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Sir James Dyson, el diseño que cambió el mundo

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James Dyson (Norfolk, 1949) estudió diseño industrial en el Royal College of Art de Londres y en 1993 logró lanzar al mercado la DC01, la primera aspiradora sin bolsa ni pérdida de succión del mercado. Desde entonces la compañía Dyson, con sede central en Malmesbury (Reino Unido), ha vendido más de 43 millones de aspiradoras en todo el mundo. Actualmente, con una plantilla de 4.400 personas, invierte 1,8 millones de Euros a la semana en I+D+i. Además, cada año, desde la la Fundación James Dyson (JDF), pone en marcha el James Dyson Award, un concurso internacional que premia a los jóvenes ingenieros y diseñadores. En él participan estudiantes de 18 países, que con sus inventos compiten por el premio final de casi 50.000 Euros repartidos entre el estudiante y su universidad.

 



Sede Central de Dyson en Malmesbury (Reino Unido).

Experimenta: Dyson es una compañía de tecnología, en sus productos la funcionalidad es muy importante, pero ¿qué lugar ocupa el diseño para usted? ¿Qué cree que puede aportar el diseño a sus productos?

James Dyson: Para mí, algo es bonito sólo cuando funciona correctamente. La gente quiere máquinas que funcionen, no sólo algo que tenga buena apariencia. La función está siempre por delante de la forma. Lo que marca la diferencia en los productos Dyson es la tecnología que hay dentro de ellos, no su apariencia. Para ello invertimos casi dos millones de euros semanales en Investigación y Desarrollo y contamos con un equipo de 1.536 ingenieros, encargados de combinar la ingeniería con diseños atrevidos, para hacer máquinas que funcionen mejor. Todos los elementos de nuestras máquinas, desde el interruptor hasta el sistema de ciclones, tienen una función.

Quería cambiar la percepción de la gente y acabar con la escasez de ingenieros. Por eso creé la Fundación James Dyson

Háblenos un poco de la Fundación James Dyson, ¿cuándo se creó y cuál es su finalidad?

La ingeniería tiene un problema de imagen; mucha gente joven piensa que un ingeniero es un alguien con un mono lleno de aceite arreglando un coche. Pero los ingenieros son solucionadores de problemas. Son los cerebros que hay detrás de las pilas y de los coches sin conductor, son las personas que están desarrollando la tecnología que impulsará el futuro. Quería cambiar la percepción de la gente y acabar con la escasez de ingenieros. Por eso, en 2002, creé la Fundación James Dyson. A través de talleres, becas y del concurso de diseño James Dyson Award, la Fundación tiene como objetivo inspirar a los jóvenes a estudiar ingeniería y a convertirse en ingenieros.

Su fundación organiza cada año un concurso de diseño, cuéntenos en qué consiste.

El James Dyson Award es un concurso internacional de diseño que se lleva a cabo en 18 países, incluyendo España. Está abierto a estudiantes y recién licenciados de diseño e ingeniería. El objetivo es muy simple: diseñar algo que resuelva un problema. Los proyectos son fascinantes, a menudo las mejores ideas son las más simples, solucionan grandes problemas de una manera muy fácil de comprender. Desarrollar una idea desde el principio es muy difícil, por eso hemos triplicado el premio a 35.000 euros (30.000 libras) para ayudar al inventor a desarrollar su idea.

De todos los inventos presentados en estos 8 años al James Dyson Award, ¿hay alguno que recuerde especialmente?

Como la premisa es tan amplia, recibimos candidaturas de todo tipo; desde herramientas para zonas áridas hasta dispositivos que flotan. El año pasado ganó Dan Watson, de Inglaterra, con SafetyNet, un sistema que contribuye a solventar un problema global; la sostenibilidad en la pesca. Es un aro que se incorpora en las redes de pesca para permitir que los peces pequeños puedan escapar. Actúa como una señal iluminada de salida de emergencia, reduciendo el problema de la sobre-pesca. Me llamó la atención la simplicidad del diseño. Además, no es caro de producir. Dan está actualmente en vías de comercializar su idea y ha utilizado el dinero del premio para desarrollar su diseño.

