Diseño, memoria y una carta postal
En un momento en el que la comunicación se mide en milisegundos y buena parte de los mensajes desaparece después de deslizar un dedo sobre la pantalla, un pequeño pueblo del altiplano de Lorca ha decidido recuperar una tecnología mucho más antigua: el correo postal. Una Carta del Rincón es una acción cultural, artesanal y sin ánimo de lucro concebida para conectar El Rincón de los Carranzas con las personas que tuvieron que marcharse y que hoy forman parte de una comunidad dispersa por distintas ciudades españolas.
El proyecto está dirigido creativamente y diseñado por el diseñador gráfico y creativo Alejandro López Fernández, nacido en El Rincón de los Carranzas en 1999 y afincado en Lorca desde 2021. Su planteamiento parte de una constatación sencilla: los registros oficiales cuentan a quienes permanecen en el pueblo, pero no necesariamente a quienes continúan vinculados a él a través de la memoria, las relaciones familiares y los afectos. Durante el invierno, la pedanía apenas reúne entre diez y doce habitantes, mientras que buena parte de su comunidad se encuentra repartida por lugares como Murcia, Madrid, Barcelona o Mallorca.



Una Carta del Rincón no pretende construir un relato idealizado sobre la vida rural ni formular una llamada al regreso. El proyecto se plantea como una forma de responder a la distancia mediante un objeto tangible. Una carta física que llegue al buzón de quienes se fueron para recordarles que el lugar permanece, que los almendros siguen floreciendo, que las campanas continúan marcando las horas y que existe todavía una comunidad que los reconoce como parte de ella.
La elección del soporte resulta esencial. Frente a la inmediatez de la comunicación digital, el proyecto recupera deliberadamente el papel verjurado, la tinta y el correo postal. El sobre deja de ser un contenedor administrativo para convertirse en el primer elemento de la experiencia. Se utiliza un sobre C5 de papel crema verjurado, elegido por su peso y por la dimensión física que introduce en el acto de recibir una comunicación. La dirección de cada destinatario se escribe a mano, obligando a detenerse, reconocer un nombre y dedicar tiempo a una persona concreta.
El resultado es una edición limitada y numerada en la que no existen dos envíos iguales. Cada sobre contiene una carta impresa, una fotografía y una tarjeta que establece un vínculo entre el objeto físico y el archivo digital del proyecto.
La carta, impresa en Mohawk Superfine de 324 g/m², habla en nombre del pueblo y está dirigida a quienes tuvieron que marcharse. Su texto prescinde deliberadamente de sellos institucionales, logotipos o consignas turísticas. No se presenta como una campaña de promoción territorial, sino como una comunicación entre una comunidad y quienes forman parte de su memoria.
El segundo elemento es una lámina fotográfica, impresa sobre un papel de tono cálido. Las imágenes proceden del archivo histórico de las casas del pueblo y fueron recuperadas junto a los vecinos. Cada destinatario recibe una fotografía diferente, numerada a mano en el reverso. La operación convierte así cada envío en una pieza singular y, al mismo tiempo, en un pequeño fragmento de la memoria colectiva.
El tercer componente es una tarjeta a doble cara con dos códigos QR. Uno conduce a la lectura narrada de la carta; el otro permite acceder a una previsualización de Una tarde cualquiera, la postal audiovisual desarrollada específicamente para acompañar el proyecto. La tarjeta introduce así una segunda capa de comunicación digital sin sustituir la experiencia física, sino ampliándola.
La accesibilidad forma parte también de la concepción del proyecto. Durante la recogida de direcciones se identificaron dos destinatarios ciegos. En lugar de producir dos envíos convencionales y asumir la adaptación como una excepción ajena al sistema, el proyecto incorporó dos piezas específicas en colaboración con la ONCE Región de Murcia. La carta fue transcrita íntegramente en Braille mediante una máquina Perkins tradicional, sobre el mismo tipo de papel crema verjurado. El punzón genera un gofrado que permite leer el texto mediante el tacto.
