Curiosity Cove: juego inmersivo inspirado en la naturaleza en Singapur
Moment Factory, estudio global de entretenimiento y diseño experiencial, colaboró con Mandai Wildlife Group para crear Curiosity Cove, el mayor espacio interior de juego inspirado en la naturaleza de Singapur, dirigido a niños y niñas de entre tres y doce años. El proyecto propone una experiencia multisensorial donde los más pequeños lideran su propia aventura a través de paisajes naturales reinterpretados: raíces gigantes, telarañas escalables, humedales digitales interactivos y paisajes sonoros inmersivos.
Ubicado en la reserva natural Mandai Wildlife Reserve, el espacio complementa los parques al aire libre como el Zoo de Singapur, Night Safari y River Wonders, permitiendo a las familias disfrutar de experiencias educativas durante todo el año, independientemente del clima.
Diseño experiencial y narrativa integrada
Mandai Wildlife Group designó a Moment Factory como diseñador principal de la experiencia y productor de contenidos. En colaboración con expertos en vida silvestre, arquitectura e ingeniería, el estudio desarrolló un espacio de 4.600 m² donde la narrativa está integrada en cada elemento, convirtiendo la arquitectura en parte activa del recorrido.
Concebido como una instalación permanente, Curiosity Cove busca despertar la curiosidad y la empatía hacia el mundo natural, fomentando conexiones duraderas entre los niños y su entorno a través del juego y el aprendizaje.

Un entorno “hipernatural” para explorar
El espacio reinterpreta formas naturales a escala infantil: las raíces se convierten en estructuras arquitectónicas, las telarañas en superficies escalables y el terreno en paisajes escultóricos. Este enfoque “hipernatural” combina modelos científicos con una estética lúdica, acompañada de capas sonoras y musicales inmersivas.
La experiencia se articula en cuatro ecosistemas: Bosques, Praderas, Zonas Áridas y Humedales, con más de treinta elementos interactivos. Cada entorno está diseñado para invitar a trepar, gatear y tocar, favoreciendo la exploración sensorial. En los Humedales, por ejemplo, los niños interactúan con flujos de agua y aprenden cómo conectan los ecosistemas; en las Praderas, la tecnología responde al movimiento, fusionando escenografía física y capas digitales.
Integración “phygital” y diseño inclusivo
La tecnología —sensores, proyecciones, iluminación y sonido espacializado— se integra de forma invisible en la arquitectura, creando un entorno “phygital” donde el movimiento activa cambios de luz, sonido y paisaje. El diseño prioriza la inclusión, garantizando espacios de juego, calma y exploración para niños con distintas capacidades y sensibilidades.
Moment Factory desarrolló el proyecto de forma integral, desde la estrategia espacial hasta los contenidos interactivos, creando un entorno coherente donde arquitectura y tecnología se combinan al servicio del aprendizaje experiencial.

Créditos de las imágenes: Curiosity Cove at Mandai Wildlife Reserve, Moment Factory



