Los Premios Nacionales de Diseño 2026 reivindican el valor del diseño y la artesanía
Los Premios Nacionales de Innovación y de Diseño 2026, concedidos por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, vuelven a situar al diseño en el centro del debate cultural, económico y social. La edición de este año reconoce la trayectoria de Martín Azúa, distingue la proyección de Inés Llasera como joven profesional y premia a La Fábrica por haber convertido el diseño en un eje estratégico para el desarrollo de algunos de los proyectos culturales más influyentes del país. La ministra Diana Morant comunicó personalmente el fallo a los galardonados, destacando la contribución del diseño y la innovación al progreso de España.
Más allá del reconocimiento institucional, el palmarés de 2026 resulta especialmente significativo porque confirma una tendencia que desde hace años viene consolidándose en el diseño contemporáneo: la recuperación de la artesanía como territorio de innovación. Dos de los premiados, Martín Azúa e Inés Llasera, han construido buena parte de su trabajo precisamente sobre el diálogo entre los saberes tradicionales, la experimentación material y las nuevas formas de producción, una línea de investigación que Experimenta ha seguido de cerca en los últimos años y que ha encontrado una voz especialmente rigurosa en los artículos de Luján Cambariere, dedicados a explorar los cruces entre diseño, oficio y cultura material, a lo que ha denominado como binomio artesanía y diseño.
Martín Azúa, una trayectoria entre naturaleza y cultura material

El Premio Nacional de Diseño 2026 en la modalidad Trayectoria en Diseño reconoce más de tres décadas de trabajo de Martín Azúa, diseñador cuya obra ha transitado con naturalidad entre el diseño de producto, el diseño de espacios, la investigación, la docencia y el comisariado de exposiciones. Martín ha sido protagonista –además– de muchas publicaciones en Experimenta en las que reseñamos su trabajo.
El jurado ha destacado su aproximación profundamente humanista al proyecto y su capacidad para entender los objetos como parte de la identidad social y personal, situando la naturaleza, la artesanía y la sostenibilidad como horizonte ético y estético de la disciplina.
Su producción ha explorado de forma constante las relaciones entre tecnología y procesos manuales, industria y territorio, investigación y fabricación. Proyectos como Casa Básica, incorporado a la colección permanente del MoMA de Nueva York, sintetizan esa búsqueda de soluciones esenciales donde el diseño responde tanto a necesidades funcionales como culturales. Paralelamente, su labor docente en Elisava ha contribuido decisivamente a la formación de nuevas generaciones de diseñadores.




Inés Llasera y una nueva generación que recupera el oficio

Si el premio a Martín Azúa reconoce una trayectoria consolidada, el otorgado a Inés Llasera confirma el interés institucional por una nueva generación de diseñadores que entiende la experimentación material como motor creativo.
El jurado la define como «exponente de una nueva generación de diseñadoras españolas que apuestan por una práctica profundamente arraigada en la artesanía contemporánea, la investigación material y el diálogo entre naturaleza, identidad y objeto».
Su trabajo, desarrollado inicialmente desde Tornasol Studio y posteriormente a través del proyecto de luminarias textiles Kauani, ha conseguido proyectar el diseño español en escenarios internacionales como el Centre Pompidou, Maison & Objet, Paris Design Week, FOG Design+Art o India Mahdavi Project Room, donde la materialidad y el trabajo artesanal se presentan como lenguajes plenamente contemporáneos.
Su reconocimiento resulta especialmente relevante porque confirma que la artesanía ya no ocupa un lugar periférico dentro del diseño, sino que constituye uno de sus campos más fértiles de experimentación. Frente a una producción homogénea y globalizada, el oficio vuelve a convertirse en una herramienta para generar identidad, innovación y valor cultural.




La Fábrica, treinta años haciendo del diseño una estrategia cultural

En la modalidad Diseño y Empresa, el reconocimiento ha recaído en La Fábrica, institución fundada en 1996 por Alberto Anaut y Alberto Fesser, responsable de iniciativas como PHotoESPAÑA, Madrid Design Festival, la revista Matador o proyectos desarrollados para espacios como La Casa Encendida y Matadero Madrid.
El jurado ha valorado especialmente su capacidad para demostrar que el diseño no constituye únicamente una disciplina formal, sino un auténtico método para estructurar proyectos culturales complejos. La coherencia conceptual, la excelencia gráfica y la atención al detalle han definido durante tres décadas una forma de entender la gestión cultural en la que el diseño actúa como elemento transformador.
Un reconocimiento que mira al futuro del diseño
Desde su creación en 1987 —ampliados en 2011 para incorporar las categorías vinculadas a la innovación—, los Premios Nacionales de Innovación y de Diseño distinguen a personas y organizaciones que han convertido el diseño en un factor estratégico para el desarrollo económico, empresarial y cultural del país.
La edición de 2026 deja, además, un mensaje especialmente elocuente: la innovación ya no se entiende únicamente como avance tecnológico. También puede surgir del conocimiento transmitido entre generaciones, de los materiales, de los procesos manuales y de la recuperación de técnicas tradicionales capaces de dialogar con los desafíos contemporáneos.
Es una lectura especialmente pertinente en un momento en que la artesanía vive una renovada visibilidad internacional. Cada vez son más los diseñadores que encuentran en el oficio no una mirada nostálgica hacia el pasado, sino un laboratorio desde el que imaginar nuevas formas de producir, investigar y construir cultura material. En ese contexto, los reconocimientos a Martín Azúa e Inés Llasera trascienden el ámbito individual para señalar un cambio de paradigma: el diseño contemporáneo vuelve a descubrir que la innovación también puede surgir de la memoria de los materiales y de la inteligencia de las manos.
También se reconoció la innovación
Junto a los galardones de Diseño, el Ministerio hizo públicos los Premios Nacionales de Innovación 2026, que distinguen a personas y organizaciones por incorporar la innovación como eje estratégico de su actividad. En esta edición, el reconocimiento a la Trayectoria Innovadora recayó en María Vallet-Regí; el premio a la Gran Empresa Innovadora fue para Horse Powertrain; el de Pequeña y Mediana Empresa Innovadora, para Universal Smart Cooling; y el de Joven Talento Innovador, para María Escudero Escribano. Con estos reconocimientos, el Ministerio vuelve a subrayar el carácter complementario de innovación y diseño como motores de competitividad, desarrollo económico y transformación social.
Jurado de los Premios Nacionales de Innovación y de Diseño 2026
El jurado de los Premios Nacionales de Innovación 2026 ha estado presidido por la secretaria General de Innovación, Teresa Riesgo Alcaide, y ha contado con Clara Arpa Azofra; Elisa Navarro Carrillo; Luis Ignacio Vicente del Olmo; Carmen Baena Sánchez; Albert Mascarell Creus, e Ignacio García Fenoll, como secretario del jurado.
Por su parte, el jurado de los Premios Nacionales de Diseño 2026 ha estado presidido por la secretaria General de Innovación, Teresa Riesgo Alcaide, y ha contado con Juan Melgar Jaquotot; Ignacio Lavernia Company; María Navarro Torres; Margarita Barrera Cano; Jesús Del Hoyo Arjona, e Ignacio García Fenoll, como secretario del jurado.










