bosco ejecutados entre 1496 y 1522 por el célebre grabador, pintor, matemático y pensador alemán Alberto Durero (1471-1528), nacido en Núremberg, Alemania. Visitar una nueva exposición –en la amplia oferta cultural que ofrece la ciudad de San José-, nos requiere dar temple a nuestro comportamiento de perennes aprendientes, en tanto implica experimentar un careo de conocimientos, fechas, acontecimientos, nombres, para fijar el escenario donde apreciar las vivencias que llevaron a Durero a situarse como uno de los grandes en la historia del arte en esas centurias.

Grabados de Durero en los Museos del Banco Central de Costa Rica. Foto cortesía del museo.

La apertura de la muestra la precedió la doctora Rosa Perales Piqueres -curadora de la colección-, con una conferencia sobre el artista. Foto cortesía de Dinorah Carballo.

Al recorrer lo expuesto las percepciones sobre los distintos talentos del artista nos sorprenden de un grabado a otro; motivan –como se dijo-, a hilar vivencias y aprender de cada obra, sin dejar de evocar el contexto donde vivió y trabajo Durero. La experiencia de observador nos activa a asimilar lo visto, a reconocer el dominio del dibujo anatómico, tanto de humanos como de animales, uno de los aspectos que marcó su acceso al estilo renacentista. Se aprecia el manejo de la perspectiva en el dibujo, con trazo riguroso, con el característico uso de tramas y el preciosismo de la técnica de la xilografía, el buril, la punta seca y la aguafuerte, valores fundamentales al valorar el nivel de elaboración de la técnica manejada en los talleres de los maestros grabadores e impresores de aquellas épocas. Estos aspectos inducen a catar el sentido y manejo de los materiales, sus procesos y resultados, pero sobre todo el contenido abordado en cada pieza –temática de carácter religioso, en la mayoría de grabados-, así como esos signos e incógnitas anudadas en la composición y que influyen en la incertidumbre generada por la interpretación.

Grabados de Durero en los Museos del Banco Central de Costa Rica. Foto cortesía del museo.

Riqueza de datos visuales
Tan solo para agregar una pista más sobre lo visto y asimilado durante el recorrido a esta exposición, en mi caso personal me interesó saber cómo eran los vestuarios e indumentaria de esa época, implica al diseño, atañe al manejo de las técnicas textiles y de confección, pero además, me motivó a preguntarme cómo eran los muebles, los objetos de uso doméstico o en las vivencias en sociedad, cómo eran aprovechados los espacios y objetos situados en dichos espacios, cuál era la forma y material de los candelabros, vajillas, tapetes, asientos, mesas y resto de mobiliario.
Se aprecia el interés del artista por el tema ecuestre, pues es oportuno observar su destreza en el trazo de los caballos y las armaduras, las armas, los aparejos para la monta, la heráldica y otras herramientas que nos demuestran una vida social y formas de convivencia propias de esas culturas que emergía del medievo. Nos estimulan a pensar cómo eran los puentes, las puertas y murallas de las ciudades, con sus torres, plazas, edificaciones, carruajes u otros componentes del paisaje natural y edilicio. Por ejemplo, me detuve a comparar la manera en que el maestro alemán trazó los árboles en sus distintos grabados, e incluso me devolví una y otra vez a detallar estas percepciones de naturaleza estilísticas, las cuales me permitieron decantar los aportes de su obra gráfica al arte.

Grabados de Durero en los Museos del Banco Central de Costa Rica. Foto cortesía del museo.

Modelos iconográficos
Quizás es ahí donde se explica a Durero como el reinventor de la perspectiva y el espíritu renacentista en Alemania, aporte que luego influyó en el arte de Los Países Bajos y demás artistas de su tiempo. Es necesario preguntarnos cómo asimiló esa corriente y pensamiento: él viajó por lo menos en tres ocasiones a Italia donde cohesionaba aquel espíritu de reinvención de la cultura clásica greco-romana. Por supuesto que conoció la pintura del “Trecento” y el “Quatrocento”, Giotto (1267-1336) quien introdujo además del dominio anatómico en la representación, la perspectiva caballera en la pintura (durante la Edad Media los sistemas de configuración utilizaron dicho modelos, se trató de una especie de axonometría frontal con un eje de profundidad dispuesto a cuarenta y cinco grados respecto a la horizontal, a la cual se aplica un factor de reducción del cincuenta por ciento en dicho eje de profundidad para contribuir a la noción de proporcionalidad).
En uno de esos viajes con probabilidad conoció a Piero della Francesca (1415 - 1492), quizás apreció aquella famosa representación de “La Citta Ideale“ (1475), donde se asume la estética prevaleciente en el diseño y arquitectura “alla missura del´uomo”. También estuvo al tanto de los estudios de los florentinos Filippo Brunelleschi y León Battista Alberti, quienes dieron el encaje teórico a la perspectiva central (o de un punto, tan utilizada Durero) y a la perspectiva cónica (de dos puntos) central a la evolución de la iconografía del arte.

