El Valkhof Museum reabre tras la renovación de UNS
El Valkhof Museum de Nimega (Países Bajos) vuelve a abrir sus puertas tras una profunda renovación liderada por UNS. El proyecto posee una singularidad poco habitual: el estudio neerlandés regresa casi tres décadas después al edificio que él mismo diseñó en 1995 y que fue inaugurado en 1998. Lejos de plantear una sustitución o una reinvención total, la intervención parte de una premisa mucho más compleja y exigente: revisar críticamente la obra original para reforzar aquello que la hacía única y adaptarla a las necesidades culturales del presente.
La renovación responde a una nueva concepción del museo contemporáneo, entendido no solo como un espacio expositivo, sino también como un lugar de encuentro, aprendizaje e interacción social en el corazón de la ciudad.
El equipo dirigido por Ben van Berkel abordó el proyecto identificando y potenciando los principios fundamentales del diseño original: la gran escalera central, el característico techo ondulado y el sistema de circulación basado en las denominadas “88 rutas” a través de las salas de exposición. Estos elementos no solo se conservaron, sino que fueron afinados y reforzados para hacer más evidente la lógica espacial del edificio.
“Volver a un edificio que diseñaste hace 30 años es una experiencia increíble para un arquitecto. Hay que ser honesto sobre lo que funcionó, decidido sobre lo que necesita actualizarse y lo suficientemente disciplinado como para no sustituir simplemente lo conocido por lo nuevo. La renovación del Valkhof Museum nos brindó la rara oportunidad de repensar lo que comenzamos y diseñar pensando firmemente en los próximos 30 años y más allá”, afirma Ben van Berkel, fundador y arquitecto principal de UNS.
La escalera como gran gesto arquitectónico
La escalera multifuncional continúa siendo la columna vertebral organizativa del museo, aunque ahora adquiere una presencia mucho más rotunda. Los nuevos peldaños coloreados aportan dinamismo visual, mientras que las barandillas de madera originales han sido actualizadas mediante la incorporación de color en su cara interior, reforzando la percepción de conjunto.
Más allá de su dimensión estética, la intervención mejora la accesibilidad y la legibilidad espacial, facilitando la orientación de los visitantes.
La llegada al museo también se transforma significativamente. La eliminación del antiguo vestíbulo de acceso y su sustitución por una puerta giratoria convierte el espacio de entrada en un ámbito más abierto, luminoso y acogedor.
La reorganización funcional del edificio establece una división clara entre la colección permanente, situada en el nivel inferior, y las exposiciones temporales, ubicadas en la planta superior. Esta nueva distribución permite recorrer el museo mediante un circuito continuo, enriquecido además por las vistas hacia los espacios de almacenamiento y conservación.
Un museo más abierto y participativo
Uno de los objetivos principales de la intervención ha sido reforzar el carácter público del museo.
La planta baja se ha reorganizado para favorecer esta vocación. La cafetería, anteriormente situada en la parte posterior, ocupa ahora una posición privilegiada junto a la plaza exterior y se conecta con una nueva terraza. En el extremo opuesto se ubican los espacios educativos y un nuevo auditorio, concebidos para funcionar tanto de forma independiente como conjunta.
Dos nuevas aperturas mejoran la relación entre las distintas áreas del edificio. La primera conecta la planta baja con el nivel inferior, permitiendo que la luz natural alcance los espacios expositivos. La segunda establece una conexión visual entre el taller de restauración y la tienda del museo, permitiendo al público observar los procesos de conservación y estudio de las piezas.
La transformación culmina en la fachada, anteriormente más cerrada y ahora completamente acristalada. La intervención incrementa la entrada de luz natural y establece una relación visual directa entre el museo y el espacio urbano.
Para Hedwig Saam, directora del Valkhof Museum, esta renovación trasciende la dimensión arquitectónica: “El museo no solo ha sido renovado físicamente; también hemos redefinido lo que puede ser un museo hoy. Es un lugar donde se descubren conexiones inesperadas y donde la historia dialoga con el presente”.






Sostenibilidad a través de la precisión
La sostenibilidad se abordó desde una lógica de optimización y reutilización, evitando sustituciones innecesarias.
La fachada original, con treinta años de antigüedad, fue cuidadosamente desmontada. El aislamiento existente fue reemplazado por uno de mayor rendimiento, mientras que los paneles de vidrio originales fueron limpiados y reinstalados.
En los espacios públicos se sustituyó el característico falso techo ondulado por lamas de fieltro PET, mejorando el comportamiento acústico y simplificando el mantenimiento futuro. En las salas de exposición se eliminaron completamente los falsos techos, reduciendo el consumo de materiales y generando espacios más amplios y despejados.
Una renovación construida desde la colaboración
El proyecto se desarrolló como un ejercicio de cocreación entre distintas disciplinas. UNS estableció un marco conceptual basado en una paleta cromática audaz y en la incorporación de formas circulares como nuevo lenguaje geométrico común.
La diseñadora Ineke Hans desarrolló los interiores de la cafetería y la tienda a partir de este vocabulario compartido, mientras que el estudio Thonik creó una nueva identidad visual inspirada directamente en la arquitectura del museo, tomando referencias de la fachada y de la escalera para el diseño del logotipo y del sistema gráfico.
La coherencia entre arquitectura, interiorismo, diseño expositivo e identidad visual convierte la intervención en una operación integral donde todas las capas del proyecto dialogan entre sí.
Una nueva etapa para el museo
El renovado Valkhof Museum abrió al público el 6 de junio de 2026.
Su colección permanente, titulada Mens op de grens (Personas en la frontera), explora relatos que abarcan desde la prehistoria hasta la actualidad, vinculados a la posición histórica de Nimega como frontera septentrional del Imperio Romano.
La reapertura incluye además las exposiciones Making a Museum, Museum in de klas (Museo en el aula) y Power of the People. El artista Fernando Sánchez Castillo, autor de esta última muestra, ha sido también el encargado de intervenir la renovada plaza pública Kelfkensbos mediante obras creadas específicamente para este espacio.
La inauguración oficial tendrá lugar el 4 de junio con la presencia de la reina Máxima de los Países Bajos, quien recorrerá el museo y se reunirá con arquitectos, diseñadores y artistas implicados en la transformación.
Más allá de una simple actualización arquitectónica, la intervención demuestra cómo una obra puede evolucionar respetando sus principios fundacionales. El Valkhof Museum se presenta así como un ejemplo de renovación consciente, donde arquitectura, diseño, sostenibilidad e identidad cultural convergen para proyectar una institución hacia el futuro sin renunciar a su historia.






Ficha técnica
Proyecto: Valkhof Museum
Ubicación: Nimega (Nijmegen), Países Bajos
Cliente: Ayuntamiento de Nijmegen
Equipo UNS
Ben van Berkel, Tina Kortmann, Jaap Baselmans, Cristina Bolis, Kasia Ephraim, Hans Kooij, Machiel Wafelbakker, Shan Qi, Nawid Piracha, Juan Pablo Fuentes Rojas, Verena Lihl, Ka Shin Liu, Zhongming Fang y Tjaša Barič.
Consultores
Estructura, seguridad contra incendios y acústica: ABT
Coordinación del programa: Atelier Alkema
Climatización e instalaciones: Nelissen
Constructora: Berghege
Diseño y contenidos
Diseño interior y mobiliario: Ineke Hans
Diseño expositivo: Opera
Branding e identidad gráfica: Thonik
Wayfinding: Mijksenaar
Diseño de iluminación: Studio Warmerdam
Fotografía
© Ossip van Duivenbode










