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Bodegas Antinori en la Toscana, por Archea Associati

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De la relación entre el trabajo del hombre, su entorno de acción, la cultura del vino y el paisaje, nace el concepto que ha llevado al estudio de arquitectura italiano Archea Associati a dar forma a las Bodegas de la productora de vino Marchesi Antinori. Entre viñedos, los paisajes ondulados de las colinas de la región de Chianti –a medio camino entre Siena y Florencia–, esconden en su interior unas bodegas en profunda relación con la tierra.

 

Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012. Fotografía de Pietro Savorelli.  

El objetivo del proyecto ha consistido en fusionar edificación y paisaje rural para generar una coexistencia perfecta que ha dado lugar a una arquitectura semienterrada. Una gran cubierta sumerge al edificio bajo los viñedos. Dos cortes horizontales dibujados siguiendo las curvas de nivel del terreno, interrumpen la continuidad visual del paisaje y permiten iluminar el interior del edificio. Las fisuras de luz insinúan discretamente el programa interior.  

Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012. Fotografía de Leonardo Finotti.  

La gran cubierta actúa como elemento unificador de un complejo formado por siete edificios de diferentes tamaños y alturas. Un camino que emerge desde el interior, comunica la entrada principal del edificio con la carretera de acceso a las bodegas, mientras que un segundo camino, comunica el primer nivel con el segundo. 

Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012. Fotografía de Pietro Savorelli.   

El carácter novedoso del proyecto está estrechamente vinculado a la filosofía que la familia Antorini ha mantenido a lo largo de veintiséis generaciones como productores de vino -respetar la tradición y el territorio, sin dejar a un lado la innovación-. Por ello, el diseño final de sus bodegas se aleja de las convencionales instalaciones toscanas, sin obviar el respeto por el entorno. En palabras de Piero Antorini, “la innovación es muy importante en el vino, pero también lo es la tradición”.  

Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012. Fotografía de Pietro Savorelli.  

Por otro lado, la renovación formal viene acompañada de una revolución en la manera de entender la arquitectura de las bodegas. El mundo del vino se combina con otras actividades relacionadas, como la hostelería y el turismo. El programa se adapta a las diferentes alturas del edificio según la actividad que tenga lugar en cada una de ellas.    

Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012. Fotografía de Pietro Savorelli.  

Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012. Fotografía de Pietro Savorelli.    

En la planta superior las oficinas, áreas administrativas, zonas de exposición y sala de prensa se abren hacia las vistas del entorno. En niveles inferiores, de forma aislada, el vino madura en barricas al calor y la oscuridad de la secuencia de bóvedas de terracota.  

Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012. Fotografía de Pietro Savorelli.  

Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012. Fotografía de Pietro Savorelli.   

La lectura de la sección es uno de los aspectos más destacados del edificio. El recorrido descendiente iniciado en la cubierta entre viñedos, nos introduce en el proceso de transformación de la uva desde su recogida hasta su fermentación en los tanques de los niveles subterráneos. Sin embargo, el recorrido a la inversa, destinado a los visitantes, se inicia en las áreas de industrialización pasando por la zona de envejecimiento, salas de degustación y restaurante para finalizar entre los viñedos del exterior.   

Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012. Fotografía de Pietro Savorelli.  

Los materiales evocan la tradición local con simplicidad, coherencia, humildad, y responsabilidad ambiental. En palabras de uno de los miembros de la familia Antorini, “entender que estamos sujetos a lo que impone la naturaleza es ejemplo de que en el mundo del vino también debemos de ser humildes”.  

Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012. Fotografía de Leonardo Finotti.

Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012. Fotografía de Pietro Savorelli.     

El uso de la cerámica en el revestimiento de bóvedas y paredes interiores ofrece la oportunidad de aprovechar las propiedades que este material posee. Su alta inercia térmica permite aislar la bodega de los cambios de temperatura exteriores manteniendo el enfriamiento producido de forma natural por la tierra. Se obtienen de este modo, las condiciones climáticas necesarias para la maduración lenta del vino sin un aporte energético adicional. 

Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012. Fotografía de Pietro Savorelli.     

Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012. Fotografía de Pietro Savorelli. 

La transformación de la bodega Antinori ha ido más allá de la arquitectura, los autores del proyecto han creado una nueva identidad gráfica a partir de las formas de la cubierta para incluirlas en los etiquetados de botellas y embalajes. Un paso más hacia un futuro que no quiere perder de vista la tradición cultural del vino,  la bodega tuvo su reconocimiento como proyecto seleccionado para el pabellón italiano de la XIII Bienal de Arquitectura de Venecia por mostrar una estrecha relación entre arquitectura, territorio, crisis y economía.

Emplazamiento. Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012.  

Planta +184.00m.  Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012.

Planta +174.00m. Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012. 

Planta +169.65m. Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012. 

Sección transversal. Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012.  

Sección transversal. Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012.  

Sección longitudinal. Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012.  

Sección detalle escalera. Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012.  

Sección detalle bóvedas. Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012.   

Sección detalle bóvedas. Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012.   

Detalle pilares. Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012.  

Detalle cosntructivo. Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012.  

Detalle interior tienda. Bodegas Antinori. Archea Associati, 2012.  

 

Arquitectos: Archea Associati
Ubicación: Bargino, San Casciano in Val di Pesa, Firenze, Italia
Programa: Bodega, oficina, museo, salón de acto y restaurante.
Sup. cubierta: 41.165 m2.
Fecha: 2004-2012
Cliente: Marchesi Antinori, srl.
Colaboradores: Laura Andreini, Marco Casamonti, Silvia Fabi, Giovanni Polazzi
Supervisión Artística: Marco Casamonti
Asistente Dirección Artística: Francesco Giordani
Ingeniería: HYDEA
Estructura: AEI Proyectos
Constructor: Inso
Fotografías: Pietro Savorelli, Leonardo Finotti

  

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