La revolución moderna de la cocina
El Museo Nacional de Artes Decorativas de Madrid acoge hasta el próximo 27 de septiembre la exposición Las ingenieras domésticas y la revolución de la cocina, una muestra que revisa cómo el diseño transformó el espacio culinario en uno de los grandes laboratorios de innovación de la modernidad.
Comisariada por Andrés Alfaro y Remedios Samper, la exposición centra su mirada en los objetos cotidianos y reúne cerca de 200 piezas, procedentes principalmente de los fondos de la Colección Alfaro Hofmann —uno de los fondos europeos más relevantes para el estudio del diseño doméstico del siglo XX—. Esta colección está ubicada en Godella (Valencia) y es un referente europeo con más de 5.000 piezas de diseño doméstico.
La exposición incorpora además abundante documentación gráfica y recreaciones de cocinas históricas que permiten comprender la profunda evolución del espacio doméstico entre finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Lejos de entender la cocina únicamente como un lugar funcional, la exposición pone el foco en las investigaciones y propuestas desarrolladas por teóricas, arquitectas y diseñadoras que replantearon la organización del hogar en plena transformación industrial y social. Figuras como Catharine Beecher, Christine Frederick y Lillian Gilbreth introdujeron nuevas ideas vinculadas a la eficiencia, la racionalización de tareas y la organización del espacio doméstico, sentando las bases de la cocina moderna.
A partir de esas investigaciones, arquitectas europeas como Margarete Schütte-Lihotzky, Erna Meyer, Benita Koch-Otte o Truus Schröder desarrollaron propuestas innovadoras que otorgaron a la cocina una dimensión arquitectónica, social y funcional inédita hasta entonces. Sus trabajos no solo redefinieron el diseño interior del hogar, sino que también contribuyeron a dignificar el trabajo doméstico y a mejorar la condición social de la mujer en una época de profundos cambios culturales.

La muestra permite observar cómo muchas de las soluciones espaciales y organizativas desarrolladas en aquellos años continúan presentes en las cocinas contemporáneas. Conceptos como funcionalidad, optimización de recorridos, almacenamiento integrado o ergonomía comenzaron a consolidarse precisamente en este periodo, convirtiendo la cocina en uno de los espacios centrales del diseño moderno. Un verdadero laboratorio de innovación.
Con esta exposición, el Museo Nacional de Artes Decorativas no solo recupera el legado de unas creadoras fundamentales para la historia del diseño, sino que también invita a reflexionar sobre la relación entre arquitectura, vida cotidiana, tecnología y transformación social. Un recorrido imprescindible para comprender cómo el diseño doméstico ayudó a construir la modernidad.




