Andreas Enslin, cómo debería ser el diseño del futuro

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Andreas Enslin, Director mundial de Diseño de Miele —empresa alemana dedicada al ámbito de los electrodomésticos—, ha estado en Barcelona para participar como ponente en el marco de la Barcelona Design Week. En diálogo con Experimenta, su mirada acerca de cómo debería ser el diseño del futuro, invita a reflexionar sobre los cambios que presenta la sociedad en la actualidad y a considerar la cocina como un reflejo de estas nuevas realidades en las que la tecnología cumple un papel clave.

Desde su punto de vista, ¿cómo debe ser definido el diseño del futuro? ¿Qué características debe tener?
El diseño del futuro, el buen diseño debe generar una relación entre clientes y producto, no sólo productos. Cuando buscas cuáles serán las necesidades del futuro tienes que pensar en para qué hacer otro producto. En este sentido, me pregunto: ¿Está permitido destinar recursos para diseñar un producto nuevo que no es relevante? Existe además una relación extra con la tecnología que es importante, por eso es fundamental observar qué está sucediendo en la sociedad.

Y usted, ¿qué observa? ¿Qué ve en ella?
¿Sabes?, cuando era un diseñador joven, cuando terminé la carrera, estaba orgulloso de mi primer producto, nosotros no nos preguntábamos acerca del futuro, conocíamos el producto y estábamos seguros de lo que hacíamos y de las decisiones que tomábamos con respecto a ello. Ahora tengo 57 años y no soy sólo yo o mis conocimientos sino también se trata de la sociedad. La sociedad no necesita diferentes o más productos. Para la sociedad lo que es importantes es el futuro. La gente quiere respuestas reales acerca del futuro y le dice a la industria “tienes que resolverlo”, le pide soluciones. Y nosotros como empresa pequeña, estamos dispuestos a dar esas soluciones, creamos confianza y respondemos a los requisitos del futuro, lo hacemos de manera avanzada y relevante. Cuando ofreces ciertas ventajas juntas te permite crear productos que sean pensados en las necesidades que tendrá la gente a futuro.

¿Qué función cumplen los jóvenes diseñadores en el diseño del futuro?
Nosotros somos una empresa tradicional y esto tiene lo bueno y lo malo. Lo bueno es el sentimiento de responsabilidad que tenemos y  que tiene toda la gente que ha estado durante muchos años en la compañía, saben lo que hacen, tienen mucho cuidado en la calidad del proceso de desarrollo, ponen atención en los detalles. Por otro lado, es un problema en un futuro cercano porque no es suficiente con saber todo acerca de un lavavajillas, una lavadora o un electrodoméstico, necesitas conocimientos de fuera. Observamos que todos los productos deben trabajar juntos, un producto solo no será capaz de dar respuestas al futuro. La sociedad se está volviendo vieja y cuando sabes estas estadísticas, los cambios de la sociedad y sus necesidades, entonces, quizás, el producto tiene que cambiar y ahí es cuando debes ser capaz de explicarles a los ingenieros que vienen de la universidad acerca de estos cambios. Necesitamos programas o ejemplos para enseñarle a la gente en la compañía qué es lo que está cambiando, qué será para ellos relevante en el futuro, esto es mucho más que el conocimiento sobre un producto. Un ejemplo es la cocina, los electrodomésticos son sólo una parte de la cocina, intentemos crear toda una experiencia, un sistema. Esto es lo que mostramos en Universal Home, exteriorizamos que somos capaces de pensar en los límites y mostramos qué vemos acerca de lo que está sucediendo en las casas y en el futuro y qué está pasando fuera.

Vivimos en la cultura de usar y tirar, cambiamos los móviles cada año y cada cierto tiempo los productos se renuevan con nuevas versiones de diseño… ¿cómo hace Miele para que diseño, durabilidad, medio ambiente y tecnología vayan de la mano en este sentido?
El tema aquí es la relación mala y triste que se crea con la tecnología. Desarrollar un producto lleva mucho tiempo, investigación y recursos. Por ejemplo, una nevera que puede durar 20 años, —hablamos del cambio de un producto que no se ha estropeado— cambiarla es una decisión de quien lo hace, es un acto de responsabilidad. ¿Tú realmente eres responsable cuando cambias un producto? Es tu decisión, no porque el producto se haya estropeado. Esta debe ser tu decisión y este debe ser el camino por el que deberíamos ir.

La sociedad tiende a vivir en espacios más pequeños y la cocina se integra al comedor formando una nueva área social… ¿Cuál considera que será el próximo gran cambio?
One kitchen house, una cocina para toda la comunidad, para un edificio. En Asia, por ejemplo, he visto algunos proyectos interesantes que consisten en tener una cocina especial para todos los departamentos que componen el edificio. En Japón, por ejemplo, también sé de arquitectos que no construyen más cocinas porque las casas son muy pequeñas y la ciudad te ofrece todo, solo tienes que abrir la puerta de tu casa y salir a la calle. Es una realidad cuando vas a Londres, Nueva York, a megaciudades y observas que, cuando la gente vive sola, deja de cocinar y ves a la gente desayunando y comiendo en la calle y por la noche cenando en restaurantes con amigos, no necesitan la cocina de lunes a viernes. Y esto puede ser claramente una tendencia a futuro. Pero esto no significa que todo el mundo lo haga, incluye otras situaciones que van en paralelo. Hay gente con espacio en la casa para la cocina y por el otro, apartamentos pequeños en los que la cocina no tiene posibilidades, van en paralelo.

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