La lectura narrada constituye una segunda vía de acceso. El código QR conduce a un reproductor limpio, sin elementos que distraigan de la escucha, en el que la carta se reproduce acompañada por el sonido ambiente del caño de El Tornajo. La accesibilidad no aparece, por tanto, como un añadido posterior, sino como una extensión de la misma idea que estructura todo el proyecto: hacer que la memoria pueda llegar físicamente a sus destinatarios.




Un censo construido por la comunidad
La localización de la diáspora constituye otro de los aspectos singulares del proyecto. En lugar de recurrir a bases de datos comerciales o invertir en publicidad, Una Carta del Rincón abrió un formulario en su página web y difundió el enlace a través de los grupos de WhatsApp y las páginas de Facebook utilizadas por vecinos y familiares.
La propia comunidad se convirtió en mecanismo de búsqueda. Las direcciones fueron llegando voluntariamente desde diferentes puntos de España y, en algunos casos, fueron familiares quienes registraron a sus padres o abuelos sin que estos lo supieran, con la intención de que la carta apareciera inesperadamente en su buzón. El dossier denomina este proceso «censo sentimental», una expresión que resume bien la naturaleza del proyecto: no se trata de contabilizar habitantes, sino de reconstruir una comunidad a partir de los vínculos que permanecen.
El calendario convierte además el proceso de producción en una actividad colectiva. El proyecto comenzó el 16 de mayo, con el desarrollo de las piezas, la recuperación del archivo fotográfico y las conversaciones con la ONCE. A finales de julio se cerró el censo, con alrededor de un centenar de direcciones confirmadas. El 8 de agosto, los vecinos se reúnen en la plaza del pueblo para ensobrar conjuntamente las cartas, las fotografías y las tarjetas. El 13 de agosto, el conjunto de correspondencia se entrega en la oficina de Correos de Lorca para iniciar su recorrido hacia los distintos destinatarios. Finalmente, el 21 de agosto, durante las fiestas patronales, está prevista una lectura pública de la carta en la plaza del pueblo.
El proceso, por tanto, forma parte inseparable del resultado. La pieza final no es únicamente aquello que llega al buzón. También lo son las conversaciones necesarias para localizar a los destinatarios, las fotografías recuperadas de cajones y armarios, la escritura manual de las direcciones y la reunión de los vecinos alrededor de una mesa para preparar los envíos.





Una tarde cualquiera
El proyecto postal se completa con Una tarde cualquiera, una pieza audiovisual rodada en El Rincón de los Carranzas y escrita y dirigida por Alejandro López Fernández y Andrés Ruiz. La película adopta la mirada de un niño para recorrer el pueblo durante un día de verano y registrar su ritmo, su luz y su tranquilidad.
La decisión sonora es especialmente relevante. La pieza prescinde en buena medida de música de fondo y se construye a partir del sonido directo registrado en el lugar: las cigarras bajo el sol del mediodía, el agua del lavadero de El Tornajo y los pasos de los niños sobre la tierra seca. La experiencia audiovisual prolonga así la misma estrategia sensorial presente en la carta y en la fotografía: no representar el pueblo mediante una imagen genérica, sino recuperar elementos concretos de su paisaje cotidiano.
La película establece además un contraste entre dos espacios. Después de acompañar al niño por la casa y las calles del pueblo, un corte directo traslada la acción al interior de un piso en la ciudad. Un adulto observa la calle de espaldas mientras alrededor permanece el ruido del tráfico. La voz en off cierra el relato con una frase que resume el vínculo entre distancia y memoria: «A veces, en una tarde cualquiera, vuelvo».
Diseño entre lo manuscrito y lo editorial
La identidad visual del proyecto articula dos lenguajes aparentemente opuestos. Por una parte, el gesto manual de la carta y la dirección escrita a mano; por otra, una estructura gráfica precisa, contemporánea y sistemática.
