Diseño, juego y memoria compartida
No todas las tendencias nacen en ferias ni en estudios de mercado. Algunas emergen de una imagen, un objeto o una escena capaz de activar una memoria colectiva. Eso es lo que ha sucedido recientemente con el ping pong, que regresa al imaginario cultural a raíz del estreno de Marty Supreme, donde una mesa de ping pong ocupa un lugar central en el paisaje visual de la película.
Lejos de ser una simple anécdota cinematográfica, esta aparición conecta con un movimiento más amplio: la recuperación de objetos cotidianos que evocan experiencias compartidas, pausas necesarias y formas más humanas de habitar los espacios.
Mucho más que un juego
En los últimos años, el ping pong ha ido reapareciendo en contextos inesperados: viviendas privadas, hoteles, oficinas, restaurantes o espacios híbridos. Ha salido de los centros deportivos para convertirse en un objeto doméstico, social y reconocible, capaz de transformar cualquier lugar en un punto de encuentro.
Este fenómeno recuerda a lo ocurrido con el ajedrez tras Gambito de dama: un juego clásico, aparentemente ajeno al ritmo contemporáneo, volvió a despertar interés porque conectaba con algo más profundo que la competición —la pausa, la concentración y el valor del tiempo compartido.
En una era marcada por la hiperestimulación digital, este tipo de juego calmado, físico y presencial recupera valor precisamente por eso: porque crea momentos, genera encuentros y devuelve al espacio su dimensión social.
Diseño que pone el bienestar a jugar
Este regreso del ping pong no responde solo a la nostalgia. Desde el diseño, se entiende como una nueva forma de concebir el bienestar y el uso del espacio. Mesas de ping pong o futbolines ya no se esconden en zonas de ocio, sino que conviven con naturalidad con mesas de comedor, escritorios o sofás.
RS Barcelona lleva años trabajando en esta dirección: sacar el juego de su contexto tradicional y devolverlo a la vida cotidiana. Sus productos proponen una manera más creativa, optimista y humana de habitar los espacios, donde diseño y diversión encuentran un equilibrio natural.

Diseñadores para hacer realidad el juego
La mesa de ping-pong You and Me es un diseño del estudio barcelonés A.P.O., dirigido por Antoni Pallejà. Su forma de entender el diseño impregna cada uno de los proyectos que aborda. Para él, la elegancia brota de la simplicidad formal. Lo que no suma, está de más. Y la exquisitez de los detalles es la obsesión de su trabajo.
En cuanto al RS Stationary, fue la primera mesa de ping pong diseñada por Rafael Rodríguez. En esta nueva andanza plasma todo lo aprendido en sus años de experiencia con los futbolines, ese expertise en el que juego, diseño y funcionalidad se funden en una colección que hace del juego todo un lujo. También es el autor de la RS Folding, que es la versión plegable de la mesa de ping pong RS Stationary. Rafael Rodríguez vuelve a firmar un nuevo diseño en el que pone todo su saber hacer y su ingenio para elevar la funcionalidad del plegado a un nivel superior, construyendo una pieza en la que el diseño y la versatilidad se ponen al servicio del espacio, el juego y, por supuesto, de los que la disfrutan.

Sobre las mesas de ping pong de RS Barcelona
Las mesas de ping pong de RS Barcelona nacen de la pasión por el diseño y de la convicción de que el juego forma parte de una vida más creativa y significativa. Son piezas concebidas para ir más allá de su función deportiva, reinterpretando lo convencional para integrarse con naturalidad en todo tipo de entornos.
Fabricadas con materiales duraderos y una estética cuidada, convierten el juego en una experiencia de valor, capaz de enriquecer los espacios que habitamos y compartimos.