Grabados de Durero en los Museos del Banco Central de Costa Rica. Foto cortesía del museo.

Sus aportes de geómetra y el bagaje observado en “La Melancolía” de esta colección, con los poliedros y el trazo de los caracteres tipográficos y de su famoso “monograma”, explica el sugestivo encadenamiento marcado por el cuadrado, el cual él trazó en la zona superior de la pieza, para seguir las pistas compositivas. Nos revela que tal vez en algún momento de esos viajes Durero compartió conocimientos con el fraile Lucca Paccioli (1445–1517) –creador del famoso compendio conocido como “La Divina Proporción” (esto se deduce al apreciar aquel retrato atribuido a Jacopo di Barbari, 1495, en el cual aparecen ambos artistas en una lección de geometría –madre de la comprobación y aproximación a las estructuras que sustentan la arquitectura y el diseño-, con el manejo del compás como instrumento de medición, que les permitía demostrar uno de aquellos teoremas euclidianos).

Grabados de Durero en los Museos del Banco Central de Costa Rica. Foto cortesía del museo.

Vista de las salas expositivas que albergan la muestra. Foto cortesía de Dinorah Carballo.

Conclusión a lo visto
Visitar esta muestra en los MBCCR representó en mi caso personal una somera reflexión, activó mis recuerdos de los años de estudiante de diseño en la ciudad de Urbino, Italia –la también llamada “Cittá Ideale Rinascimentale”, en cuyas callecitas empedradas en algún momento de sus vidas anduvieron -entre otros-, el Gioto, Rafael Sanzio, Bramante, y el mismo Piero della Francesca quien durante el ducado de Federico de Montefeltro creó la magistral “Fragelación de Cristo de Urbino”. Evoqué mi viaje a la región de Babaria, Alemania, intentando palpar el entorno de actuación de Durero y Gutemberg -quien también generó enormes aportes a la imprenta y al libro. Y digo “internamiento” en tanto que en cada cuadro, en cada serie, observé los principios que fundamentan nuestra profesión: el lenguaje, lo que se dice y cómo se dice, lo que se lee en la línea, en el claroscuro, en la trama, en las texturas, en los blancos, en la luz sugestiva y poética; elementos que entran en tensión al dotar de interés al cuadro. Pero también evoqué los estudios de las estructuras de proporcionalidad, la partición armónica y configuración de poliedros y modelos de la geometría rotatoria que culminan el acervo científico para todo artista, diseñador o arquitecto –prototipo del llamado “hombre renacentista” y del Humanismo, cuando cada componente del sistema artístico admite la noción que da temple a la estética y acuerpa la historia del arte, revive quizás aquellos encuentros que sostuvo el maestro alemán con otras posiciones o preocupaciones culturales que lo llevaron a pisar el podio donde hoy se distingue a los maestros del arte. 

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Luis Fernando Quirós

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MAC: Observador Urbano de Ricardo Ávila

22.01.2015 | 10:18

Para iniciar el programa expositivo del año 2015, el Museo de Arte Costarricense (MAC), ubicado en el Parque Metropolitano de La Sabana, San José, Costa Rica, inauguró el pasado 15 de Enero y hasta el 29 de Marzo la muestra Observador Urbano de Ricardo Ávila. Se trata de una revisión a su pintura con la temática de las ciudades. Ávila demuestra creciente evolución, esperanzadora para él y quienes creemos en su arte. En su estado inicial se le ubicó como un “outsider”, nadando a contracorriente en los bordes de la “cultura oficial” pero por su actitud de luchador y temple de convicción logra un importante reconocimiento y ve abrirse en el horizonte oportunidades a futuro: en el año 2012 ganó el Premio Nacional Aquileo Echeverría en Pintura por “Ciudades 2012” en la Galería Nacional, y en este Enero de 2015 el MAC alberga esta muestra que culmina una etapa de búsqueda personal por definir su personalidad e indumentaria artística sobre el tema de la ciudad, la misma que él interpreta con aparente algarabía pero detrás de ese signo bondadoso advierte tremendas contradicciones: la contaminación, la violencia, el estrés que sella su devenir pero también nos marca a quienes nos movemos en ellas.

