El poder de la tipografía: YaniGuille&Co

Desde la noche de los tiempos, el lenguaje escrito ha sido determinante en la evolución de la especie humana, así como en la difusión y preservación del conocimiento y la historia. Desde los textos grabados en piedra, el papiro y los monumentos romanos, hasta la Biblia de Gutenberg y el universo digital actual, nada ha podido sustituir el papel de la tipografía.

Todos conocemos la frase: «Una imagen vale más que mil palabras». Sin embargo, un filósofo brasileño supo cuestionarla con humor: «Sí, ¡pero quiero ver eso expresado con una imagen!». Esta ironía resume con precisión el poder inmutable de la escritura.

El estudio de diseño argentino YaniGuille&Co se dedica principalmente al diseño tipográfico, el lettering, la ilustración y la caligrafía. Fundado y dirigido por Yani Arabena y Guille Vizzari (a.k.a. a.k.a. Yani&Guille), en 2021 incorporaron a Agustín Pizarro Maire como director de arte e ilustrador. Con base en la ciudad de Buenos Aires, sus creaciones trascienden la forma tipográfica para definir con claridad la personalidad y el carácter de sus clientes y colaboradores.

“La producción de nuestro estudio gira en torno a la ilustración, la caligrafía y el diseño tipográfico. Las tres disciplinas son fundamentales para nosotros, y podría decirse que cada uno de nosotros tres representa una de ellas. El diseño tipográfico, en particular, tiene la capacidad de transmitir no solo un mensaje literal, sino también un conjunto de ideas y sensaciones. Puede construir, por ejemplo, un logotipo, ese componente simbólico e identitario que da carácter a una marca, o bien completar la construcción de una identidad visual. Un sistema tipográfico puede generar un tono de voz, la forma visual del sonido hablado de una marca y, con suerte, perdurar en el tiempo hasta formar parte de una cultura determinada. Esa dualidad entre texto e imagen que nos ofrece la tipografía nos conmueve profundamente. Nos nace desde adentro y no podemos evitar volcarla en cada oportunidad.”

Observar su trabajo es reconocer un profundo conocimiento de la tipografía, articulado con un enfoque riguroso de experimentación que da lugar a proyectos notables. Así explican su proceso creativo:
“Siempre comenzamos con papel y lápiz. Tanto para pensar ideas como para empezar a bocetarlas. En el estudio, cada uno de nosotros tiene cuadernos por todas partes, llenos de bocetos, anotaciones e ideas. De todas ellas, solo unas pocas llegan a buen puerto (el resto se transforma en combustible para seguir avanzando). A partir de esos primeros bocetos e ideas, trabajamos en equipo: hablamos y compartimos lo que pensamos, lo que nos genera la idea o el boceto del otro, y así la propuesta empieza a tomar una forma propia, en la que prevalece la idea inicial de su autor y pasa a ser una idea de equipo. Esto, por un lado, permite que las ideas maduren rápidamente, y por otro, nos obliga a dejar el ego fuera del proceso. Luego, ya con la aprobación de la idea y el boceto, en la etapa de producción analizamos qué manos atacan qué parte del proyecto, o mismo si es preciso colaborar con más personas con otro expertise. No es lo mismo si se trata de una única pieza como un póster, o si hay que desarrollar un sistema de branding con cierta profundidad. Sea cual sea la escala, el proceso siempre es el más importante.”

Como estudio conformado por jóvenes diseñadores, su relación con la actual sobreexposición visual y su forma de abordar el desafío de destacar en medio del ruido digital es clara:
“Sin dudas las nuevas generaciones tienen un gran trabajo al tener que lidiar con esta sobreexposición, y sobre todo a la inmediatez. Por un lado las redes sociales y los portales como Behance permiten llegar a grandes audiencias y hacer que nuestro trabajo circule. Un costado negativo de estos mecanismos es que es inevitable la comparación con el otro, pero esa comparación siempre es carente de argumentos. Nuestra postura es tratar de dejar de lado ese costado negativo, siempre enfocándonos en lo que a nosotros nos interesa. Qué inquietudes o búsquedas tenemos al momento de encarar un nuevo desafío? Si podemos volcarlas en cada proyecto, es algo que indudablemente nos motiva y nos empuja para buscar superarnos”

Respecto al futuro de la profesión —y del propio estudio— son contundentes:
“Desde nuestros comienzos estamos en movimiento. No nos anclamos en estilos ni en modas pasajeras: buscamos ser fieles a nuestras inquietudes. Sin dudas las nuevas tecnologías moldean las disciplinas en las que nos enmarcamos y nos obligan a adaptarnos a nuevas formas de pensamiento, pero nuestra intención fue —y será siempre— mantener la esencia, aquello que nos hace únicos.”

Yani Arabena, Guille Vizzari y Agustín Pizarro Maire

yaniguille.com
@yaniguille

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