Safety Net de Dan Watson, James Dyson Award 2012.Safety Net de Dan Watson, proyecto ganador del James Dyson Award en 2012.

Tardé 5.127 prototipos y 15 años para poder ver las primeras aspiradoras DC01

¿Qué siente un inventor cuando, después de muchos esfuerzos para desarrollar una idea, finalmente ésta tiene éxito, como ocurrió con su aspiradora DC01?

Tardé 5.127 prototipos y 15 años para poder ver las primeras aspiradoras DC01 en el mercado. En sus primeros 18 meses, se convirtió en la más vendida en el Reino Unido. Desde entonces hemos seguido inventando, mejorando nuestros aspiradores y creando nuevos productos; el ventilador Air Multiplier y el secador de manos Airblade.

Usted siempre dice que la frustración es la base dela invención, ¿podría explicarnos esta idea?

La frustración es el catalizador de la invención. Te reta a cuestionarte el diseño y a pensar cómo hacer para que funcione mejor. En mi caso, todo empezó cuando compré la que creí que era la mejor aspiradora del mercado, pero al tiempo me frustré al ver que dejó de funcionar correctamente. La bolsa se había obstruido con el polvo y la aspiradora había perdido potencia de succión. Esto me hizo pensar que tenía que haber una forma de hacerlo mejor. Así que quité la bolsa de mi aspiradora e hice un ciclón de cartón, lo pegué a la aspiradora y sorprendentemente aspiraba mejor que con la bolsa. Por lo que empecé a hacer prototipos de mi idea una y otra vez.

¿Qué consejo le daría a un joven inventor que tenga una idea en mente pero que no sepa cómo encauzarla?

La idea es sólo el primer paso. Los intentos y las mejoras son la clave para el éxito, con los cientos de fallos que habrá por el camino. Desde muy temprana edad, la mayoría de nosotros estamos condicionados a pensar que los errores son malos. Pero para los inventores, los errores son muy valiosos, nos empujan a aprender y a encontrar una mejor forma. También es importante que protejan sus ideas. Mi consejo más importante sería que, si no quieren que alguien se aproveche de su idea, presenten cuanto antes una solicitud de patente para proteger su invento.

Secador de manos Dyson.
Secador de manos Dyson Airblade™, James Dyson, 2006.

Las aspiradoras Dyson son las más vendidas en el mundo pero también las más copiadas. En su opinión, en este mundo globalizado, ¿qué medida deberían tomarse para la protección del diseño industrial?

Las copias y las imitaciones socavan la inversión en investigación y diseño


Crear algo completamente nuevo lleva tiempo y dinero. En Dyson tenemos un gran equipo de ingenieros y científicos desarrollando nuevas tecnologías que probablemente no se lanzarán hasta dentro de una década o dos. Es imprescindible que protejamos estas ideas. Las copias y las imitaciones socavan esta inversión en investigación y diseño. Si los inventores temen que alguien copie su idea y la venda a un precio de derribo, no invertirán en sus nuevas ideas. La ley debería proteger esto pero, desafortunadamente, no siempre es así.

En un futuro no muy lejano, gracias a la difusión de la tecnología de impresión 3D, los propios usuarios podrán fabricar muchos productos en su propia casa. En este escenario ¿cómo imagina que podría cambiar la relación de las empresas con sus clientes?

Los ingenieros de Dyson llevan utilizando impresoras en 3D para hacer nuestros prototipos en la sede de Malmesbury desde hace años. Nos permite desarrollar nuestra tecnología en la pantalla mediante el diseño asistido por ordenador y tener rápidamente una muestra física para poder probarla y refinarla en el laboratorio. Acelera el proceso de diseño y permite introducir mejoras de forma rápida. La tecnología está avanzando rápidamente hacia la etapa en que las personas podrán tener las máquinas en su casa. Abre un amplio abanico de oportunidades para los jóvenes diseñadores e ingenieros, ya que son capaces de tener potentes herramientas de ingeniería a su disposición, haciendo que la ingeniería y el prototipado sean más accesibles. Por supuesto, también acarrea ciertas complicaciones a la hora de proteger la propiedad intelectual, pero esto es otra historia.

James Dyson, entrevista, retrato.
James Dyson.

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