Transmitir, conectar… emocionar. Triunfar en el mundo de la ilustración profesional
Qué ingredientes posiciona una ilustración por sobre otra, ¿el color?, ¿las formas?, ¿el mensaje?… o quizás es todo a la vez. Sea como fuere, existen creadores que han conseguido dar con la tecla correcta para conectar con sus espectadores, para emocionarlos. Arantxa Recio Parra, una ilustradora y diseñadora gráfica aragonesa, ha conseguido hacerse un lugar de privilegio en el ultracompetitivo ámbito de la ilustración profesional, gracias al esfuerzo, la constancia y un refinado sentido de la armonía y la abstracción.
Nacida en Zaragoza en 1979, estudió ilustración y diseño gráfico en la Escuela de Artes de su ciudad natal. Aunque de niña, confiesa haber sentido atracción por otras formas de expresión artística, el dibujo siempre «ganó por goleada». Tras acabar su formación académica dio sus primeros pasos en el mundo de la publicidad, primero fue en Florencia, gracias a una beca, y más tarde en la ciudad que la vio nacer.
La llegada de las redes sociales no solo supusieron un salto cuantitativo de exposición y contactos, sino que fue por aquel entonces cuando adoptaría el nombre con el que se la conoce popularmente: «Harsa es una expresión coloquial que se utiliza por el sur, lo elegí en aquellos tiempos, era la época del Fotolog y del Myspace… el Facebook o el Instagram ni existían», confiesa.




Su estilo, que la ha llevado ha trabajar para marcas como Ron Barceló, Vodafone, Bombay Sapphire o La Cruz Roja, y a participar en un sinfín de exposiciones y ferias, está influenciado por la cultura popular española y la ilustración de los años 50 y 60. «Me gusta reinventarme, en el trabajo tiendo a buscar la evolución, sobre todo para no aburrirme, si no todo termina volviéndose muy mecánico».
Hoy, después de más de 15 años de trayectoria profesional confiesa no entender su vida sin el arte y el diseño, «me cuesta concebir una cosa sin la otra, van a la par»















