Patrimonio y modernidad en un bocado

Patrimonio y modernidad en un bocado

La renovación de Pastéis de Belém por Viterbo Interior Design Ateliers

En el barrio lisboeta de Belém, a escasos pasos del monumental Mosteiro dos Jerónimos, se halla una de las instituciones gastronómicas más emblemáticas de Portugal: la legendaria pastelería orginaria de 1837 que da nombre a los célebres “pastéis de Belém”. Ahora, este espacio se somete a una revisión de diseño de interiores de la mano del estudio portugués Viterbo Interior Design Ateliers, bajo la dirección creativa de la diseñadora de interiores Gracinha Viterbo. El resultado: un nuevo área de retail que complementa el local histórico y adapta la experiencia a la afluencia global contemporánea.

La historia de Pastéis de Belém se remonta al siglo XIX: tras la clausura de los monasterios portugueses en 1834, los azúcares y las recetas conventuales encontraron una nueva sede en una refinería de caña cercana al monasterio, y en 1837 comenzó la elaboración comercial de los pasteles que hoy siguen produciéndose bajo receta secreta. Es más: cada día se elaboran más de 20.000 unidades, según datos recientes.

La intervención de Viterbo Interior Design Ateliers actúa sobre una nueva zona de venta adyacente al local original, concebida para atender el creciente número de visitantes internacionales. No se trata de reescribir el pasado, sino de dialogar con él. Bajo la guía de Gracinha Viterbo, el proyecto combina una sensibilidad moderna con el profundo legado de la marca: materiales artesanales portugueses, madera de roble claro, azulejería hecha a mano, muros de cal texturada y una iluminación diseñada para evocar la luz de la tarde lisboeta.

Patrimonio y modernidad en un bocado Patrimonio y modernidad en un bocado Patrimonio y modernidad en un bocado Patrimonio y modernidad en un bocado Patrimonio y modernidad en un bocado Patrimonio y modernidad en un bocado

Los contornos del diseño revelan intenciones precisas. El estudio optó por un pavimento de madera clara que matiza la escala, mientras que los azulejos tradicionales en azul y blanco —colores icónicos de Belém— se reinterpretan en texturas contemporáneas, respetando la identidad histórica. Los mostradores y estanterías son personalizados, integrando función y belleza, mientras los detalles en latón aportan sofisticación sin restar carácter al materialismo honesto.

La disposición espacial favorece un flujo optimizado. Los visitantes pueden adquirir sus pasteles o tomar un café en un ambiente cómodo, pero al mismo tiempo se mantienen conectados con el encanto del local original. Esta zona retail actúa como transición entre la plaza de Belém y el corazón patrimonial de la pastelería, abriendo el espacio hacia el exterior y ofreciendo una experiencia más fluida sin perder el sabor de la tradición.

El diseño interior permite así que la visita se convierta en una experiencia multisensorial. La textura de la cal, la calidez de la madera, el juego de azules y blancos, la luz cuidadosamente direccionada para acentuar los acabados: todo está dispuesto para que el usuario no solo consuma un pastel, sino que también participe de un relato de lugar, memoria y contemporaneidad.

La localización en Rua de Belém 84-98, en la ribera del Tajo y cercana a la Torre de Belém, agrega valor. La arquitectura del lugar conjuga historia, patrimonio y tránsito internacional, lo que convierte el proyecto en modelo para pensar la renovación de espacios históricos bajo presión turística.

Patrimonio y modernidad en un bocado Patrimonio y modernidad en un bocado Patrimonio y modernidad en un bocado Patrimonio y modernidad en un bocado Patrimonio y modernidad en un bocado Patrimonio y modernidad en un bocado Patrimonio y modernidad en un bocado

Finalmente, conviene destacar que la intervención no es el proyecto final: en 2026 está prevista la completa reconfiguración del establecimiento original, también bajo la dirección de Viterbo Interior Design Ateliers. En ese futuro proyecto se espera reinterpretar la marca con visión global, preservando el encanto y la autenticidad de Belém.

Este rediseño de la pastelería lisboeta es mucho más que un “restyling” comercial. Es una puesta en valor del patrimonio gastronómico a través del diseño contemporáneo, una celebración del oficio del interiorismo como herramienta de mediación cultural. Y para los interesados en diseño, marca y hospitalidad, es un ejemplo de cómo el espacio minorista puede convertirse en territorio de experiencia y de afecto.

 

Créditos de las imágenes:
Viterbo Interior Design Ateliers
Fotos: Francisco Almeida Dias

Este artículo forma parte de la edición 102 de la revista Experimenta: Transición

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.