Ricardo Ávila, Observador Urbano en el MAC. "Costa Azul", Francia; "Munich", Alemania. Acrílicos sobre tela. Foto Alex Chávez Gould.

 

Ricardo Ávila, Observador Urbano en el MAC. "Canal de Panamá"; "Ciudad de San José", Costa Rica. Acrílicos sobre tela. Foto Alex Chávez Gould.

La ciudad es el más amplio laboratorio de relaciones humanas donde los habitantes nos comportamos como eternos aprendientes, pero además, somos buscadores de la ciudad ideal, la de nuestras añoranzas. Algunos se conforman con permanecer en el lugar donde nacieron. Otros buscamos esa noción de perfección que incluye oportunidades de crecimiento y realización personal, por ello se habla de ir “donde más nos caliente el sol”. Pero existen otros que jamás encuentran esa noción del nicho perfecto, lugar donde quiere vivir y realizarse como individuos creativos con talentos y destrezas, por eso la buscan en el arte, la pintan para apropiarse de su espacio vivencial intangible y conformar con esa acción su imaginario simbólico.

Ricardo Ávila, Observador Urbano en el MAC. "Italia"; "México". Acrílicos sobre tela. Foto Alex Chávez Gould.

Ricardo Ávila, Observador Urbano en el MAC. "Miami". Acrílicos sobre tela. Foto Alex Chávez Gould.

Las ciudades de Ricardo Ávila
El tema recurrente en la pintura de Ricardo Ávila (1966), es la ciudad –pero no es cualquiera, sino, como se dijo, la que él busca-, se recuerdan sus muestras iniciales: “Estación Venecia”, Café del Teatro Nacional, 1994; “Ciudades de Italia”, Casa Italia, 2003, además de murales por varios puntos del país. Es muy representativo el tema de sus “Ciudades Satélites” de la década de los dos mil. También las más recientes: “Ciudades 2012”, Galería Nacional como se comentó, se tiene presente “El Aula, recuerdos de Infancia” en el Museo Municipal de Cartago, y las más cercanas: “La ciudad irá en ti, siempre”, Festival Internacional de las Artes 2014, e “Italia nel cuore” en Casa Italia. Dicha recurrencia se debe a la impresión recibida de las ciudades que él en algún momento de su historia personal visitó, donde puso su mirada crítica, trazó su caminar y dicho entramado vivencial le marcó para siempre.

Ricardo Ávila, Observador Urbano en el MAC. "Miami Puertos". Objetos intervenidos. Foto Alex Chávez Gould.

Cuando interviene objetos en ensambles e instalaciones, no abandona esas reminiscencias urbanas que él traduce a su lenguaje y estilo, como las instalaciones expuestas en Bienarte 2003, que tuvo en el jurado al padre del conceptualismo en Latinoamérica Luis Camnitzer; Ávila fue distinguido en dicho evento como artista seleccionado a la Bienal Centroamericana en el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá, 2004. Participó con estas visiones en la muestra “Tec-No-lógico 2: espadas de doble filo”, 2003 y “Ciudades (In)visibles”, 2002 –la última curada por Tamara Díaz-, ambas en Teorética; además de “Cuidado que pinta o reconstrucciones pictóricas”, 2004 –curada por Ernesto Calvo-, en el MADC.

Ricardo Ávila, Observador Urbano en el MAC. "Miami Aeropuerto". Objetos intervenidos. Foto Alex Chávez Gould.

Para esta muestra en el MAC, Ávila exhibe dos “pupitres” o muebles escolares; con ello toca el importante tema de la Educación actual, abordando los conflictos entre las formas de aprendizaje del pasado y las actuales mediadas por la tecnología. Nos implica en la reflexión, pensamiento, y en todo ello el arte no está nada ausente.

