Franklin Hernández-Castro: Diseño esperanzas y amenazas

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Franklin Hernández-Castro  –diseñador industrial, investigador, autor de importantes libros sobre teoría del diseño publicados por editoriales nacionales y extranjeras, exdirector y actual docente de la Escuela de Ingeniería en Diseño Industrial del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR)-, a pesar de la crítica situación económica mundial se advierten signos de esperanza, para referirnos a un ejemplo cercano es suficiente observar el crecimiento del campus del Tec y la tecnología instalada, si lo comparamos con 15 años atrás.

Laboratorio de Medios Interactivos, Ingeniería en Diseño Industrial Instituto Tecnológico de Costa Rica. Foto cortesía del diseñador.  

En el terreno profesional del Diseño Industrial también se dan notorias transformaciones, con la inserción en el campo laboral de los diseñadores graduados en nuestras universidades, ahí su contribución ya se hace sentir. Algunos ocupan puestos de mando, y por su destacada actuación el pensamiento de diseño es reconocido por el marco empresarial e industrial. Eso no ocurría en la década de los ochentas y noventas del siglo pasado cuando Gui Bonsiepe decía que para hablar de acciones exitosas del diseño deberían existir referentes de opinión con visibilidad estratégica, y que nuestros profesionales alcanzaran puestos de decisión e influencia en empresas e instituciones donde pudieran provocar cambios; hoy son signos reales.

Estas fortalezas y oportunidades del diseño –entre otros aspectos del desarrollo profesional-, me trajeron nuevamente a conversar con el Doctor Hernández-Castro para puntualizar acerca de los avances, tratar de intuir amenazas para tener conciencia de éstas, pues, aun persisten y hay mucho que cambiar; como las actitudes que se generan cuando algunos diseñadores encontraron su zona de confort, y se quedaron ahí, como se dice en el argot popular “durmiendo sobre sus laureles”.

LFQ: Aunque estos y otros aspectos coyunturales los hemos abordado en anteriores conversaciones, cuyos resúmenes publiqué en mi blog de Experimenta Magazine, quisiera puntualizarlos en un documento “Miradas al Diseño Centroamericano” que presentaré en setiembre en el Coloquio Internacional: INVESTIGACION de la Cultura Artística Centroamericana 2013, que organiza la Fundación INTERARTES, ¿Qué conductas persisten en el campo de trabajo del diseñador? ¿Cuáles estrategias de inserción e institucionalización logras dilucidar a mediano plazo? Pongamos los puntos sobre las íes.
Franklin Hernández-Castro: Para nadie es secreto que los diseñadores nos involucramos poco en asuntos en los cuales deberíamos aportar mayor pensamiento y crítica. No existe la crítica consciente y precisa y que incida en la opinión pública y en la formación de referentes. Por lo general, a los diseñadores no nos gusta opinar sobre tantos aspectos que no son correctos, como por ejemplo criticar y explicar lo equivocado del diseño de un logotipo de uno de los principales bancos del país, fundamentado en aspectos de la simple apariencia y sin alcanzar la sustancia comunicativa que bien pensada podría calar de mejor manera en la conciencia y memoria visual del costarricense.

LFQ: ¿Pero dónde está el meollo del asunto, a qué se debe esa debilidad?
La razón –agrega el Doctor Hernández- es que nos encontramos demasiado cómodos en la “zona de confort”.

LFQ: ¿Observas estrategias para cambiar la actitud?
FH-C:
Debemos involucrarnos más con diseño inteligente, utilizar infográficos, por ejemplo, que expliquen a la población problemáticas económicas como la que sufre la CCSS, el impacto de los tratados de libre comercio en las economías locales y otras situaciones que inciden en la estabilidad social y económica del país, eso motivaría la generación de referentes de opinión que ofrezcan sus visiones y posibles soluciones a dichas actitudes.

