Crowd Studio ha sido el encargado de diseñar la identidad del ADC Festival 2014, uno de los certámenes de publicidad y diseño más importantes del continente americano. El estudio catalán recibió hace unos meses el encargo del Art Directors Club para llevar a cabo el branding del evento, que tuvo lugar en Miami Beach en abril.
Con su último trabajo, el estudio Totpoc, fundado en 2013 por los jóvenes diseñadores Agustín García y María Kim, se decanta de nuevo por la autoproducción.
En una era en la idea de "temporal" define tanto los espacios en los que vivimos como en los que trabajamos, el diseñador Jorge Penadés se plantea cuáles son los valores necesarios para cuestionar el modelo vigente de la industria del mueble, con el objetivo de crear nuevas lógicas que permitan enfrentarse a las necesidades tanto actuales como futuras de la sociedad contemporánea.
Las escuelas de diseño en el istmo centroamericano se abrieron en los años iniciales de la década de los ochentas del siglo pasado, y sus cuerpos docentes se formaron en México, Sur América, Europa o Estados Unidos.
El estudio de arquitectura Triptyque ha proyectado la nueva Red Bull Station en el centro de São Paulo, un espacio destinado a la promoción artística y musical que funcionará como un actor importante en medio de un escenario urbano en transformación.
Red Bull Station, Triptyque, 2013.
Un equipo de científicos liderados por el bioingeniero Manu Prakash ha desarrollado Foldscope, un microscopio de papel que se dobla como una figura de origami y cuyo coste de fabricación no supera los 50 centavos. Diseñado especificamente para afrontar los problemas epidémicos del tercer mundo, Foldscope aspira a convertirse en una tecnología disruptiva gracias a su bajo coste de fabricación y a su reducido tamaño. El objetivo: erradicar la malaria.
"SOBRENATURAL"
Rubenimichi
En 1450, Johannes Gutenberg inventaba la imprenta de tipos móviles, que inauguraba un nuevo modelo de economía fundamentado en la producción automatizada y estandarizada.

“PANSY & LOWBROW”
La lámpara Colilla de Carles Riart –que empezó a producirse por el propio diseñador en 1976– está constituida por un tubo de metacrilato traslúcido y suavemente matizado que actúa como pantalla para las bombillas de neón alineadas en su interior.