Premisa sociológica
Se dice que los habitantes entramos en la ciudad, y la ciudad entra en nosotros. Esta idea de la psicología social es efectiva, cuando el individuo creativo hace a la ciudad, y en tanto la elabora con materia dura conforma hormas o moldes que a su vez le hacen a sí mismo (Mitscherlich, El Fetiche Urbano). El habitante es quien la observa a cada paso y en su recorrido va advirtiendo sus pulsaciones, sus decires, sus nostalgias y extrañamientos, pero también sus alegrías por las conquistas en el territorio de lo construido que forja nuestras existencias; de otra manera, lo construido sería simples escenografías del gran teatro de la vida donde nos movemos todos y asumimos roles en un guión reescrito en continuum. La ciudad es él -el artista-, soy yo -su espectador-, somos todos quienes nos reunimos en sociedad porque nos necesitamos mutuamente (Platón, La República). Lo que yo agregue conlleva una ración de contingencia ante la incertidumbre de su devenir.

Ricardo Ávila, Observador Urbano en el MAC. "Miami Aeropuerto". Pintura sobre tela. Foto Alex Chávez Gould.

El habitante urbano
La propuesta a exhibir en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo de Arte Costarricense, deja de lado la ciudad para centrarse en el habitante, quien al interactuar en su entramado simbólico siente, recibe, aprende, se hace y nos devuelve las visiones y significaciones, primero en su pensamiento, luego en cada una de estas telas que también tienen la gracia y poder de transformarnos a quienes nos comportamos como observadores de la muestra.
Una de las percepciones al apreciar el conjunto de las salas del Museo es la existencia de mucha agua, las ciudades que él visiona poseen ese signo esperanzador, pero también preocupante ante lo que llamamos “calentamiento global; posee mucho aire y una poderosa luz que motivan esas nociones cultivadas por Ávila y que nos hablan de su gran amor por la pintura, cuando se dice que quien trabaja con amor no trabaja, vivencia un don divino que solo posee quienes se lo ganan con su dedicación.

Ricardo Ávila, Observador Urbano en el MAC. "Hotel en Coral Gables". Pintura sobre tela. Foto Alex Chávez Gould.

Pues veremos, sentiremos, entraremos en ese imaginario de las ciudades que él recorrió y le impresionaron: Roma con los escenarios del río “Tevere”, sus arquitecturas, puentes, plazas, monumentos, y los visitantes atravesándola en todas sus direcciones. Pero más que modelos realistas, veremos caricaturas, interpretaciones con el característico y genuino estilo naif del pintor, a veces hasta duro y tosco, gesto del tiempo e imperfección actual. Quizás veremos algunas ciudades alemanas, sobre todo de la región de la Babaria que él visitó en 1991; aparecerá algún rasgo de los jardines o la vida urbana de Salzburgo, Austria; de su añorada Venecia con el fabuloso escenario de “Piazza San Marco”. Quizás admiraremos el “Duomo” de Milán y su espléndida plaza; hasta las vías de la elegante Turín, donde culminó una importante búsqueda de su vida familiar, cuando se encontró con su hermana gemela, pero también se adueñó del estilo tan particular de su pintura y de una mirada “incorruptible” –tal y como la califica Alma Fernández Tercero, actual directora del MAC. Acaso veremos Florencia, u otras ciudades donde Ricardo buscó su identidad, su ciudad, y al tratar de saber quién era y despejar el signo de la incógnita, se hizo asiduo observador cuando su mirada se posó en cada detalle, puerta, ventana, dintel, entablamento, fuente, y encontró el color de los vestuarios de los habitantes, sus indumentos, los autos, autobuses, el mobiliario, los ventanales, y de ahí aprendió a escribir en nuestra memoria esos signos que reinventan el presente para catapultarlo al futuro.

Ricardo Ávila, Observador Urbano en el MAC. "Autopista Miami". Pintura sobre tela. Foto Alex Chávez Gould.

