Durante la década de 1930, Estados Unidos puso en marcha una serie de programas de empleo público destinados a afrontar las consecuencias de la Gran Depresión. Entre sus actividades figuró la contratación de artistas y diseñadores para desarrollar materiales de comunicación dirigidos a la población. De aquella iniciativa surgió uno de los conjuntos de cartelería más extensos y diversos de la historia del diseño gráfico estadounidense: los carteles de la Works Progress Administration (WPA), posteriormente denominada Work Projects Administration.
Producidos entre 1936 y 1943, estos trabajos abordaron asuntos tan diferentes como la lectura, la salud, la seguridad laboral, el turismo, las exposiciones artísticas y la conservación de los recursos naturales. Su finalidad era comunicar servicios, actividades y recomendaciones promovidos por distintas instituciones públicas.
La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos conserva una colección de más de 900 originales, realizados mediante serigrafía, litografía y xilografía. Constituye el mayor fondo conocido de esta producción gráfica y permite examinar las diferentes soluciones visuales desarrolladas por los equipos que participaron en el programa.
Una estructura pública para producir diseño
La cartelería formó parte del Federal Art Project, una iniciativa integrada en los programas de empleo del New Deal. Su organización permitió establecer talleres de producción gráfica en diferentes estados, donde artistas, ilustradores, rotulistas y otros profesionales desarrollaron encargos para organismos públicos.
Los carteles se produjeron en diecisiete estados y en el Distrito de Columbia. La colección conservada por la Biblioteca del Congreso incluye una representación especialmente amplia de trabajos realizados en California, Illinois, Nueva York, Ohio y Pensilvania.
Esta distribución territorial explica parte de la diversidad del conjunto. Aunque las piezas respondían a objetivos de comunicación institucional, sus soluciones gráficas variaban según el encargo, el taller y los profesionales responsables.
El programa incorporó la producción de carteles a una estructura organizada de trabajo, con encargos vinculados a necesidades concretas. Las bibliotecas anunciaban actividades de lectura; los servicios públicos difundían recomendaciones sanitarias; los organismos culturales comunicaban exposiciones y representaciones teatrales; y las campañas de conservación utilizaban imágenes para promover el cuidado de los espacios naturales.





Tipografía, ilustración y síntesis visual
Los carteles de la WPA presentan una considerable variedad de recursos gráficos. En numerosos ejemplos, la ilustración se construye mediante grandes superficies de color, formas simplificadas y composiciones que establecen una jerarquía clara entre imagen y texto.
La tipografía participa activamente en esa organización. Los titulares ocupan posiciones destacadas y recurren a cambios de escala, peso y disposición para facilitar la lectura. En algunas piezas, las letras se integran en la composición ilustrada; en otras, funcionan como elementos gráficos independientes.
La economía de recursos está relacionada también con los procedimientos de reproducción empleados. La serigrafía permitió producir carteles de varios colores mediante un sistema adecuado para la elaboración de tiradas destinadas a diferentes instituciones.
El resultado fue una producción heterogénea en la que pueden reconocerse distintas aproximaciones a la comunicación gráfica. Algunos carteles recurren a escenas figurativas, mientras que otros utilizan símbolos, geometrías y composiciones tipográficas para transmitir mensajes directos.
La colección permite observar, además, cómo una misma estructura de producción pública podía responder a encargos de naturaleza muy diferente, desde una campaña de seguridad hasta la promoción de una actividad cultural.
Diseñar para informar, educar y movilizar
Entre las piezas conservadas aparecen carteles dedicados a la prevención de accidentes laborales, la higiene dental, la alimentación, la lectura y la protección de los bosques. También se encuentran anuncios de exposiciones fotográficas, actividades musicales y programas de bibliotecas.
Esta amplitud temática constituye uno de los aspectos relevantes del proyecto. El diseño gráfico intervenía en la comunicación cotidiana de servicios y actividades dirigidos a públicos diversos, con mensajes que debían resultar comprensibles en distintos contextos.
La promoción del turismo y de los parques nacionales ocupó igualmente un lugar destacado. Dentro de este ámbito trabajaron profesionales como Harry Herzog, autor de See America. Visit the National Parks, y Alexander Dux, responsable de otro cartel de la campaña See America.
También destaca Katherine Milhous, ilustradora y diseñadora que dirigió el Federal Art Project de Filadelfia entre 1935 y 1940. En sus carteles turísticos dedicados a Pensilvania incorporó referencias gráficas vinculadas a la tradición cultural Pennsylvania Dutch.
La autoría de las piezas conservadas es diversa. Algunas están firmadas o cuentan con atribuciones documentadas, mientras que otras aparecen catalogadas bajo el nombre del taller o del programa público que las produjo. Esta circunstancia permite reconocer el carácter colectivo de buena parte de la producción.







Un archivo para estudiar la comunicación visual
La importancia documental de los carteles de la WPA reside tanto en sus características formales como en los contextos para los que fueron creados. Sus mensajes ofrecen información sobre las prioridades de comunicación de las instituciones estadounidenses durante aquellos años y sobre el papel asignado a la gráfica en la difusión de actividades públicas.
La colección de la Biblioteca del Congreso permite consultar individualmente las obras, conocer sus datos de catalogación y acceder a reproducciones digitales. También conserva información sobre autores, técnicas, fechas y organismos participantes cuando estos datos han podido documentarse.
Su consulta ofrece una perspectiva sobre el trabajo de los diseñadores dentro de programas institucionales y sobre los procedimientos utilizados para desarrollar campañas de comunicación con diferentes objetivos.
Ocho décadas después, los carteles de la WPA constituyen un archivo de referencia para estudiar las relaciones entre diseño gráfico, producción cultural y administración pública. Su diversidad temática y formal permite recorrer un periodo en el que el cartel desempeñó un papel destacado en la comunicación de servicios, conocimientos y actividades destinados a la ciudadanía.
Fuentes documentales: Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, colección Posters: WPA Posters, y documentación histórica de su Prints & Photographs Division.