LFQ: ¿Qué otras áreas en que pueden trabajar los diseñadores ves desprotegida?
FH-C:
Otra problemática necesaria de ser clarificada es el impacto ambiental del mercado de autos usados, que les bajaron los impuestos, pero nadie habla de toda esa contaminación que provocan. Es decir, hay muchos aspectos en los que se maneja una versión demasiado reducida en los medios de prensa, que se han convertido en prensa amarilla y de boulevard, una posición inteligente de los diseñadores sería usar herramientas como la infografía para dejar claro la realidad de estos y mucho temas haciendo que la gente comprenda en “un vistazo” la complejidad del tema y sus ramificaciones.

LFQ: ¿Dónde está el epicentro del asunto?
FH-C:
Nos conformamos con decir que dichas actitudes son parte de nuestra idiosincrasia y no nos atrevemos a intentar cambiarlas. Por lo general nos servimos de una transposición de criterios, utilizando como escudo el pensamiento de otras personas, pero sin externar el propio y sin plantearnos estrategias que defiendan nuestras posturas. No estamos haciendo lo que debemos.

LFQ: Eso acusa la inexistencia de medios especializados de comunicación masiva, tales como revistas, periódicos, boletines. ¿En qué podría contribuir el diseño en mejorar esa situación?
FH-C:
Se requiere la participación activa del diseño en el procesamiento de la información y en hacer experiencia para que la contribución del diseño se sienta y cale realmente. Necesitamos medios de información críticos, que, como se dijo, utilice herramientas comunicativas actuales como el infográfico, los videos, ente otras fortalezas de los medios interactivos.

Laboratorio de Medios Interactivos, Ingeniería en Diseño Industrial Instituto Tecnológico de Costa Rica. Foto cortesía del diseñador.  

LFQ: La reinvención del espacio donde se ubica la oficina de Hernández-Castro, el nuevo laboratorio de medios interactivos del de la escuela de Ingeniería en Diseño Industrial, de ambiente High Tech, producto de la utilización creativa de varios contenedores, está sumido en el fresco verdor de los cipreses y otros árboles aledaños, con los aromas a resinas propias de esa especie y sus sonidos que entonan los ramajes al ser mecidos por los aires de una tarde casi veraniega cuando él me ofreció un exquisito café de su maquinita suiza, y charlamos amenamente recordando los años en que yo trabajé en esta escuela del TEC.
La conversación me recordó una frase de Albert Einstein que dice El aprendizaje es experiencia. Todo lo demás es información.
Entonces, nuestra urgente necesidad como docentes es motivar a procesar la información “experienciándola”, para que se deriven cogniciones y exista la asimilación real. Porque la experiencia sin vivenciarla, sería simple activismo, vacío, que no deriva conocimiento ni acrecienta el pensamiento.
¿Cómo hacer para que toda esta inversión, toda esta tecnología remedie en algo una mejor calidad de vida, una mejor alimentación, un buen vestido y un mejor espacio seguro para las grandes mayorías?
FH-C:
En esta sociedad de la información la ignorancia es una elección. La información hoy en día produce riqueza, es dinero pero la ignorancia subvierte esta cultura.
Debemos aprender el paradigma: hay unos que saben y quieren saber más, y otros que no quieren. En el fondo el conocimiento está ahí, en las redes y es gratis para quienes quieran aprender realmente. Saber –repito-, es una lección.
La gente que da el salto tal vez ni siquiera salió de las universidades. Muchos vienen a las aulas pero no aprenden lo que debieran pues les falta el espíritu de aprendizaje y la actitud de transformación.
La educación ya la cambiamos, los recursos los tenemos, cada biblioteca tiene computadores para que la gente aprenda por sí mismo, pero no quieren aprender, pues, como se dijo, porque encuentran cómodos donde están y se diluyen en espejismos tales como Facebook y otras redes sociales.
Existe una masa de gente que no quiere hacer absolutamente nada, no quieren aprender, no quieren trabajar. Son una masa de consumidores, como apreciaba Eco cuando decía que la sociedad del Siglo XX necesitaba ingenieros, y los tuvo, pero la del siglo XXI lo que necesitaba eran consumidores. Somos una sociedad de consumidores y eso hace felices a quienes poseen el dinero y el poder.
¡Hay que matar el negocio! (Hernández-Castro se refiere con este gesto a un pensamiento expresando en una anterior conversación de Kenichi Ohmae, uno de los gurús de las estrategias empresariales, quien dijo que la única manera de sobrevivencia en el siglo XXI, es matando tu propio negocio. Reinventarlo en una proyección hacia el futuro que utilice tecnología de punta; por ejemplo, uno que hacía y vendía libros, quizás podría reconvertirlo en una tienda de ambiente “high tech” donde se vendan lectores y libros electrónicos, cuyos contenidos sean asimilados por medios digitales con animación, video, música, fotografía).

