Florencia Gutman. Entre el azar y el error

En su diseño para estampas en textiles, gráfica de libros, fotomontajes e ilustraciones editoriales, Florencia Gutman legitima lo inesperado del error como parte de su proceso creativo, donde combina el trabajo a mano y digital para marcas, productos y moda. Para ella, el collage es un proceso dentro de otro proceso. Una búsqueda que incluye definiciones como armar, estructurar y componer. Acciones que generan una forma y contraforma, algo solapado que funciona en su obra gráfica, “cuando recorto revistas o papeles de colores, todo lo que queda como contraforma, todos esos pedacitos, sin querer componen sobre alguna imagen y por alguna razón misteriosa funcionan, como si los hubiera puesto allí intencionalmente. Ese descarte, ese error, ese fragmento no planificado termina como materia principal de mis collages.” Para Florencia Gutman es la magia del error. «Si algo no es lo esperado, igual puede servir o retomarse”, agrega.

Un modus operandi similar sucede con sus escritos, que nunca se desentienden de su diseño y operan de forma paralela en tanto marca personal. “Acerca del método de escritura es escribir y dejar que las asociaciones libres vayan armando el texto” –dice la diseñadora–, “cuando vuelvo a él, quizás encuentro errores, textos que sobran, temas que no tienen nada que ver con el hilo, –descartes, como en el collage– y empiezo a podar. En general, ese texto que extraigo queda para otra cosa.»

Cuando Florencia Gutman escribe reseñas íntimas sobre la vida doméstica, el arte pop, Jarvis Cocker y Mark E. Smith, la salud mental o el dinero que no alcanza, siempre lo hace asociando sus reflexiones de vida con su obra gráfica (de hecho creó una colección sobre Pulp y otra acerca de las tapas de revista Vogue). Párrafo aparte merecen sus preocupaciones acerca de la clase media en sintonía con su trabajo diario. “Hubo un cortocircuito entre nuestra generación y lo que nos fueron narrando nuestros padres con respecto a lo que sucede hoy. Hay una reinvención de la clase media en nuestro país.” Una disforia de clase, según define. Acerca del oficio y las leyes del mercado reflexiona en su newsletter Brillantina Sentimental, “pienso mucho en mi profesión y todos los que venimos trabajando en el medio visual en la Argentina. Los que llevamos ya un largo tiempo en el diseño y la tecnología nos enfrentamos a muchos cambios del 2000 a la actualidad. Internet, las redes sociales, la inteligencia artificial, así como el mercado y la forma de trabajo también cambiaron. ¿Qué nos espera? No está claro. Pero seguro son tiempos de crisis y oportunidades. De reinventarse y relanzarse. Argentina es un país con un potencial de exportación de diseño que ni me puedo imaginar el éxito si se dan las condiciones. Mientras tanto, no hay que perder las esperanzas ni las ilusiones.» Sin embargo, su mirada crítica acerca de una profesión con vaivenes la obliga a desconfiar, “la aceleración de las redes, la crisis económica, los cambios de modelo de negocios, la forma de comercializar, de comunicarnos, todo estuvo mutando durante estos años y ahora empezamos a ver los resultados de cambios que no pedimos ni imaginamos, y que llegaron para quedarse.”

Collage digital con distintas técnicas.
Collage digital con Midjourney.
Concepto vs. Aceleración. Collage digital para newsletter.

Estampa para textiles.
Clouds. Collage y animación con Midjourney y Photoshop.

Su oficio la llevó a utilizar mediante ensayo y error las herramientas de IA, un work in progress que también forma parte de sus relatos escritos y sus reflexiones de vida. “La inteligencia artificial es un viaje de ida porque inevitablemente lo tengo muy asociado al collage. Para mí, es el mismo concepto. O sea, una cantidad de píxeles que por azar interpretan un prompt, pero se vuelve a escribir lo mismo e interpreta algo diferente. Incluso incorporé IA en algunos talleres de collage, donde utilizamos las herramientas como una especie de cadáver exquisito sumando objetos o estéticas al prompt para crear una imagen colectiva.”

En relación al collage, la diseñadora asocia la IA al surrealismo y al dadaísmo, “de hecho, pensaba que justo a un siglo de las vanguardias surge el fenómeno de la inteligencia artificial.” Y menciona a figuras paradigmáticas de la técnica del ensamblaje como Hannah Höch y Grete Stern. Chat GPT y Midjourney son ahora parte de su vocabulario habitual. “Es curioso como la IA se va acostumbrando a nuestro lenguaje e interpreta el estilo. Es como tirar los dados en la generala, donde cada vez que tiras sale una combinación diferente. Interpreta y genera.” Con los errores a la orden del día, no se sabe en dónde empieza y termina el proceso. «La noticia que Pentagram –estudio de diseño histórico, clásico y elegante– hizo variaciones de unas ilustraciones hechas a mano con IA ratifica en mi opinión que llegó para quedarse. No creo que reemplace personas ni ideas, pero es una herramienta más para trabajar. Estoy segura que podemos integrar IA a nuestro trabajo siempre con el paraguas contenedor del concepto y el sentido.” Florencia se refiere al proyecto de identidad para el sitio performance.gov liderado por Paula Scher para Pentagram donde su equipo creó una serie de ilustraciones pintadas a mano que combinaron con Midjourney en una numerosa secuencia de viñetas animadas. Otro gigante como Saffron formó un equipo de especialistas e incorporaron las herramientas de IA para aportar valor a su modelo de negocio global. Para ellos ahora “la autenticidad, piedra angular de la identidad de una marca, ahora está bajo la atenta mirada de los algoritmos.”

Volviendo a su actualidad, Florencia publicará su primera novela, Nunca Supe Cuál Era El Sabor de una Anguila Eléctrica. Según describe “el libro tiene un estilo autobiográfico, toma el periodo de mi infancia, aunque con algo de ficción. Mi familia se exilió en los 70 en Perú y Venezuela, mi hermano y yo nacimos en Caracas. Hay todo un derrotero de viajes, después la vuelta a Argentina, en el medio de un viaje a Inglaterra, y todo está narrado desde el punto de vista de una niña.” Según describe, cada capítulo del libro coincide con un recuerdo en primera persona cuya narrativa evoca tanto a su técnica de fragmentos, montaje y collage como a su propia crónica generacional.

Este artículo forma parte de la edición 101 de Experimenta: Error. Errar es humano, diseñar también

Estampa para textiles.
Textil para Victoria Raveau.
Textil para Victoria Raveau.
Mila Kartei. Collage a mano y pintura en acrílico.
Pañuelo de seda stretch de 68 x 68 cm. Diseño sublimado. Collage a mano mezclada con recortes de Matisse en IA.
Collage de folletos de la Tate Gallery y revistas vintage.
La novia de Sandro. Tapa de libro de la escritora argentina Camila Sosa Villada para Tusquets. Collage digital.

 

 

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