Espace solaire: energía que hace ciudad

En Montreal, la transición energética encuentra una expresión a escala cotidiana. Espace solaire, una instalación permanente diseñada por Aire commune para el Parque Olímpico, integra por primera vez en Quebec la producción solar como parte constitutiva de un espacio público exterior. El proyecto propone un lugar para reunirse, trabajar, descansar y permanecer, pero también una manera diferente de entender la infraestructura energética: no como un elemento técnico que se oculta, sino como parte visible de la arquitectura y del paisaje.

La intervención se sitúa en uno de los conjuntos arquitectónicos más reconocibles de Montreal y forma parte de la transformación progresiva del Parque Olímpico en un espacio urbano accesible y activo durante todo el año. Su escala es deliberadamente próxima al usuario. Estructuras de sombra, vegetación, mobiliario integrado, conexión wifi y tomas eléctricas configuran un espacio flexible, capaz de responder a diferentes formas de uso a lo largo del día.

La particularidad del proyecto está en el modo en que estos elementos se relacionan con la energía. Los paneles solares no aparecen como una instalación añadida a posteriori, sino que se incorporan desde el inicio al planteamiento espacial. Su presencia participa de la identidad del lugar y hace visible un proceso que habitualmente permanece oculto: la producción y gestión de la energía necesaria para mantener en funcionamiento el propio espacio.

Diseñar también la energía

Aire commune desarrolló Espace solaire en colaboración con Sunbird Énergie, integrando generación fotovoltaica, almacenamiento y gestión inteligente de la energía. El sistema alimenta los distintos servicios y equipamientos del espacio y convierte la propia infraestructura energética en parte de la experiencia.

Esta integración estuvo presente desde las primeras etapas del proyecto. Mobiliario, vegetación, sombra, iluminación y producción energética fueron considerados como componentes de un mismo sistema. El resultado evita separar artificialmente aquello que pertenece a la arquitectura de aquello que corresponde a la infraestructura técnica.

La decisión resulta especialmente significativa en un momento en el que la transición energética obliga a incorporar nuevas infraestructuras a los entornos urbanos. Frente a la tendencia a ocultarlas o relegarlas a espacios especializados, Espace solaire plantea la posibilidad de hacerlas visibles y, al mismo tiempo, dotarlas de una dimensión arquitectónica.

“Espace solaire representa nuestra visión de crear espacios públicos significativos, sostenibles y accesibles”, explica Philippe Pelletier, cofundador de Aire commune. Para el estudio, la integración de la energía solar en el diseño permite explorar una relación en la que innovación, convivencia y transición energética pueden desarrollarse conjuntamente.

Simon Lafleur, fundador y presidente de Sunbird Énergie, señala que el proyecto permite observar a pequeña escala el papel que la infraestructura tendrá en la transición energética. La combinación de generación solar local, almacenamiento y gestión inteligente se convierte así en una demostración tangible de cómo estos sistemas pueden incorporarse a los espacios urbanos.

Un lugar para estar

Más allá de su condición energética, Espace solaire se plantea como un lugar de uso cotidiano. La sombra adquiere un papel central en la configuración del espacio, mientras que el mobiliario integrado permite diferentes formas de ocupación. Los puntos de conexión eléctrica y la red wifi incorporan además una dimensión de trabajo y conectividad que amplía las posibilidades de uso.

La propuesta no pretende construir un objeto autónomo dentro del Parque Olímpico, sino generar una nueva situación urbana. La combinación entre paisaje, equipamiento e infraestructura energética permite que el lugar funcione tanto como espacio de descanso como punto de encuentro o área de trabajo al aire libre.

Esta condición de espacio público es especialmente relevante en el contexto del Parque Olímpico, uno de los grandes hitos de la arquitectura de Montreal. La intervención se incorpora a un proceso más amplio de transformación del conjunto, buscando reforzar su carácter de destino urbano abierto y accesible.

Joëlle Brodeur, presidenta y directora ejecutiva del Parque Olímpico, destaca precisamente esta dimensión. Según explica, Espace solaire contribuye a adaptar el espacio público a las necesidades cambiantes de sus visitantes y refleja una visión del parque basada en la accesibilidad, la vitalidad y el diseño sostenible.

Hacer visible la transición

La importancia del proyecto no reside únicamente en la cantidad de energía que pueda producir, sino en la pregunta que plantea sobre el futuro de los espacios públicos. Si las ciudades deberán incorporar cada vez más sistemas de generación y almacenamiento energético, ¿cómo pueden estas infraestructuras formar parte de los lugares que habitamos?

Espace solaire ensaya una posible respuesta. Los paneles solares dejan de ser únicamente dispositivos técnicos y pasan a formar parte de la composición espacial. La energía deja de estar en segundo plano y se incorpora al lenguaje del proyecto, junto al mobiliario, la vegetación, la sombra y la iluminación.

En este sentido, la propuesta de Aire commune funciona como una demostración a escala humana del potencial solar de Quebec, un territorio que, pese al crecimiento de esta tecnología a nivel global, todavía cuenta con un amplio margen para desarrollarla. El proyecto permite visualizar cómo la producción energética puede integrarse en espacios de uso cotidiano sin renunciar a la calidad arquitectónica ni a la experiencia de quienes los utilizan.

Ficha técnica

Proyecto: Espace solaire
Ubicación: Parque Olímpico de Montreal, Montreal, Quebec, Canadá
Año: 2026
Diseño y ejecución: Aire commune
Socios del proyecto: Gobierno de Quebec (Ministère des Affaires municipales et de l’Habitation), Parque Olímpico de Montreal, Sunbird Énergie
Colaboradores técnicos: Atomic Soudure, Béton Multi Surfaces, CR34TE, La Fabrique Allwood
Crédito de imágenes: Valérie Paquette, Constance de Driésen, Patrick Beaudry.

Fundada en 2017, Aire commune trabaja en la creación de espacios y eventos destinados a activar la vida urbana. Su actividad abarca placemaking, diseño urbano y producción de eventos, gestionando los proyectos desde la estrategia hasta su ejecución. El estudio cuenta con un equipo multidisciplinar, un taller propio de fabricación y una red de colaboradores en Canadá.

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