Laboratorio de Medios Interactivos, Ingeniería en Diseño Industrial Instituto Tecnológico de Costa Rica. Oficina del Doctor Hernández-Castro. Foto cortesía del diseñador.  

LFQ: Hablemos del rol de las organizaciones sociales y las asociaciones de diseño ¿Se puede intentar resarcir sus logros de otros tiempos?
FH-C:
Las organizaciones siempre son más poderosas que el individuo, pero por lo general ceden a su misión de institucionalizar y acrecentar el bien común y terminan convirtiéndose en clubes de amigos. Ese carácter de luchas serias no las veo. No están en el medio. Los esfuerzos de una asociación deberían dejar huella en el medio ambiente –como expliqué anteriormente-, no encauzar más el “diseño de alta costura”. Se requieren políticas discriminatorias adecuadas al medio ambiente, al transporte, a la generación del empleo, entre otros determinantes.
Pero no existe la mística. No hay ideología. Esos esfuerzos deberían culminarse con la creación de un colegio profesional que examine de manera seria y responsable la necesidad urgente de colegiarse. No existe y hablar de eso en el medio es un detonante que muchos no quieren asumir por los normales roces entre colegas, entre escuelas y universidades. Como se dijo: todos se encuentran muy cómodos ahí donde están.

Oficina del Doctor Hernández-Castro. Foto cortesía del diseñador.   

LFQ: A manera de conclusión de esta conversación con el Doctor Franklin Hernández Castro, autor de los libros Fundamentos del Espacio Tridimensional 1995, Editorial Tecnológica de Costa Rica; Estética Artificial 1998, Editorial MithOz; El error de Le Corbusier 2008, también de la Editorial Tecnológica, entre otros, quien además es docente en la Escuela de Diseño Schwäbisch Gmünd de Alemania. Demos una mirada valorativa al contexto donde se da el diseño actualmente. Iniciamos esta conversación con las esperanzas y terminamos con las amenazas. ¿Qué más tienes en mente?
FH-C: Hace un tiempo era común expresar: “Hasta que el futuro nos alcance”, pero ya esa noción del futuro nos alcanzó, hoy son reales los mercados abiertos, la globalización, la tecnología. Como decíamos, hoy estamos en una mejor posición, pero realidad que nos cayó sola: la del diseño y la tecnología.
Paradigmas como Apple nos trajo el diseño y lo revalorizó. La gente comenzó a darse cuenta que los diseñadores somos multidisciplinarios, holísticos, disciplinados en la investigación, manejamos un carácter de pensamiento que ofrece soluciones y aporta alternativas concretas y acertadas. La noción del futuro nos calzó bien. Hoy triunfa lo que está mejor diseñado.

Esas son las esperanzas, ahora, las amenazas debemos afrontarlas en cada momento y plantear estrategias a sus desafíos intrínsecos. Debemos sacar provecho de estas nuevas oportunidades y catapultarnos a una actitud más consciente de nuestra nueva posición en la sociedad, y desde ahí influir positivamente en nuestro ambiente, natural, social, económico…

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