La dirección de arte utiliza LiebeHeide, tipografía caligráfica diseñada por Ulrike Rausch, para reproducir en el cuerpo principal de la carta la apariencia orgánica del trazo manuscrito, con sus variaciones de presión y tinta. En contraste, ABC Diatype Greek Mono, de Dinamo, introduce un lenguaje monoespaciado, técnico y funcional para los microtextos, metadatos de la web, fichas y tarjetas con códigos QR.
La paleta se construye alrededor del crema verjurado, el azul tinta y el gris tinta, reforzando la asociación con el correo tradicional sin convertirla en una recreación nostálgica. El resultado mantiene una tensión deliberada entre la calidez del objeto artesanal y la precisión del sistema editorial.
También la página web responde a esta lógica. unacartadelrincon.es funciona como archivo de memoria viva y reúne el proceso, las fotografías, la pieza audiovisual y el mapa de la diáspora. Técnicamente, el sitio ha sido desarrollado con Astro y CSS puro, mediante una arquitectura estática sin scripts pesados ni librerías innecesarias. El dossier señala que esta decisión permite un tiempo de carga mínimo y una puntuación de accesibilidad de 100/100 en Lighthouse.
El archivo digital no sustituye al físico. Al contrario, establece una relación entre ambos. La fotografía que viaja dentro de un sobre puede formar parte también de una memoria colectiva más amplia, mientras que el sitio permite seguir el recorrido del proyecto y comprender su proceso.

Un proyecto sin finalidad comercial
Uno de los rasgos que definen Una Carta del Rincón es su renuncia explícita a cualquier finalidad comercial. El proyecto es íntegramente autofinanciado y se desarrolla al margen de patrocinadores privados, marcas comerciales e instituciones políticas. Los vecinos no pagan por recibir la carta ni por registrar a sus familiares, y los materiales y recursos de prensa son de acceso libre.
También la gestión de los datos responde a una lógica temporal y estrictamente funcional. Las direcciones recogidas mediante el formulario se utilizan exclusivamente para organizar el envío físico y, según el proyecto, la base de datos acumulada será eliminada de forma definitiva en diciembre de 2026. La información desaparece cuando deja de ser necesaria para la correspondencia, mientras que la memoria permanece en las casas de quienes reciben las piezas.
En este sentido, el proyecto plantea una utilización del diseño alejada de la lógica habitual de la comunicación de marca. No busca generar una audiencia, captar datos ni construir una identidad turística para el territorio. El diseño se pone al servicio de una acción concreta: recuperar un vínculo mediante un objeto que necesita tiempo para ser producido, enviado, abierto y leído.
El resultado es una operación de escala pequeña pero conceptualmente amplia. Una carta puede funcionar como soporte editorial, pieza gráfica, archivo fotográfico, objeto artesanal, dispositivo sonoro y herramienta de accesibilidad. La web puede convertirse en archivo sin desplazar al papel. Una fotografía familiar puede adquirir una nueva condición cuando se separa de su archivo original y llega, numerada, a otra casa. Y un pueblo de apenas una docena de habitantes puede volver a pensarse como una comunidad mucho mayor cuando sus vínculos se hacen visibles.
En una época definida por la velocidad y la multiplicación de los canales de comunicación, Una Carta del Rincón propone algo deliberadamente sencillo: volver a escribir una dirección, preparar un sobre y dejar que una carta recorra físicamente la distancia entre quienes permanecieron y quienes tuvieron que marcharse.
Créditos
- Proyecto: Una Carta del Rincón
- Dirección creativa, diseño y montaje: Alejandro López Fernández
- Guion y dirección de la postal audiovisual: Alejandro López Fernández y Andrés Ruiz
- Accesibilidad y asesoramiento Braille: ONCE Región de Murcia
- Tipografía caligráfica: LiebeHeide, Ulrike Rausch / LiebeFonts
- Tipografía monoespaciada: ABC Diatype Greek Mono / Dinamo
- Desarrollo web: Astro + CSS
- Participación: vecinos de El Rincón de los Carranzas
- Web: unacartadelrincon.es / byalexfdez.com