Observador urbano
No podemos dejar de considerar sus impresiones de la ciudad de Miami, de ahí este enfoque de la muestra centrada en el habitante, pues es quien la camina activando un sistema emocional de gestos que tienen que ver con el orgullo por la nacionalidad y condición ante la cultura de inicios del tercer milenio de esta era, el habitante es quien siente placer por la infraestructura de su ciudad, sus enormes puentes de acero y concreto, sus autopistas, los parques y plazas, aeropuertos y puertos, su capacidad edilicia de forjar emporios. Los cuadros pintados por él en su viaje a la Florida 2012 –invitado por el crítico, poeta y mentor suyo, Ricardo Pau-Llosa-, intensifica el significado de ser “observador”, nos lo demuestra con lo que él miró, testifica sus emociones que ahora fundamentan uno de los valores de la obra de arte en estos tiempos, ya no es solo el color, la composición, el trazo, la técnica, son los valores vivenciales, emocionales, conceptuales que activan al propio visitante a la muestra, le afectan y con ello construye un andamiaje para la comprensión del sentido de su arte, registros visuales que nos empoderan en tanto somos sus espectadores.

Ricardo Ávila en su estudio, ciudad de Cartago, Costa Rica. Foto Alex Chávez Gould.

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Luis Fernando Quirós

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Henry Bastos: emprendimientos culturales

16.01.2015 | 16:56

El Diseñador Industrial y promotor cultural Henry Bastos despunta en nuestra vida cultural costarricense, por ser emprendedor en varios proyectos de comunicación e enorme intención cultural: GAM Cultural y Art City Tour.

Recién trascendió por redes sociales la noticia de que él fue seleccionado para participar en un certamen de la comunidad de Zaragoza, España, el cual premia a proyectos de esta naturaleza, especialmente emprendimientos que demuestren su carácter de innovación y de apertura hacia nuevos espacios para la actuación profesional. Me acerqué a él para conocer sus visiones acerca de los proyectos en los cuales encuentra, como se explica, realización profesional y amplía el actuación del diseñador ante la urgencia de nuevas maneras y reinvención de la actividad laboral, él nos detalle cómo germinaron y cuáles expectativas se propone alcanzar a futuro.

Henry Bastos, GAM Cultural. Foto cortesía del diseñador.

LFQ: ¿En qué se distinguen estos proyectos?
Henry Bastos:
Según lo estipulado en la convocatoria, en el potencial inspirador para trascender fronteras y estimular la colaboración transnacional, la innovación, la cultura, la creatividad y el emprendedurismo a partir de iniciativas que se desarrollan en Iberoamérica.

LFQ: ¿Cuál es su importancia en el medio cultural iberoamericano?
HB:
Coincido con el objetivo primario de la convocatoria que lo expresa como: “poner a disposición instrumentos de cooperación con el fin de promover el intercambio de experiencias y modelos para su especialización y desarrollo profesional y fomentar el desarrollo de estrategias significativas que faciliten la transmisión de conocimientos, capacidades y nuevas metodologías en la región en temas vinculados a emprendimientos de industrias culturales y creativas”.
Y propiamente para la etapa de concurso, en la oportunidad de recibir la capacitación y desarrollar esta etapa junto a la visión de los directores de los otros 21 proyectos, uno por cada país iberoamericano.

 Henry Bastos, GAM Cultural. Foto cortesía del diseñador.

LFQ: ¿Qué parámetros descritos en las bases observaste que te alentaron a participar?
HB:
La orientación a facilitar la creación de redes de colaboración y cooperación emprendedora, como instancia fundamental para el trabajo en común y la circulación de ideas y conocimientos en el territorio convocado.
En momentos en el que se ha vuelto imperativo citar y apuntar hacia las redes como potenciadores de los resultados pero es común que fallemos enormemente en la generación y en el mantenimiento de estas, de ahí la motivación inicial para participar.

LFQ: ¿Qué representa para Henry Bastos esta oportunidad y distinción para tus proyectos que tienen ese rasgo de innovación y uso de la tecnología?
HB:
GAM cultural nació en busca de una respuesta a la expresión constante de los habitantes flotantes y residentes de San José: “En Chepe no hay nada que hacer” y encontró en la actividad cultural una gran oportunidad para reactivar la ciudad.
San José alberga una de las ofertas culturales más robustas de la región centroamericana y el modelo de documentación que hemos desarrollado tiene una alta capacidad de replicarse. De ahí que encuentre en esta oportunidad el momento para promover una idea replicable que apuesta a la reactivación urbana a través de la gestión de la oferta cultural.
Los componentes tecnológicos que se han utilizado hasta la fecha en la plataforma son lo de uso común, con una inversión sustancial en la personalización de los formatos para la información que requerimos documentar. En realidad la apuesta fuerte hacia la tecnología iniciará en esta etapa de crecimiento y de réplica.

