Con sede en cinco puntos de Italia, Americana es la exposición internacional de afiches latinoamericanos con enfoque social y cultural que inauguró en septiembre de 2025. Con dirección artística, idea y coordinación de la diseñadora argentina Natalia Volpe junto a Cartacanta APS y el Museo MAGMA (Civitanova Marche, Italia), la muestra reunió más de 470 afiches de 61 diseñadores y diseñadoras de 15 países de América Latina bajo temáticas como migración, derechos humanos, identidad, medio ambiente y memoria colectiva. La larga lista de figuras del diseño que participan pertenecen en perfecto orden alfabético a Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

Como proyecto colaborativo y en constante evolución, Americana promete moverse a otros países. En esta ocasión, se presenta como una exposición itinerante en cinco sedes italianas en las idílicas regiones de Civitanova Marche, Montecosaro y Casette Di Sant’elpidio a Mare. «El objetivo es poner en valor el diseño gráfico como herramienta de transformación social y como expresión cultural”, dice Natalia Volpe. Con un recorrido amplio en el ámbito del afiche social, para la diseñadora “es un enorme orgullo construir este territorio visual compartido, donde cada obra habla, denuncia, celebra y conecta. Agradezco profundamente a cada colega que aceptó sumarse a este manifiesto latinoamericano hecho imagen. A quienes desde sus territorios aportan gráfica, pensamiento y corazón.” Para ella, cada participante aporta una visión única que se convierte en parte de un coro visual colectivo, una idea fuerza que sin duda define al espíritu de la muestra. Para el diseñador mexicano Abraham Méndez, “no solo se trata de una exposición, sino de una representación del cartel, el diseño y la cultura latinoamericana en el mundo. Un honor formar parte de esta colección, y muy agradecido con Natalia Volpe por la invitación, pero sobre todo por su pasión por el cartel, su persistencia, su entusiasmo y su gestión.” Testimonio de esa gestión y persistencia son los salas, pasillos y paredes de las cinco sedes cubiertas de afiches en sintonía con el espacio y los distintos recorridos, que «invitan al público a reflexionar sobre cómo estos instrumentos de comunicación, con su capacidad de síntesis visual y fuerza simbólica”–según aporta Lorella Cardinali, alcalde de Montecosaro– “moldean el debate en torno a cuestiones cruciales como los derechos civiles, la justicia social y los desafíos ambientales”
Americana también incluye una destacada selección de afiches culturales de cine, teatro y eventos, que revelan el carácter expresivo, simbólico y experimental del diseño en la región. “En estas piezas, el afiche no solo comunica, sino que también construye cultura visual desde lenguajes populares y auténticos”, dice Natalia. La capacidad del cartel para condensar mensajes complejos en imágenes poderosas y accesibles lo convierte en un soporte privilegiado de denuncia, memoria y resistencia. En ese sentido, Americana no solo exhibe obras, sino que da lugar a historias, voces y contextos que dialogan entre sí, aportando una mirada acerca de los procesos sociales que atraviesa América Latina. Acerca de los distintos afiches,“fueron creados para contextos específicos de otros países, evidenciando una práctica gráfica que trasciende fronteras, en constante diálogo con el mundo”, agrega la diseñadora.




Según Enrico Lattanzi, creador de Cartacanta y Director del Museo MAGMA, “Bruno Munari decía que incluso el cartel de una carnicería, si está bien hecho, contribuye a hacernos sentir mejor. Americana es el primer paso de un proyecto más amplio que busca explorar otras áreas del mundo, otros continentes: África, Oriente… con el objetivo de ser cada vez más uno de los muchos nodos de referencia dentro de una red que cree en un diseño gráfico que acompañe este camino de crecimiento cultural y transformación.” En tanto, para el arquitecto y docente del Politécnico de Milán Mario Piazza, «Americana —y es importante destacar que no se usa “sudamericana» ni «latinoamericana», subrayando así desde el título el espíritu continental, tanto como lo puede ser el de EE.UU.—, ofrece un panorama coherente del ingenio y la capacidad proyectual de muchos autores. A la vez, está llena de diversidad, pero también de unidad y afinidades.” Para Piazza, el mundo que presenta Americana es el de la otra América, aquella que se extiende desde México hasta la Patagonia. En el texto del catálogo, Piazza destaca las reflexiones e ideas de Alejandro Magallanes, Rico Lins, Fabián Carreras, Susana Machicao y Felipe Taborda, entre otros. En tanto, Marco Tortoioli Ricci, Presidente de la Asociación Nacional de Comunicación Visual, hace un poco de historia y valora que “Americana recupera aquella tensión hacia el diálogo internacional que caracterizó la afirmación cultural del diseño gráfico en los años 70 y 80. En aquellas épocas, autores y voces disidentes mostraban un auténtico deseo de confrontación, buscando testimonios capaces de dirigirse con la misma fuerza a los gobiernos del mundo.»
El catálogo de más de quinientas páginas da cuenta del conjunto de piezas coordinadas y exhibidas en las distintas sedes, lo que revela la contundencia que históricamente tuvo el afiche en la comunicación política y social. En sus páginas, Enrico Lattanzi detalla, sin medias tintas y disparando amargas reflexiones sobre las instituciones, acerca del nacimiento de Americana, “cuando en el MAGMA, durante las reuniones con el equipo de Cartacanta, se empezó a pensar en dar vida al proyecto Americana, sentíamos más o menos conscientemente, que estaba creciendo una situación general alarmante de modos y políticas cada vez más autoritarias. No es que esto nos desanimara demasiado, lo que nos deprimía, y nos deprime, es la debilidad de las respuestas democráticas ante la falta de cualquier horizonte. Hay una ausencia que amplifica la sensación de vulnerabilidad e impotencia frente a los desafíos contemporáneos, marcados por políticas autocráticas que están destruyendo tanto la humanidad como el planeta. Es justamente esa ausencia la que nos preocupa.” Con gran apoyo y confianza, para Enrico Lattanzi, «pensar en el ‘fervor’ de los diseñadores gráficos americanos fue casi automático en nuestros proyectos.” Lo que evidencia que la comunicación visual es también una herramienta de resistencia y transformación social, que en esta oportunidad trasciende fronteras con los afiches de Americana.















