Panache de Lumière ilumina Montpellier

Panache de Lumière, un dosel de luz que conquista el FAV 2026

La vigésima edición del Festival des Architectures Vives (FAV), celebrada del 9 al 14 de junio en Montpellier, concluyó con un claro favorito del público. La instalación Panache de Lumière, concebida por un equipo multidisciplinar de Ateliers A+, fue distinguida con el Premio del Público tras recibir el mayor número de votos de los cerca de 18.000 visitantes que recorrieron el festival.

Desde hace dos décadas, el FAV propone una forma singular de descubrir el patrimonio arquitectónico de Montpellier. Durante una semana, los patios interiores de los históricos hôtels particuliers del centro de la ciudad —habitualmente cerrados al público— se convierten en el escenario de intervenciones efímeras que establecen un diálogo entre arquitectura contemporánea, arte y patrimonio construido.

Con motivo de su vigésimo aniversario, el festival adoptó un formato excepcional bajo el lema Transmission. En lugar de la convocatoria habitual, arquitectos participantes en ediciones anteriores y diversos invitados fueron convocados para ejercer como mentores de trece equipos, responsables de desarrollar otras tantas instalaciones temporales.

Entre los estudios invitados se encontraba Ateliers A+, firma con sede en Montpellier fundada a finales de los años noventa. Para afrontar el reto, el estudio reunió a un equipo integrado por los arquitectos Eline Thibaut, Marie Felipe, Valentin Bancarel y Bastien Lauras, la ingeniera paisajista Camille Le Joly y la arquitecta y urbanista Julie Guiraud. Durante varios meses trabajaron en una propuesta inspirada en la idea de panache, entendida como una actitud festiva, audaz y generosa.

El resultado fue Panache de Lumière, una intervención instalada en el Cour de la Petite Loge, un pequeño patio oculto tras un característico portón rojo. Suspendida mediante una ligera estructura metálica, la instalación se componía de una gran malla que sostenía más de 600 piezas translúcidas de colores. Inspiradas en las vidrieras, estas piezas filtraban la luz natural y generaban un paisaje cambiante de transparencias, reflejos y superposiciones cromáticas.

El viento añadía una dimensión dinámica al conjunto. El movimiento constante de los elementos modificaba la intensidad de los colores y las perspectivas, transformando el patio en una experiencia inmersiva que invitaba a detenerse, levantar la vista y observar cómo la arquitectura histórica adquiría una nueva dimensión a través de la luz.

Más allá de su impacto visual, la instalación proponía una reflexión sobre la transmisión del conocimiento y la capacidad de la arquitectura efímera para activar el patrimonio sin alterar su esencia. La intervención convertía un espacio cotidiano en un lugar de contemplación, donde el visitante participaba activamente mediante su recorrido y su percepción.

Tras el cierre del festival, la instalación fue desmontada y trasladada a Villeneuve-lès-Avignon, donde vuelve a exhibirse en el marco del festival Architecture en Fête, celebrado durante el Mes de la Arquitectura de la región de Occitania. En esta nueva etapa, Panache de Lumière dialoga con otro enclave patrimonial excepcional: la Chartreuse Notre-Dame-du-Val-de-Bénédiction, monumento histórico protegido a nivel nacional.

Con este reconocimiento, el proyecto confirma el potencial de las intervenciones temporales para generar nuevas lecturas del patrimonio arquitectónico. Una propuesta que demuestra cómo materiales ligeros, color y luz pueden transformar la percepción de un espacio histórico y convertir una visita en una experiencia sensorial compartida.

De izquierda a derecha: Marie Felipe, Camille Le Joly, Valentin Bancarel, Bastien Lauras, Eline Thibaut, Julie Guiraud

Crédito fotográfico: photoarchitecture.com, Bastien Lauras

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