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Enric Crous-Vidal, de la publicidad a la tipografía

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Crous-Vidal, un hombre entusiasta de su trabajo y autodidacta, no llegó al grafismo por los cauces habituales –el artista reconvertido en ilustrador por motivos económicos– sino porque creía profundamente en la importancia, modernidad y autonomía de la publicidad y la tipografía.

 

Artículo de la Revista Internacional de les Arts, tipografía y grabado en relieve, 1933-1934 (Izq.), cubierta Caractère, 1950 (dcha.)

El artista dedicó sus primeros años de trabajo a todo tipo de artes: cine, música, diseño, publicidad, pintura, literatura… Fue entonces, en 1933, cuando creó la revista Art, que debía haberse llamado Antiart, pero, debido a un error del fotograbador, cambió su cabecera definitivamente. En la revista participaban colaboradores de diferentes profesiones, todos ellos leridanos: arquitectos, filólogos, fotógrafos… y en sus páginas tenían cabida todos los aspectos relativos a la vanguardia: desde la danza o el cine sonoro, hasta la fotografía experimental, la iluminación o la arquitectura, todo siempre marcado por su fuerte espíritu combativo. En ella publicó sus poemas, artículos sobre publicidad letrística e imprenta y también diseñó sus cabeceras y titulares.

Enric Crous-VidalDíptico publicitario de Fugue d´Arabesques.

Tras la guerra civil, Crous-Vidal tuvo que exiliarse en Francia, donde comenzó su segunda etapa, en la que se aleja de los movimientos vanguardistas. A partir de ahora es cuando se consolida como diseñador gráfico y finalmente termina por dedicarse a la tipografía. Gracias a sus conocimientos sobre la imprenta, colaboró con la Resistencia en 1942 fabricando documentos falsos. En París trabajó tres años como maquetista de la prestigiosa imprenta Draeger y para diversas publicaciones del sector de la impresión y las artes gráficas. Fue en esta época cuando conoció a Maxilien Vox, editor de la revista Caractère, una importante publicación especializada donde dio a conocer sus letras. Vox que le animó a desarrollar su interés por la letrística en el terreno de la tipografía y a luchar por mantener un estilo arabesco y latino frente al poderío germano que reinaba en el período de entreguerras.

Enric Crous-VidalAnuncio del programa de Fiestas de Lleida, 1931-1932 (izq.), cubierta Caractère Noël, 1952 (dcha.)

Pero fue a partir de 1950, año en el que creó su propio estudio gráfico, cuando su obra alcanzó mayor fecundidad con un éxito fulgurante, debido a la firmeza y originalidad de sus propuestas. La Fonderie Typographique Française fundió su serie de viñetas Fuga de arabescos, que más tarde serían producidas por la Fundición Tipográfica Nacional.

Enric Crous-VidalAnuncio del programa de Fiestas de Lleida, 1931-1932.

Estas fueron concebidas por Crous-Vidal como el punto de partida de una investigación sobre motivos decorativos que aplicó a la tipografía, a la creación de papeles, tejidos y envases. Un año después diseñó las iniciales París, en tres grosores y sin caja baja, que tendrían difusión en Francia y España. Le seguiría la letra Flash tridimensional, una versión más hueca y más gruesa del carácter, que buscaba efectos ópticos y de relieve. Crous-Vidal continuará diseñando letras, como la Illerda o Ille de Francia, hasta que en 1966 consiguió registrar 26 patentes tipográficas.

Enric Crous-VidalAnuncio de Cinzano, 1947-1954.

Artículo publicado en Experimenta 31, con motivo de la exposición dedicada a Enric Crous-VIdal comisariada por Patricia Molins y coproducida por el Instituto Valenciano de Arte Moderno y el Museo d´Art Jaume Morera de Lleida en 2000.
 

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