Proceso de diseño e impresión del GAM Cultural. Foto cortesía del diseñador.

LFQ: ¿Qué hace que se ubiquen en esa categoría de innovación?
HB:
Las bases evaluaban con un porcentaje alto el potencial para la innovación y la creación de empleo. En el caso específico de nuestra plataforma considero que hay 6 aspectos que se han consolidado:
1. Los usuarios se apropian de la plataforma: tanto quienes producen la oferta cultural cómo quienes la consultan.
2. El 9noventa y cinco por ciento de los eventos que actualmente se publican en todos los canales son registrados por los productores de los mismos.
3. Es una apuesta directa y a la inversión de una plataforma colaborativa.
4. Ha creado comunidad.
5. Generado alianzas público-privadas. El desarrollo de las distintas etapas que integran GAM Cultural han demostrado que en la capacidad de generar las alianzas público-privadas existen oportunidades infinitas para la ejecución de soluciones con resultados muy positivos para los colectivos.
6. Beneficio directo al sector del turismo cultural de la zona por el mapeo de la oferta como opción de dinamizar el consumo de ciudad.

Henry Bastos, GAM Cultural. Foto cortesía del diseñador.

LFQ: ¿Por qué se distinguen por ser emprendimientos en el sector de la cultura costarricense?
HB:
Dentro de las bases no había una directriz específica que apelara a la distinción cultural per se del país de origen. El énfasis estaba dado al modelo de gestión y al alcance.
En ocasiones nos esforzamos en armar un compendio que refleje lo más posible la cultura costarricense y la complejidad de la misma nos lleva a pecar de inexactos y a propuestas rebuscadas.
En esta ocasión, considero que lo importante es tener la claridad de que un emprendimiento en cultura está ya por su naturaleza de concepción, determinado por las variables del territorio, y la cultura local.

Proyecto de ART City Tour. Foto cortesía del MADC.

LFQ: ¿Qué requiere un proyecto cultural para entrar en esa categoría premiable?
HB:
Los requerimientos específicos no los conozco, todavía no he recibido la retroalimentación de parte del jurado que muestre cuales fueron esos elementos distintivos que observaron en la plataforma y los llevaron a decidirse por la selección.
Sin embargo los resultados concretos de GAM Cultural son los siguientes:
1. 9.800 eventos culturales documentados.
2. 670.000 ejemplares impresos circulados.
3. Implementación de una dinámica de documentación de los eventos culturales.
4. 39.969 visitantes beneficiados con el programa de recorridos culturales nocturnos.

LFQ: Henry Bastos es Diseñador Industrial graduado en la escuela de Ingeniería en Diseño Industrial del Instituto Tecnológico de Costa Rica. ¿Qué aspectos del diseño aportan a tus proyectos e inciden en ser innovadores?
HB
: Es la pregunta más frecuente que me realizan otros gestores, ¿qué hace un Diseñador Industrial en el área cultural y en particular en la de gestión?
Considero que nuestra formación nos da una ayuda adicional para visualizar soluciones panorámicas a las necesidades particulares del sector y de ahí migrar hacia las soluciones específicas.
Hoy más que nunca los proyectos demuestran que requieren de enfoques multidisciplinarios, estos los enriquecen y aportan componentes de innovación.

 Henry Bastos,proyecto GAM Cultural. Fotos cortesía del diseñador.

LFQ: Para concluir con este acercamiento a Henry Bastos y conocer estos roles emergentes pero que desde ya se proyectan como ejes fundamentales en la comunicación del sector cultura, quisiera preguntarle ¿hacia dónde dirige su visión o hasta dónde pretende llegar con ese carácter de proyectos?
HB:
Hacia la regionalización, ahora los esfuerzos van a dirigidos a replicar la plataforma en las capitales centroamericanas, con la respectiva adaptación a las necesidades de cada una para conformar toda un servicio integrado de la oferta cultural centroamericana en tiempo real.
1. Replicar las etapas de la multiplataforma desarrollada en San José en cada capital centroamericana, según las condiciones propias de cada cultura y país.
2. Creación de un corredor natural de la oferta cultural centroamericana.
3. Proyectar la oferta cultural centroamericana al mercado internacional como un bloque dinámico e integrado.
 

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Luis Fernando Quirós

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