Reciclar, recuperar, reparar, reutilizar
Un equipo de alumnos de la Universidad Tecnológica de Tainan (Taiwán), compuesto por JunYu Pan, JhenJia Yang, Yun Cheng y dirigido por el profesor ChungSheng Chen, es el responsable de un arrollador proyecto, que por su insultante simpleza, magistral ejecución y notable puesta en escena, ha conseguido llamar la atención de la industria y por supuesto, de la prensa especializada.
Se trata de Rhita, una refrescante maleta de viaje de líneas simples pero con personalidad, cuyo ingenioso diseño le permite descomponerse fácilmente en 11 módulos independientes. Gracias a esta pequeña/gran prestación, sus usuarios pueden reemplazar las piezas dañadas prácticamente sin herramientas, y salvar un producto que por el estrés inherente de sus funciones, está expuesto a daños casi de forma constante. Esta característica ofrece también —y no es un dato menor— la posibilidad de una personalización casi constante, puesto que se pueden comprar los componentes por separado y combinar sus colores a placer.




Producida en polipropileno reciclado —y 100% reciclable—, Rhita es el resultado de ocho meses de trabajo en el que este talentoso equipo de creativos taiwanés, tuvo que lidiar con materiales, funciones, viabilidad, costes, métodos de producción,… pero que al final, dio como resultado una pieza conceptual y formalmente brillante.














