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El contexto, esa es la cuestión

En el ámbito del diseño, cuando hablamos de "ideas", a veces no está muy claro a qué nos referimos. Hubo un tiempo en que la idea era mucho más importante que la forma o, más bien, la sustituía. En algunos casos, parece que el diseño se asienta en la forma y en ninguna idea. Sin esencia, o sin fundamento, muchas veces nos dejamos engañar simplemente por lo visual. Se ven cosas, no ideas.

Afortunadamente, son muchos los ejemplos de gente que da vida a diseños llenos de matices y con una gran idea de fondo; objetos que saben transmitir claramente con su lenguaje todo lo que quieren decir a quien los ve y, sobre todo, a quien los usa. Solo con verlo, se aprecia el análisis previo del contexto social y su problemática, precisamente porque resuelven cosas, nos traen novedades. El diseño debe aportar ideas, cumplir con el contexto en el que vive y adaptarse a él. Y aunque esto parezca evidente, muchas veces parece que no lo es tanto y que estamos anclados en el pasado, en un diseño rectilíneo que no nos aporta nada nuevo.

Caminando por una línea recta, haciendo siempre las mismas cosas, las que ya se hacían antes, damos la espalda a los problemas actuales, que ya son otros; problemas medioambientales, económicos o sociales. Si no tenemos en cuenta el contexto y, por lo tanto, a las personas, diseñamos sin base, solo seguiremos proyectando para el pasado, para personas que ya no son  como eran, para una realidad que ya no existe. Siguiendo por este camino, los objetos no reflejarán el tiempo para el que están hechos ni resolveran demasiado, incluso fomentarán la problemática ya existente. Seguiremos caminando por una línea recta.

2 opiniones en “El contexto, esa es la cuestión”

  1. La tecnología ha sido tan importante en la evolución del diseño como una arma de doble filo. Los programas nos brindan una paleta de «efectos», lo que hace que la parte visual se vuelva de impacto, y la idea, el conecpto queda totalmente en el olvido. Los programas y las computadoras no crean por sí solas, pero el diseñador, se remite al uso de las herramientas y dejan el desarrollo de las ideas en el olvido, se recurre a lo fácil y hueco.

  2. Está claro que nunca hay que fijarse un objetivo concreto demasiado pronto. Hay que sumergirse en las profundidades del tema a desarrollar, y siempre replantearse si lo que hemos decidido se puede hacer de otra manera.

    Si uno no se cuestiona lo que hace, no se avanzará nunca demasiado.

    Buen análisis. 😉

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